25 10 Boy
Índice del Artículo
25 10 Boy
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7
Página 8
Página 9

El por qué del fracaso de la escuela hija de la Revolución francesa  BOY Nº 87-88  10/25


 

Sumario
1  El alma de la Revolución: 1. Oposición entre las palabras y el alma interior de la Revolución francesa. 2. Los padres de la filosofía de la revolución: el protestantismo. 3. El Enciclopedismo.
11 La Escuela hija de la Revolución francesa: 4. Habrá de ser forzosamente pasivista. 5. La pedagogía activista de la Edad Media. 6. El determinismo anticristiano es, aplicado a la escuela, pasivismo.
111 Las cinco formas del pasivismo y su fracaso: 7. El memorismo. 8. El intelectualismo. 9. el Objetivismo. 10. El practicismo. 11. La manipulación.
1V  Análisis interior de esos fracasos: 12. Doble razón del fracaso del pasivismo. 13. La libertad humana y su entrenamiento. 14. La compleja función que es una acción cualquiera. 15. El éxito de los autodidactos. 16. El fracaso de principios que se creían infracasables.
V  La escuela eficaz: 17. Sus principios y métodos. 18. Escuelas nuevas: Manjón, Decroly, Montessori. 19. El porvenir de Chile.

1.- El alma interior de la Revolución

            1. Cuando explotó, en los trabajados campos de Francia, el terrible movimiento llamado Revolución Francesa, las miradas de todo el mundo se fijaron en sus palabras prédicas y lemas, arrojados como guante de desafío al rostro de los siglos anteriores. De toda la fraseología de la Revolución han quedado una Constitución, unos Derechos del Hombre y un lema trivocabular: libertad, igualdad, fraternidad.
            Ya entonces no faltaron pensadores  que se malfiaban de Constituciones, tablas con derechos y lemas más o menos artificiosos y brillantes. Y aconsejaban estudiar la Revolución a guisa de doctor concienzudo, que no se contenta con inspeccionar la piel y oír los ayes del enfermo sino que se hunde en las obscuras interioridades done las raíces del mal se nutren. Y fueron esos pensadores los que plantearon un problema nuevo con la siguiente pregunta: ¿corresponden las ideas y los hechos de la Revolución Francesa a la palabrería que panegiriza la libertad y los derechos del hombre?
            Con ello quedaba planteada una gran cuestión. En aquellos días, hirvientes en entusiasmos, noveles e ingenuos, esa gran cuestión no fue considerada por la mayoría. La mayoría es, por definición, vulgo.  Y el vulgo no inicia y arrastra, sino que es conducido por lo externo y arrastrado por las cosas ruidosas y aparentes. Pero, han pasado 100 años. Centuria dolorosa, que ha llevado a la humanidad al actual estado delicadísimo, comparado a un histérico que baila en los bordes de un abismo. Y ahora, a los cien años de efectos terribles, ya es la mayoría de pensadores la que se ha decidido a revisar el alma de la Revolución francesa. Y –cosa notable- al lado de los autores cristianos forman aun los que vegetan  en los yermos campos opuestos del bolchevismo, del liberalismo, del indiferentismo, y aun del materialismo económico. Recuérdese a Lenín, a Mussolini, a Churchill, a Maurras.
           
            2. Al estudiar esa alma de la Revolución en relación con la libertad, había que comenzar, forzosamente, por los que fueron abuelo y padre de esa Revolución, cuyas ideas madres le habían infiltrado. Nos referimos al espíritu laico que abrió la Edad Moderna y al Enciclopedismo, que articuló ese espíritu laico en una doctrina filosófica, ramificada a la economía, a la política y al derecho.
            El espíritu laico, que acaudillaron, en dos distintos sectores Descartes y Lucero, tenía todas las apariencias de homenaje a la libertad y a la iniciativa; más, en el fondo real, era todo lo contrario.
            Recordemos la ideología del fundador de la Reforma, cuyo espíritu informó la aurora de la Edad Moderna. Lutero era determinista. No creía en la libertad humana, ni siquiera como posibilidad. Escribió un libro –lleno de lugares comunes- contra el libre albedrío. Era religioso a lo musulmán: todo “está escrito”. El hombre no puede hablar, sin impropiedad, de libertad. De