Periodismo 43
Índice del Artículo
Periodismo 43
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Diplomáticas. Una tomadura de pelo La SI 09/01/43 p. 10
Los soviéticos reconquistan Kursk. La guerra en Rusia  La SI 13/02/43 p. 4-5
Diplomáticas. Criterio sin criterio La SI 27/02/43 p. 10
Así las gasta la prensa La SI 26/06/43 p. 6
De nuestros lectores La SI 10/07/43 p. 8
“Organización de la mentira” para las masas alfabetas La SI 17/07/43 p. 10
La guerra en Insulindia La SI 02/10/43 p. 7 col. 1
La Conferencia de Moscú La SI 23/10/43 p. 6-10

Diplomáticas. Una tomadura de pelo
La SI 09/01/43 p. 10


    Los diarios de Chile publican diariamente un parrafito con el título –que se les impone- “La Guerra en el día de Ayer”. El lector que quisiera seguir los acontecimientos bélicos a base de esa publicación diaria –que lleva la firma de la U. P. es decir, del Gobierno norteamericano- quedaría bien servido. Es una diaria tomadura de pelo, al lector, y antes, se comprende, una tomadura de pelo a los directores de los diarios “independientes” que publican tales mixtificaciones.
    Creemos que, si los intereses económicos fuerzan a esos diarios a doblegarse publicando tales tonterías, al menos podrían modificar el título, añadiendo una frasecilla que, si no los salvaría del utilitarismo materialista en que se debaten, al menos salvarían su reputación intelectual: “La Guerra en el día de Ayer según la censura norteamericana”.

Los soviéticos reconquistan Kursk. La guerra en Rusia
La SI 13/02/43 p. 4-5


(…)

    c) Hay que llamar nuevamente la atención sobre la inexactitud de las noticias aliadas sobre los sucesos bélicos.  Especialmente el texto -que mandan a todos los diarios- sobre “La guerra en el día de ayer” es demasiado burdo para que un director de diario que precie su personalidad pueda pasar por ella. Días atrás tenía lugar una gran batalla naval en las Salomón. Para esa Sección, ello no tuvo lugar: no pasó absolutamente nada. Esta semana han hundido los alemanes 217.000 toneladas de buques aliados. Esta guerra submarina, según ingleses y norteamericanos, constituye lo más grave de la guerra actual. Esta Sección de prensa no se ha enterado de esos hechos, ocupándose, en cambio, de mínimas cosas.
    Es concebible que los que han dado órdenes expresas de falsificar los sucesos (nosotros hemos publicado el texto fotográfico) lleguen a esos extremos de mentirosidad. No les alabamos el gusto: pero, dentro de su ética, ello es absolutamente explicable. Pero es rechazable que periódicos que se precien de una siquiera pequeña responsabilidad intelectual y moral se presten a ser pared pública en la cual se peguen tales cosas.
    Engañar al público es cosa de mal gusto. Hacerlo en nombre de la democracia es desacreditar el sistema. Prestarse a ello por intermedia persona es contribuir al descrédito del periodismo, ya tan vilipendiado por todos lados. (p. 5 col. 2-3)

Diplomáticas. Criterio sin criterio
La SI 27/02/43 p. 10


    Cuando uno lee los diarios de mayor circulación en un país determinado, piensa en lo vacío de la educación actual, que ha hecho posible, no solo que escritores que son leídos suelten disparates elementales, sino –y esto es lo peor, como afirmaba Bernard Shaw- que halle tantos lectores que crean  esas tonteras, que forman precisamente el mayor número de lectores de un país.  Ponemos por caso el diario que en la Argentina tiene el mayor número de lectores y cuya redacción pertenece al enorme rebaño universitario.
    En un artículo reciente, titulado “La ciudadanía francesa”, presenta el caso de la pobre Francia  en estos instantes, y encara el problema de la doble representación –o, si se quiere, triple- gubernamental en ese desgraciado país, que tiene a Petain, De Gaulle y Giraud, tomando los tres el título de Jefe de Gobierno.
    Y ese diario suelta tales dislates y tales contradicciones, que uno se admira de que la escuela haya podido deformar de tal modo los criterios, que haya cien (y son setecientos mil) lectores que pasen por tale aberraciones.
    Queremos notar las que son contradicciones del diario. Habla de la inconstitucionalidad del Gobierno Petain ignorando (o, lo que sería peor, simulando ignorar) que tal como está y tal como actúa, le fueron dados poderes por el Parlamento liberal que, para ese diario, era