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Torcuato Luca de Tena ME 07 28 p. 19

 

Torcuato Luca de Tena
ME 07 28 p. 19

 En España se han rendido durante meses, largos homenajes al que puede considerarse, después de aquel valenciano audaz que se llamó Peris Mencheta, el periodista de mayor iniciativa que ha tenido España: don Torcuato Luca de Tena, fundador, propietario y director del “ABC” y “Blanco y Negro”, que son los dos periódicos de mayor circulación de España y de los mejores redactados.
 Luca de Tena es una muestra de lo que son los hijos de Andalucía, cuando una ráfaga de industrialismo, ganas de amontonar riqueza y deseos de ideal sopla sobre los naturales de aquellas comarcas feracísimas. A fines del siglo pasado –hace de ello ya más de 30 años- se dedicó Luca de Tena al periodismo invirtiendo en esa industria, además de su talento y su audacia, toda su fortuna, que no era mucha. Como supo llevar a puerto sus periódicos, en el doble sentido material y patriótico, lo proclaman elocuentemente los dos arriba nombrados, que son el más alto exponente de la prensa española bajo todos los aspectos.
 El aspecto material de la prensa de Luca de Tena ha sido, alto ejemplar no solo para los periódicos españoles, sino aún para los extranjeros. Es reciente precisamente la noticia de que uno de los más grandes, antiguos y leídos rotativos británicos acaba de copiar para su personal la espléndida organización de ayuda, socorro y participación que el “ABC” tenía ya establecida para sus obreros, empleados y redactores cuando ni siquiera se hablaba de estas cosas en los círculos sociológicos.
 El “ABC” es el diario de mayor circulación de España, poseyendo incluso fábrica de papel para sus necesidades. Los redactores son bien pagados, y nada se escatima para producir un periódico a la altura de estas horas inquietas. Los números del domingo constituyen ejemplares dignos de ser coleccionados íntegramente; y los de “Blanco y Negro”, un modelo de revistas sanas, modernas y bien hechas.
 El “ABC” ha abierto recién una sección ibero-americana, para contribuir a la propaganda de los ideales raciales, tras los cuales ese diario se ha lanzado decididamente, a la vanguardia de la prensa, decididamente reacia a sus deberes en este capitalísimo orden internacional.
 Uno de los vacíos del gran diario –aquel defecto ineludible que afecta aun al hombre perfecto- es el que se refiere a sus opiniones centralistas, completamente divorciadas de la tradición, la voluntad y la conveniencia española. Pero, aún así, nadie osaría negar la ejemplaridad integral de esa empresa, que resalta espléndidamente, luminosa sobre la trama gris de aquella equivocación.
 Mundo Español se asocia sin distingos a las mil felicitaciones que habrá recbido el señor Luca de Tena por esa iniciativa ibero-americanista de sus publicaciones, así como el homenaje nacional que se le ha tributado.
         B.