Centro América 46
Índice del Artículo
Centro América 46
Página 2
Página 3
Centro América intenta unirse otra vez. Centro América forcejea  La SI 21/09/46 p. 4-5

 

Centro América intenta unirse otra vez. Centro América forcejea
La SI 21/09/46 p. 4-5

 a) Otra vez el problema centroamericano. Otra vez algo que forcejea para volver a sus naturales rieles, desviado como está por los egoísmos propios y los intereses ajenos.
 Esta idea, hay que tenerla muy presente en los conflictos internacionales (y nacionales) del mundo. La idea (que aquí tanto respetamos) de lo Natural, vilipendiado y escarnecido por el egoísmo o la incomprensión de cerebros desequilibrados, y que, no pocas veces, tienen en sus manos las riendas de la gobernación de un pueblo, y aún las riendas del mundo entero.
 Democráticos como somos, respetuosos hasta el límite de la libertad humana, sabemos, sin embargo, que esa libertad no puede traspasar los límites de lo natural. ¿Qué diríamos de un físico que intentara algo comenzando por negar la fuerza de gravedad? ¿Qué, de un médico que prescindiera de la influencia del medio, o de que en la tuberculosis hay un cierto microbio que hay que tener en cuenta? ¿Qué, de un arquitecto que comenzase su tarea poniendo los cimientos arriba y los techos abajo?
 Lo más absurdo del mundo, lo más loco, es querer salirnos de alguna base que la Naturaleza nos da como principio fijo y absoluto. Lo más absurdo… y lo más frecuente en la vida de los gobernantes.
 Cantidad de conflictos nacionales vienen de esa falta de respeto a los dictados de la Naturaleza. El conflicto máximo español viene de que los gobernantes de ese país –de derecha y de izquierda- no han comprendido jamás el Hecho (no la teoría) de que ese país está constituido por razas e idiomas distintos, y que la política, o nunca será sensata, o ha de apoyarse en ese hecho. El conflicto máximo de Irlanda es no reconocer los ingleses el hecho de la unidad territorial e integralmente uno de la isla. El conflicto máximo imperial inglés es no reconocer el hecho natural de la dignidad de los hindúes y de sus derechos inalienables.
 Pasa con mayor fuerza lo mismo en los conflictos internacionales. Cuando los que disponen del mundo –o de una zona de él- no se atienen, en sus deseos, a los hechos de naturaleza, todo queda edificado sobre arena y el equilibrio internacional no es más que una palabra vana. Vano, si se intenta edificar sobre imperialismos. Más que vano, cuando hay dos o más imperialismos en lucha, acumulando sobre el conflicto diplomático otros conflictos de competencia y egoísmos.  Vano, cuando quebrantan ¡en nombre de la democracia! Los derechos naturales de los pueblos. Vano, cuando achacan defectos a los demás, realizando el acusador los mismos defectos. Vano, suponer que el hombre es un ser abstracto y lo fundan todo sobre el Individualismo más antinatural del mundo. Vano, cuando se alteran las leyes de la lógica, por ejemplo actuando como Amos y dictadores y hablando continuamente de democracia y libertad. Vano, cuando se atribuyen unos derechos sobre un estrecho o canal y niegan a los demás el mismo derecho. Vano, en el caso actual hoy mismo tratado en esta crónica, de querer conocer la opinión de los pueblos sobre sus preferencias republicanas o monárquicas, y se hace lo imposible para torcer esa manifestación de la espontánea voluntad nacional…
 En ciertas zonas de la vida humana, existen los que llamamos unisexuales, que actúan contra las leyes de la naturaleza. Es el Invertidismo sexual. Y es uno de los errores más graves de los últimos tiempos acumular sobre ese Invertidismo, que es negocio y pecado individual, toda suerte de conminaciones y condenaciones, y, en cambio, ni siquiera se habla de los Invertidismos en otras zonas de la vida humana, que traen muchos más males a la sociedad.  
 El no cimentar todo lo positivo humano en los hechos naturales, es puro y flagrante delito de Invertidismo.
 

b) Centro América es una de las víctimas más notables del Invertidismo diplomático e imperialista.
 Primero, lo fue de su invertidismo propio. Surgía Centro América de la época colonial, y surgía con la independencia  el Invertidismo propio, sacando cabeza cien caudillos, ansiosos de dominación y poder, aspirando a ser cabeza de ratón más que cola de león.  ¿Por qué ese istmo famoso, dotado de todos los dones para ser una nación poderosa y respetada, por sus riquezas naturales y su situación privilegiada, había de triturarse a  sí mismo, obedeciendo los caudillos a su propio orgullo, más que a los dictados naturales y a los intereses de la comunidad?