Rusia 45 08 11
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El Imperio bolchevique se extiende gigantescamente La SI 25/08/45 p. 1-4
Rusia quiere cobrar el precio estipulado. Rusia en el Cercano Oriente La SI 03/11/45 p. 1-2

 

El Imperio bolchevique se extiende gigantescamente
La SI 25/08/45 p. 1-4
(trae mapa sobre “el Imperio ruso en Europa” en página 1)

 a) Bajo las tempestades de Dios, todo parece verse más acabadamente. Los truenos han sacudido los espacios. Las cataratas de agua han inundado prados y caminos. Los rayos han mordido los gigantes bosques e incendiado los caseríos. El vendaval ha destrozado a aletazos por doquiera. Y así, cuando todo es lúgubre y parece que las nieblas habrían de velarnos la vista, pasa lo contrario: por un fenómeno misterioso, las cosas se ven más concentradas, y, como si la tempestad borrase los accidentes, aparece la esencia con más claridad que cuando el sol derrama sobre ellas chorros de luz. ¿Dónde se ha visto más magnífica la esbeltez de los álamos que cuando en las aguas se afila su elegancia? ¿Cuándo ha visto más claro una alma que cuando la tempestad del dolor ha inundado su ser de lágrimas y tragedias?
 Tal ahora, en ese cambio del mundo que está rematando la Edad mugiente y trayendo nuevas luces desde las lejanías. Era evidente ese cambio de Edad, para los que están acostumbrados a mirar las cosas en sus raíces hondas y en sus perspectivas futuras. Una especie de anunciación precede, para éstos, a los hechos, y ellos les son revelados claramente.
 Pero no sucede lo mismo para la generalidad que solo roza las cosas, sin hurgar en las raíces ni mirar, los ojos semi-cerrados, hacia el porvenir. Esos necesitan, para ver las cosas, algo más que tenerlas delante: una especie de tempestad que las sacuda –y sacuda también sus espíritu- palpando a través del velote la que parece niebla lo que antes no veían.
 Esta guerra –tempestad horrenda, que ha sacudido a los gigantes del bosque en sus mismas raíces, y ha llevado sobre la tierra un mar de sangre- tiene esa ventaja, o, si se quiere, ese carácter: cuando parece que habría de hacer ver las cosas más opacamente, sucede lo contrario. Y hasta el más obtuso ha de ver ahora ese cambio de Edad que veníamos anunciando, y dentro de la cual caminan los mismos que desconocían el cambio.
 Uno de los caracteres de ese cambio de Edad es la caída del Ultracapitalismo al empuje de un hecho igual y contrario, y que, por lo mismo, no es el cambio definitivo todavía. El ultratrustismo ha engendrado el ultracomunismo. Ambos movimientos son los mismos en la mayor parte de sus efectos: eliminar las masas del ultrapropietismo. El Ultracapitalismo las eliminaba acarreando todo hacia sus pocos, pero inmensos bolsillos. El ultracomunismo las elimina acarreando todo hacia el Estado. El despojo es idéntico, aunque en sentido contrario en cuanto a dónde iban  a parar los resultados del sistema propietista.
 (Es el péndulo social. Arrancado del Status de equilibrio céntrico y llevado al extremo derecho por el despojo ultracapitalista, se arranca y llega, por ley de mecánica elemental, al extremo izquierdo por el despojo ultracomunista. Lo cual es una etapa precedente a un nuevo equilibrio, al retornar el péndulo a su centro normal, solo actuando sobre él la ley de gravedad de la Equidad).
 Así debemos considerar la actual situación de extensión bolchevique como algo indefectible, y que todavía debe llegar al extremismo igual y contrario al extremismo que lo ha engendrado.
 Los avances del Bolchevismo en estos instantes no solo no han de pasar inadvertidos, sino que ha de ser bueno tomarles el valor cuantitativo en su desarrollo. Porque hay hombres que –como veremos después con Mr. Churchill- ignoran ¡y ello es realmente ignorar! Que han sido ellos mismos los que han servido de fórceps para traer al mundo a un estado determinado ¡Cuánto más podrá ignorar el mundo, cuando hasta los causantes de una inundación viven inconscientes, ignorando el estado del bolchevismo en estos instantes, no apreciando su extensión en la superficie y su hondura en cuanto a empapamiento de sus mismas raíces!

 b) En el número anterior hablábamos de algo semejante a este tema, que ahora vamos a concretar en números y en un mapa.
 Por causa de esta guerra, empujado y defendido por los países ultracapitalistas, el Bolchevismo ha avanzado tan enormemente en Europa (uno de sus dos lados de Irrupción) que difícilmente se hace uno cargo si no mide esos avances con el metro de los números, y con las líneas de sus fronteras marcadas en un mapa sintético (mapa 1).