Estados Unidos 48 03 04 05
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Estados Unidos 48 03 04 05
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El Ministro Farley confirma lo avanzado por “La Semana Internacional” La SI 06/03/48 p. 5-6
Breves aclaraciones a los problemas internacionales La SI 13/03/48 p. 1-2
Estados Unidos aprueba entusiastamente los “préstamos” a Europa La SI 27/03/48 p. 1-2
Las falacias de Mr. Byrnes La SI 03/04/48 p. 3
Poco juicio yanqui La SI 03/04/48 p. 4
El sabio Trygve Lie La SI 03/04/48 p. 4
Truman y los documentos secretos La SI 17/04/48 p. 3
El armamentismo La SI  24/04/48 p. 3
Palabrería La SI 15/05/48 p. 3
Bibliografía Parrington, Vernon Louis: El desarrollo de las ideas en Estados Unidos. Tomo 11: La Revolución Romántica, 1800 a 1890. Lancaster (EE. UU.)  La SI 22/05/48 p. 6 8

El Ministro Farley confirma lo avanzado por “La Semana Internacional”
La SI 06/03/48 p. 5-6

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 Una advertencia preliminar ha de preceder a las siguientes líneas. Es ésta: “La Semana Internacional” nunca habla a tontas y a locas. Lo que dice –lo que avanza- está todo fundado en hechos y testigos. Cuando es posible, esos testigos se citan. Cuando, por diversas causas, ello no es posible, esos testigos se callan, pero existen. De aquí que debe creerse lo que aquí es estampado, aún sin citar de dónde viene la noticia, por extraordinaria que ella sea. Hechos después aparecen, que muestran la veracidad de lo que afirmamos.
 Pongamos por ejemplo, lo sucedido en Yalta. Acerca de los hechos allá sucedidos, estampamos cosas extraordinarias. Por ejemplo: que Roosevelt había entregado media Europa a Stalin; que había firmado varios Tratados Secretos; que allí había tenido el primero de sus ataques cerebrales, que podían darse como los de una agonía próxima.
 Toda la prensa mundial aseguraba lo contrario. Y Roosevelt añadió que “ni un tratado secreto había firmado”. Y lo juró por Dios y por su madre.
 Nosotros podíamos añadir que Roosevelt estaba acostumbrado a mentir sobre sus cosas. Pero preferimos abstenernos. Luego, venían los hechos: se descubrían 13 Tratados secretos firmados en Yalta, y podemos añadir que no eran 13, sino más de 20. Los que se han descubierto y los que se descubrirán, cuando a Stalin le convenga hacer luz.

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 Por donde conocíamos nosotros  la verdad sobre Yalta (que no conocían Truman, asistente, ni Hull, que era un simple fantoche en Relaciones, ni Venderberg, que se creía un “fac-totum”) no
sería fácil afirmarlo. Pero los hechos posteriores nos han dado la razón: Roosevelt mentía cuando juraba no haber rubricado Tratados secretos, y ahí están los textos de 13 Tratados.
 Entre los personajes asistentes estaban James A. Farley. No se crea que nombramos a un pobrete cualquiera. Mr. Farley era uno de los íntimos de Roosevelt. Siempre habían sido amigos. Comía muchas veces en la Casa Blanca. Es amigo de la señora Roosevelt. Apenas Roosevelt quiso ser Presidente, nombró a su íntimo amigo Farley como jefe de su campaña electoral. El manejó el dinero y planeó la campaña. Una vez triunfante Roosevelt, nombraba a Farley ministro de Correos y miembro de su Gobierno. En elecciones posteriores fue Farley igualmente jefe de su candidatura, que resultaba triunfante.
 Farley es una buena ficha. Farley es, además, un universitario, muy conocido en los ambientes universitarios, y muy bien visto en los círculos intelectuales. Farley, además, es el dirigente demócrata más notable en el partido, no solo por su constante alejamiento de toda componenda, sino por su insospechable desinterés.
 Y Farley ahora, ha dado pié a que una agencia imparcial haya puesto el siguiente telegrama, que ha publicado en Santiago “El Mercurio”, procedente de Nueva York:

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 “Nueva York, 17 (NS).- Un señalado dirigente demócrata norteamericano declaró esta noche que cree sinceramente que “muchas de las calamidades que afligen hoy al mundo” pudieran ser atribuidas a los dos últimos períodos presidenciales del difunto Presidente Franklin D. Roosevelt. James A. Farley, ex administrador general de Correos a cuyo cargo estuvieron las campañas pre eleccionarias que llevaron a Mr. Roosevelt a la Casa Blanca en 1932 y 1936, caracterizó al difunto hombre de Estado como “un dirigente gastado” quien, en sus últimos años, sembró las semillas de la disensión en el mundo por medio de “una serie de concesiones incorporadas en convenios secretos”.
 En declaraciones hechas en un debate público que se celebró en la Universidad de Colgate, Farley dijo: “he afirmado anteriormente y creo sinceramente que muchas de las calamidades que afligen hoy al mundo podrían ser atribuidas a la elección de Roosevelt como Presidente de los estados Unidos”.