Alemania 45 06 02
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Así fue Adolfo Hitler (4) La SI 02/06/45 p. 1-6

Así fue Adolfo Hitler (4)
La SI 02/06/45 p. 1-6

32. El error inicial: adelantamiento de la guerra

 a) El primer error bélico que sufrió Hitler fue el hacer explotar la guerra contra Polonia en la fecha que lo hacía.
 Sabemos que, como hemos demostrado antes, la Alemania de Hitler estaba solamente armada para días de paz preventiva. En todas las campañas hemos visto como consumía todo el material, no pudiendo iniciar inmediatamente otra campaña. Así, iniciaba en Septiembre del 39la invasión polaca con un interrogante sobre el porvenir bélico: ¿podremos seguir la guerra si ésta se hace universal?
 Los planes del Führer están excelentemente trazados  para el caso de tener que aplastar a la dictadura polaca, y aquí quedarse. Tres veces menos soldados alemanes que los de que disponía Varsovia eran suficientes para derribar esa dictadura con pies de barro y una civilización solo de apariencia epidérmica. Pero ¿y si los aliados se agarraban aquí para hallar ocasión, no de fregar al hitlerismo (lo cual les interesa poco) sino de abatir a Alemania, eliminando su competencia?
 Cierto que tenía Hitler precedentes para pensar que la guerra tendría en Polonia su principio y su fin. El parlamento británico había votado la aprobación unánime de la política munichista de Chamberlain, en el sentido de que Alemania tenía razón en que Checoslovaquia le devolviese las zonas pobladas por alemanes.
 Y el caso de Polonia era exactamente el mismo. ¿Cómo podía pensar el jefe alemán de que un parlamento tenido por muy serio, y un Gobierno que había firmado un Tratado, y, por lo mismo, sentado unos principios, serían capaces de contradecirse solo a la vuelta de meses y decir si donde había dicho no, y viceversa?
 Vamos más adentro todavía, y no trepidamos en decir que, en Munich y en la aprobación parlamentaria de los pactos munichescos, tenemos por muy probable que no había otra razón motora que parar una trampa a Hitler.
 Los políticos de habla inglesa basan sus maneras en máximas inmorales para cuantos no comulguen en el pragmatismo utilitario, éste reemplazando a la moral. Pero nadie les negará una mano diestra fina en parar trampas a los adversarios. El manchesterismo, es inmoral pero no tonto. Para hacerlo triunfar en el mundo ¿no se necesitaba habilidad extraordinaria? Para que los ingleses ni los yankis peleen, haciéndolo centenares de miles de “otristas” ¿no se necesita extraordinario talento  en el camino de abrir trampas a medio mundo?
 Las cosas de Munich se explicarían naturalmente si se supiese que se trata de un gobierno que se nutre de principios morales ajustados a derecho. Pero sabiendo por elementales hechos históricos que no proceden así cuantos están moviéndose en la zona del puro utilitarismo, nosotros daríamos a los hechos de Munich el siguiente giro: “la necesidad única es eliminar a Alemania. Si ahora simulamos estar conformes con la libre determinación de los pueblos respecto a Checoslovaquia, Hitler creerá que estamos en el honrado deber de solucionar con los mismos resultados todos los casos iguales. Si no cedemos ahora en los sudetes de Checoslovaquia, Hitler creerá que estamos del todo contra él, y no iniciará una guerra. Necesitamos que la inicie. Para ello, darle seguridad (que después no existirá) de que Inglaterra respeta casos como el de Munich. Con medios insuficientes se lanzará entonces sobre Polonia. Y le declararemos la guerra Ilógicamente, pero eso ¿qué importa?”.
 Hitler, al creer en la lógica de Munich, fallaba en sagacidad. Lo que parecía un “darse a razón”, no era más que “una trampa”. Por lo demás, lo afirmaba después Chamberlain, en el mismo parlamento: “si cedí en Munich, fue porque no estábamos preparados”. Lo interesante es saber que no cedió por razones: él lo confiesa. Sino por otros motivos egoístas. Claro que no era “porque no estábamos preparados”, sino para atrapar a Hitler en la trampa.

 b) Había otra razón para que Hitler aplazase el problema polaco: el esperar que en Diciembre (era Septiembre) se realizasen las elecciones británicas, por mandato de la ley fundamental inglesa. Una de las causas de la declaración de guerra de Inglaterra a Alemania era