Siria 41
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Siria 41
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La tragedia en Siria a SI 12/07/41 p. 5-6 
Gran Bretaña vence en Siria a SI 19/07/41 p. 5-6
Una broma pesada en Siria La SI 04/10/41 p. 10
La tragedia en Siria
La SI 12/07/41 p. 5-6
 Una de las acciones que llamarán más la atención, desde el punto de vista militar, en esta guerra, es esa desgraciada campaña de Siria, moralmente grosera, técnicamente el colmo de la incapacidad.
 Comenzaba la campaña con una embestida sin previo aviso sobre territorio sirio dada por varias columnas. Ella hacía avanzar a los invasores unos pocos kilómetros, que no pasaban de veinte. Y allí quedaban clavados, hasta estos últimos días en que, con abundancia de tropas hindúes al menos en proporción de diez soldados por cada francés, se ha logrado algunos avances por los desiertos interminables del oriente del país. Pero, procedamos por parte.
 a) La flecha número 1 del mapa 4, que acompañamos, señala la embestida por la costa. En el plan británico era la capital, por cuanto no se cansaban de anunciar que la captura de Beirut era cosa de escasos días y que ella representaría la caída total de Siria. El atravesar la frontera representaba a los británicos unos 10 kilómetros. Para avanzar seis más, necesitaron once días y de todo el poder de la escuadra británica del Cercano Oriente, que cañoneaba sin mira alguna toda la costa. Así caía Sidón, a menos de dos kilómetros por día.
 Caída esta ciudad, día a día se nos explicaba los avances que se estaban realizando. No había avance alguno. Esos avances eran para el “infinitus númerus”  que comulga con ruedas de molino. No había ni un solo paso de avance, hasta que, en estos últimos días, habiendo recibido refuerzos (eran los atacantes ya inmensamente superiores a los franceses) se pusieron a nadar lentamente. Cuatro días atrás nos explicaban: “hemos ya superado el río Damour, que está a 15 kilómetros de Beirut”. Hoy nos dicen: “estamos avanzando al sur de Damour”. Cuatro días atrás ya lo habían atravesado… es que lo atravesaban de verdad. Y un contraataque realizado por cuatro valientes les obligaba a correr otra vez atrás, repasando el río.
 ¿Cómo se explicaría la crítica una incapacidad táctica tan cabal, que en mes y medio no pueden fuerzas más que seis veces superiores llegar a Beirut, recorriendo menos de 40 kilómetros, a 120 metros por hora? Es un secreto que podrá explicar al mundo el famoso general Wavell, ayudado, por si la empresa es difícil, por su ayudante el general Wilson. Y habrán de ser sus palabras muy elocuentes y precisas, porque tendrán que poner a luz uno de los absurdos más inexplicables de esta contienda.
 Día jueves, y el Davour está todavía en medio de las valientes fuerzas británicas. Desde ellas se ven las ruinas de Beirut, que la aviación británica, a cambio de no poder llegar allá sus tropas, se entretienen reduciendo a cenizas calle por calle.  
 b) La columna 2, que tomaba Damasco más allá del mes de haberlo intentado, ha andado más tortuguescamente todavía. Avanzaba y retrocedía, a medida que los franceses recibían municiones y podían contraatacar. Un puñado de franceses tenía a los atacantes en colapso constante. Solo cuando la aviación iba arruinando día a día la famosa capital siria, se decidían los franceses a retirarse. Los ingleses ocupaban la ciudad.  Lo primero que realizaban era una fiesta de honor para celebrar la estrategia del general Wavell. Aunque parecerá invención esta noticia, no lo es: la fiesta fue realmente dada.
 Una vez tomada Damasco, sus tropas se dividen en dos columnas. Una es enviada hacia el sur, donde el lector verá situada Sueida, capital de los drusos. Al principio de la guerra nos dijeron los aliados que había ya sido tomada esta ciudad. Lo dudábamos en su día.  Ahora resulta que era falso. Los drusos no se habían rendido. No ha podido ser tomada su capital ahora todavía.
 La segunda media columna se dirigía desde Damasco al poniente, para enfilar Beirut por el este, además del sud. Quedaba detenida en las estribaciones mismas del Líbano. Allí está forcejeando todavía.
 Si el lector mira en el mapa la situación de Damasco y Sueida, comprenderá la ínfima parte de territorio conquistado por esas dos columnas, que constituían el eje de la ofensiva.
 Hay que recordar que esa columna, en una mínima parte, está formada por tropas degaullistas, comandadas por ese famoso general Catroux que ha sido detenido por paisanos en