Inglaterra 47 11
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Necesidad de hombres nuevos en Gran Bretaña. Elecciones en Gran Bretaña
La SI 08/11/47 p. 1-3

Necesidad de hombres nuevos en Gran Bretaña. Elecciones en Gran Bretaña
La SI 08/11/47 p. 1-3

 a) Acaban de celebrarse elecciones municipales en Gran Bretaña. La prensa publica los resultados. Sacan consecuencias los partidos, según –cada cual- su propia conveniencia. Los laboristas han perdido  unos 700 municipales o regidores. Los han ganado los conservadores.  Y no hay más que conservadores y laboristas en el país, despreciadas las pequeñas llapas de otras ideologías.
 Gritan los conservadores para que el Gobierno se convenza  de que ha perdido ya la confianza del pueblo. Vamos por parte; y examinemos los recovecos de cada palabra, en sentido inglés. Porque cada palabra tiene distinto sentido en cada nación.
 Notemos, ante todo, que la barrida general que realizó el pueblo inglés cuando botó a la basura a Mr. Churchill, sin ni siquiera pronunciar una sola palabra de aliento por lo que había hecho durante la guerra, no fue barrida general  tal como sucediera en otro país. Porque los ingleses tienen un sistema electoral de mayorías, que se parece mucho –que es realidad- una dictadura. Puede darse que en las elecciones  un partido tenga unos pocos votos más que otro partido. Siquiera tenga un voto más (y, en este caso, la voluntad nacional se reparte con igualdad entre los dos partidos) el grupo de “un voto más” agarra legalmente las riendas del gobierno; y el de “un voto menos” pasa a derrotado y a minoría, sin razón de buen sentido que abone el procedimiento.
El inglés desea ser bien gobernado, no importándole que gobierne un demócrata o una dictadura. Fueron dictaduras declaradas Cromwell y la solterona Isabel, y ambos dictadores recibieron de aquel pueblo las más entusiastas adhesiones. Con su régimen especial de la Cámara de los Lords, que es una dictadura, Inglaterra ha pasado siglos; y no diremos que ha estado descontenta de esos gobernantes.
Inglaterra es país de fondo, no importándole la forma. Los países latinos son países de forma, no importándoles en realidad el fondo. Buenos o malos gobiernos, son ovacionados con tal que sean, de palabra y forma pura, democráticos hablen de libertades y charlen de los derechos del pueblo. La realidad no importa. El fondo, los hechos, no pesan en este criterio.
En las últimas elecciones parlamentarias británicas los laboristas se llevaron dos terceras partes de diputados, y solamente una los conservadores. Una mayoría de unos 200 representantes daba a los laboristas una ventaja decidida. Pero no se crea que los votos fueron, igualmente, de dos terceras partes los de los unos y solo una tercera parte los de los vencidos. Los votos fueron otros y ambos partidos anduvieron muy cercanos en la contienda electoral. De manera que no fue el triunfo de los unos  una “aplastante” victoria, y el vencimiento de los conservadores una repulsa también aplastante.
No diremos que no había motivo para ello. Churchill ejerció la dictadura, conculcando las leyes básicas del país durante siete años. Estableció durante ellos una dictadura muy superior a la misma que Hitler tenía sobre los alemanes.  endeudó al país en miles de millones, que habrán de pagar los hijos y hasta los nietos. Perdió el Imperio aceptando la condición impuesta por Roosevelt al entrar en la guerra. Generó el hambre y el desquiciamiento en su país que ha de durar por muchos años. Merecía el repudio; sino ¿quién lo merecería?
 Pero no fue este repudio tal como dan a entender los que consideran el número de diputados laboristas y los churchillianos. Inglaterra es nación esencialmente conservadora, en espíritu, abarcando a todos los ingleses este carácter. Tan conservadora e inerte (en el sentido de “continuar tal como está”) en cualquier instante que, aún con causales tan graves como tenía para repudiar a Mr. Churchill, apenas sí se logró que algo más (un poquito más) de la mitad de los votantes lo repudiasen electoralmente.
 Hay otro motivo para que los laboristas hablen con agallas y se sientan seguros en sus puestos. Que no ha habido elecciones en todos los municipios nacionales.
 En los países latinos hay uniformidad en todo, imponiéndola aunque las cosas no la tengan de sí. Hay elecciones en un solo día y en todas partes del país. No así en los países norteños, más inclinados a respetar la variedad de las cosas que son varias entre sí.  Las elecciones inglesas se celebran en tres grupos y días distintos; y aún hay más variedad además de ésta. Las elecciones actuales, por cierto, no comprendían Londres ni otras grandes ciudades