Guerra 1939 43 02 06 13
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Guerra 1939 43 02 06 13
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La batalla silenciosa del Atlántico La SI 06/02/43 p. 1-3
Turquía sobre la mesa. Turquía a la vista La SI 06/02/43 p. 3-5
Por qué la Conferencia tuvo lugar en África La SI 13/02/43 p. 1-4
Rommel entra en Túnez. Lo que sucede en África La SI 13/02/43 p. 5
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La batalla silenciosa del Atlántico
La SI 06/02/43 p. 1-3


    a) Cuánto están diciendo los diarios  acerca de la Conferencia de Casablanca –y cuánto no están diciendo, pero que respira por los íntimos poros de lo que se dice- hace pensar que la Conferencia de Casablanca tenía, aparte finalidades de segunda importancia, tres objetivos principales:
    Examinar las graves exigencias de Rusia para continuar la guerra a base de ser ella el eje de la fuerza combatiente aliada;
    Hacer efectiva la promesa del difunto Darlan de formar un ejército francés en el norte del África, pagado por los franceses mismos, para la invasión “norteamericana” de Europa; y
    La terrible batalla del Atlántico, que toca al corazón mismo de la guerra, no sólo en el sentido de impedir las correctas comunicaciones entre Estados Unidos como arsenal y los lugares de lucha, sino también como neumática que está impidiendo gravemente la alimentación del pueblo británico.
    Todo lo demás tiene escasa importancia, y es por esto que de ese “todo lo demás” hablan las noticias aliadas sobre aquella Conferencia; y sobre esos tres problemas matrices no dicen una palabra oficial u oficiosa.
    Estamos al tanto de las exigencias rusas ante los aliados, así como de su lógica. Estos se encuentran, bélicamente hablando, entre los dos extremos: la calidad innegable de los rusos y la inutilidad perfecta de británicos y norteamericanos, todo a la luz de los hechos frapantes de estos días. Nos limitamos a recordar al lector consideraciones anteriores sobre este tema capital, que entrañaba el autoaniquilamiento ruso, tal como era concebido por el capitalismo aliado.
    Conocemos también el tema de la formación del ejército francés del norte africano, porque no es ello más que un nuevo capítulo a la teoría y práctica del Otrismo, tema fundamental en estas críticas, por la sencilla razón de que los aliados lo han convertido fundamental de su guerra.
    La lógica más general nos autoriza a detallar decisiones tomadas en Casablanca, con la misma seguridad con que las formularíamos si las hubiésemos oído de labios de los altos interesados. Sin estar dentro de una casa, puede afirmarse que en ella hay fuego basta ver el humo formar guirnaldas móviles sobre la chimenea.
    Las decisiones tomadas (y avanzamos diciendo que los hechos de los días próximos vendrán a confirmar estos avances) serían las siguientes:
    1º Reclutamiento forzoso de todos los franceses en el norte del África. También, de los 20.000 izquierdistas españoles y 20.000 judíos, so pena de no caber en el África, necesitada de alimentos. También, reclutamiento “de facto” forzoso de árabes y negros. La fantasía de Darlan, el bifáceo,  debe haber llegado a la cifra de lo menos 500.000 hombres. No sería difícil reclutar unos 150.000.
    2º Mientras se reclutan esos elementos, el “poderoso” y voluminoso” ejército anglo-norteamericano del África (todo lo más, 40.000 hombres, más de la mitad en aviones, administración y cargos de retaguardia) marcará el paso. Las fuerzas francesas e izquierdistas internacionales serán arrojadas hacia Túnez a medida que vayan siendo armadas.
    3º Estas fuerzas serán armadas por Estados Unidos, y llevadas al África esas armas por buques británicos. Pero las pagarán los mismos franceses, los cuales darán la sangre y el dinero.
    4º Para legitimar esa sabia manera de operar, se establecerá en el norte del África un Gobierno francés sometido a la autoridad norteamericana, el cual tendrá absoluta libertad para imponer los impuestos necesarios, que no bajarán de unos 2.000.000.000 de francos por año. Caso de no ser suficiente esta cantidad, EE. UU. prestará dinero a base de la Ley de Préstamos y Descuentos, los cuales deberá devolver la Francia de la post-guerra.
    5º Una vez arrojados del África (Túnez) los alemanes e italianos, serán esos franceses los que formarán el “ejército anglo-norteamericano” para tentar la invasión de Europa.
    El lector no ha de hacer más que ir leyendo día a día las noticias publicadas por las agencias británico-norteamericanas, y ha de ver cómo se irán confirmando esos acuerdos que suponemos tomados acerca de este segundo punto.