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Pequeños comentarios sobre acontecimientos españoles. Centro de Estudios Pedagógicos Hispano Americanos  ME  07/36 p. 18
Pequeños comentarios sobre acontecimientos españoles. Becas españolas para universitarios argentinos  ME  07/36 p. 23
Pequeños comentarios sobre acontecimientos españoles. Antonio Pastor en el “King’s Collage”  ME 07/36 p. 27

            En Panamá se ha fundado una institución de estudiosos, que lleva el nombre que encabeza este párrafo. Su finalidad es doble: los problemas referentes a la educación y los que tienen interés racial. Y esta segunda rama de estudios va a ganar con ir unidos a la primera. Porque van a ser maestros y profesores universitarios los que se reúnan en sesiones de estudio, cuya influencia, por lo mismo, puede ser eficaz sobre la juventud.
            Estas entidades de estudio se van multiplicando en estos países año tras año. Y sería interesante que el Gobierno español se enterara de su existencia y las estimulase con algún premio cuyo importe fuese respetable, premiando algún trabajo mediante algún concurso.

Pequeños comentarios sobre acontecimientos españoles. Becas españolas para universitarios argentinos  ME  07/36 p. 23

            Constantemente hemos venido reclamando sobre la necesidad de que el gobierno español, imitando siquiera a Francia, Estados Unidos, Alemania e Italia, concediese becas en las Universidades de España a los mejores jóvenes egresados de las Universidades americanas. Y, por fin, aunque con cruentas gotas y parsimonia desconcertante, parece que se hace algo en las esferas gubernamentales madrileñas.

            El año pasado concedía el Gobierno una docena de becas a algunos estudiantes de diversos países. Ahora ha vuelto a conceder 15 para estudiantes argentinos, bajo las siguientes bases:
            1: Han de ser egresados de las Universidades argentinas o de otros centros de enseñanza superior. La comisión considerará, como excepción, el posible caso de algún estudiante muy adelantado, aunque no haya concluido los estudios.
            2: Los candidatos indicarán los estudios que hayan hecho y dónde; si han emprendido trabajos especiales de investigación, y, en este caso, si ha sido bajo la dirección de algún maestro y si los ha realizado en algún instituto. No es necesario que los trabajos estén publicados, ni siquiera que estén redactados; basta que estén en marcha, pero en este caso será necesaria una exposición del estado de la investigación, con las ideas que la orientan.
            3: Los candidatos indicarán concretamente qué clase de estudios quieren seguir, qué tema les interesa dentro de esos estudios y, atendiendo a ello con qué maestro o maestros españoles quieren estudiar.
            4: Los candidatos indicarán el nombre de dos profesores locales que puedan informar sobre sus antecedentes de estudio y sobre su vocación científica.
            5: Una vez en España, cada becado se presentará al maestro o al centro de investigación indicado y elegirá con su consejo tema para un trabajo monográfico que le servirá de aprendizaje, y que le permitirá estar más en contacto, durante todo el curso, con los centros, los hombres y los procedimientos de investigación.
            6: Los resultados del trabajo en España se presentarán, a la vuelta de los becados a la Argentina, en forma de monografía visada por el profesor que lo ha dirigido.
            7: Los becados, durante el disfrute de sus becas, no tendrán más vacaciones que las reglamentarias en el centro es estudio elegido. La beca podrá ser cesar en cualquier momento si los informes del profesor que guíe al becado son gravemente insatisfactorios.
            Falta una base, que es esencial: que esas Becas no las concederá la Embajada de España en Buenos Aires, sino una comisión de profesores argentinos dados a la investigación: ni diplomáticos, ni políticos. Porque se sabe ya de becados del año anterior que no eran más que atorrantes para los cuales la beca sirvió para darse un paseíto de veinte meses.


          Constantemente hemos venido reclamando sobre la necesidad de que el gobierno español, imitando siquiera a Francia, Estados Unidos, Alemania e Italia, concediese becas en las Universidades de España a los mejores jóvenes egresados de las Universidades americanas. Y, por fin, aunque con cruentas gotas y parsimonia desconcertante, parece que se hace algo en las esferas gubernamentales madrileñas.

            El año pasado concedía el Gobierno una docena de becas a algunos estudiantes de diversos países. Ahora ha vuelto a conceder 15 para estudiantes argentinos, bajo las siguientes bases:

            1: Han de ser egresados de las Universidades argentinas o de otros centros de enseñanza superior. La comisión considerará, como excepción, el posible caso de algún estudiante muy adelantado, aunque no haya concluido los estudios.

            2: Los candidatos indicarán los estudios que hayan hecho y dónde; si han emprendido trabajos especiales de investigación, y, en este caso, si ha sido bajo la dirección de algún maestro y si los ha realizado en algún instituto. No es necesario que los trabajos estén publicados, ni siquiera que estén redactados; basta que estén en marcha, pero en este caso será necesaria una exposición del estado de la investigación, con las ideas que la orientan.

            3: Los candidatos indicarán concretamente qué clase de estudios quieren seguir, qué tema les interesa dentro de esos estudios y, atendiendo a ello con qué maestro o maestros españoles quieren estudiar.

            4: Los candidatos indicarán el nombre de dos profesores locales que puedan informar sobre sus antecedentes de estudio y sobre su vocación científica.

            5: Una vez en España, cada becado se presentará al maestro o al centro de investigación indicado y elegirá con su consejo tema para un trabajo monográfico que le servirá de aprendizaje, y que le permitirá estar más en contacto, durante todo el curso, con los centros, los hombres y los procedimientos de investigación.

            6: Los resultados del trabajo en España se presentarán, a la vuelta de los becados a la Argentina, en forma de monografía visada por el profesor que lo ha dirigido.

            7: Los becados, durante el disfrute de sus becas, no tendrán más vacaciones que las reglamentarias en el centro es estudio elegido. La beca podrá ser cesar en cualquier momento si los informes del profesor que guíe al becado son gravemente insatisfactorios.

            Falta una base, que es esencial: que esas Becas no las concederá la Embajada de España en Buenos Aires, sino una comisión de profesores argentinos dados a la investigación: ni diplomáticos, ni políticos. Porque se sabe ya de becados del año anterior que no eran más que atorrantes para los cuales la beca sirvió para darse un paseíto de veinte meses.