Argentina 48 01 a 06
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Argentina 48 01 a 06
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Una lección: elecciones argentinas La SI 10/04/48 p. 3
Tratado de préstamo entre España y Argentina La SI 24/04/48 p. 3-4 (continuará)
El fracaso de Bogotá y la alianza argentina española (conclusión) La SI 01/05/48 p. 3-4
Perón no quiere ser reelegido La SI 15/05/48 p. 3
La carga marítima. En buques propios La SI 19/06/48 p. 2

Una lección: elecciones argentinas
La SI 10/04/48 p. 3

 a) Se han celebrado unas semanas atrás elecciones camarales en la República hermana y vecina. Una parte del parlamento había de ser nuevamente elegida, una vez que los parlamentarios afectados habían ya cumplido el término de su cargo parlamentario.
 Las elecciones se han realizado con todo orden, sin que, durante toda la campaña, se haya notado falla alguna . Orden, paz y sosiego en toda la extensión de la República.
 Los resultados están ya por ser alcanzados. El recuento de votos en un país tan vasto ha durado más de un mes. Y, aunque no se saben ciertos los resultados totales, ya pueden asegurarse los términos que han resuelto esta votación.
 Se han presentado a votación varios partidos. Podemos prescindir de los más, a causa del número mínimo de votos. Y quedan no más, en disputa ardiente, los tres partidos que representan una fuerza viva: los peronistas, los radicales y los socialistas, apoyados los dos últimos grupos  por varias fuerzas afines a cada uno.
 He ahí, expresados en cifras, los resultados:
 Socialistas: x
 Radicales:  x + ¼ de x
 Peronistas:  3x
 Es decir, que los peronistas han alcanzado más votos que el total de los demás partidos, ganando no solo las mayorías, sino que, si la ley lo permitiese, habrían ganado mayorías y minorías: parlamento copado.
 En Buenos Aires la victoria todavía ha superado esas cifras. Mientras los peronistas han llegado cada candidato a los 300.000, las minorías, radicales y socialistas, no han llegado a los 100.000 votos favorables.
 De ahí que en el futuro parlamento, alcancen los peronistas los dos tercios de votos, necesarios para cambiar la Constitución, y hacer que sea reelegible  el joven general que lleva entre manos, además de la voluntad argentina, cosas tan urgentes como el Plan Quinquenal y la montaña de nobles cosas que mediante ese Plan han de lograrse.

 b) No regatearemos la habilidad del general Perón y de los hombres que lo secundan, para lograr esos votos, después de dos años de gobierno, aparte los meses preliminares de su elección. 
 En el panorama político gobernar es gastarse. Se dan infinitos casos de ascensión al poder de un individuo, llevado entre triunfos y ¡hosannas!, y, después de x meses de gobernación práctica, ser derrotado en unas elecciones. Hay una especie de Psicología de las elecciones. Y, cuando éstas se realizan bajo un plan irracional, es decir, sin organización alguna y en un ambiente individual, no persisten los entusiasmos del principio; se dan muchos por desconsiderados; se meditan muchas cosas que no se han obtenido por una u otra causa, y viene el desaliento y hasta la guerra a lo que antes se adoraba.
 No actuó esta ley en las actuales elecciones. En el distrito que les ha ido peor han conservado los votos de antaño. En la mayor parte de los distritos, han aumentado esos votos, y así es como han más que ganado otra vez.
 Digamos la causa de ese resultado: es que las elecciones en Argentina, desde el movimiento militar revolucionario, se asemejan a elecciones por clases, siendo los votos favorables, además de una exigua minoría patronal rendida a la evidencia, a una multitud enorme de trabajadores de la clase media principalmente.
 Esta revolución no fue política. La política es cosa de antaño. Tocaron esas elecciones la realidad social, y representaron a la clase media, con gran parte de la obrera, que se ha despertado de su sueño de siglos para, basado en la mayoría de votos que les predicaban de años y que sus enemigos depravaron bajo fantasmagorías políticas, hacer triunfar lo que necesitaban ellos y sus familias para llevar una vida honesta, suficiente y civilizada.
 Cuando se predican cosas políticas pueden variar los votantes. Cuando se habla de conquistas sociales, y no solo se habla sino que se obtienen y pasan esas conquistas a la cocina,