Post Guerra 1939 47 01 03
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Los rusos quieren dominar el Ártico. Spitzbergen La SI 25/01/47 p. 1-3
La eterna alianza franco-inglesa La SI 01/02/47 p. 4-6
Algo que llaman “derechos humanos”  La SI 15/02/47 p. 4
Los aviones de la época, signo de la época La SI 15/02/47 p. 5-6
El secreto a voces de la Alianza franco-inglesa. Un secreto a voces La SI 15/03/47 p. 3-4

 

Los rusos quieren dominar el Ártico. Spitzbergen
La SI 25/01/47 p. 1-3

 a) ¿Cómo se formaron los amos de la tierra? Nos referimos a los tres acervos imperialistas que hoy se reparten el mundo, forcejeando para quedarse en adelante con la presa: Inglaterra, Francia y Holanda.
 Se formaron de una manera tan sencilla, excepciones sin importancia aparte, que nadie sería capaz de formarse una idea, a pesar de pasar el acontecimiento puede decirse ante nuestros mismos ojos. He ahí la manera: se ojea un pedazo de tierra y una multitud de almas. Se mandan allá, esperando el momento, unos barcos. La ocasión se la procuran ellos mismos procurando una desinteligencia “ficticia”. Los buques tiran  tres docenas de cañonazos, reduciendo a polvo cuatro aldeas y haciendo chicha a viejos mujeres y niños. Y, en “represalia”,  toman posesión de lo que ambicionaban tomar. A los pocos meses, han colocado al frente de aquel país a algún individuo sensible a los halagos y al dinero. Y el traidor celebra con los extranjeros un Tratado de posesión.
 Ni más ni menos.
 Pero ¿es posible que con procedimientos tan rapaces y desvergonzados, se “hagan” los imperialistas con almas y pueblos? No solo es posible, sino que éste ha sido el origen de los “democráticos” imperios que detentan los aliados
 Pero ¿es acaso ello distinto de los tiempos salvajes, cuando los caldeos montaban su Imperio, o cuando las tribus del Lacio salían a robar mujeres y pegar fuego a los que se resistían? No es distinto, y ahí estamos: como en los días de la salvajería.
 Este procedimiento “democrático” y salvaje lo hemos visto ante nuestros ojos. Y vamos a citar unos pocos ejemplos de nuestro tiempo, aunque el lector crea que pertenecen a los tiempos bárbaros de miles de años atrás.
 Aden. Los ingleses deseaban este trozo de tierra, para dominar la entrada del mar Rojo. Estábamos ya en nuestro siglo, es decir, en nuestros días. Se presentan dos acorazados, los naturales son provocados a tiros y matan a un par de marineros ingleses, bajan las tropas, el jefe de la fuerza hace firmar al sultán del lugar unos párrafos, y Aden es parte “democrática” del Imperio inglés. Es sencillo. Porque no hay como los democráticos para dar sencillez a sus barbaridades y a sus imperialismos.
 Borneo meridional.  Los holandeses lo tienen en su Imperio, pero jamás se han preocupado de los infelices que por allá merodean.  Se descubren yacimientos de petróleo en la costa. Desembarcan allá soldados holandeses. Y ya tenemos un trozo más de Imperio “democrático” holandés.
 Argel. El ejército francés se hace tirotear por los árabes argelinos. “Es necesario  -decía en el Senado francés el Presidente en aquella época- que se busque un pretexto para desembarcar tropas y encargarnos de aquel país”. Se trabaja el pretexto, aún contra la opinión de la Cámara de Diputados. Se adueñan del país. Y la Cámara de Diputados acepta los hechos y se “hace” de Argelia.
 Nicaragua. Ahora se habla de un nuevo canal norteamericano. El cual nación así: empresas yankis (hecho probado a la saciedad) provocan disturbios en el país, en el cual adentran armas. En medio de los disturbios, ponen como “Presidente” del país a un empleado nicaragués de una empresa de Nueva York. El cual firma un Tratado cediendo a estados Unidos toda la zona del futuro canal. A eso llaman Tratados.
 España. Cuando se quiso lograr dos fines (hacerse con la parte africana del Estrecho de Gibraltar, y consolidar el trono de Isabel ll, tambaleante) se provoca la primera “guerra de África”. El gobierno de Madrid simula una embocada de los árabes, (organizada por los españoles mismos) en que mueren media docena de soldados españoles. Y se alza España con la primera guerra marroquí, después de la cual han venido las demás.
 ¿Así? Así, so ingenuo. Este es el origen democrático de los Imperios  que hoy están agonizando, así como del Imperio norteamericano y ruso que están naciendo. Estamos en época de democracia, y así nos lo están contando los interesados, y así también nos lo cuentan cuatro tontos de los países neutrales. Y hay que dar muestras de procedimientos democráticos. Y ahí estamos.