Nº 4 Bardina y "La Semana Internacional"
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Nº 4 Bardina y "La Semana Internacional"
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Nota actual Nº 4 Juan Bardina y “La Semana Internacional”

 

Nota actual Nº 4
Juan Bardina y “La Semana Internacional”

 Acabo de enterarme que en un libro recientemente aparecido en Barcelona coordinado por el profesor Conrad Vilanou Torrano (1), en homenaje al profesor Buenaventura Delgado Criado (1935-2007) de la Universidad de Barcelona, con aporte de varios trabajos recopilados, en que colaboraron importantes universidades españolas, amén de alguna extranjera, así como sus alumnos y discípulos, aunándose la madurez de unos autores con la juventud de otros que también recibieron la benéfica influencia del doctor Delgado, uno de los capítulos versa sobre Juan Bardina.
Su autora es Anna Forés Miravalles, profesora de la Universidad de Barcelona. En sus primeros párrafos recuerda el origen de una obra publicada en 1980 (2), mencionada en mi primera Nota actual, de decisiva importancia en este estudio, ya que la lectura de aquella fue el punto de partida de ese. Comienza así: “En 1877 nació Juan Bardina, en 1977 los profesores del Departamento de Educación Comparada e Historia de la Universidad de Barcelona impulsados por Buenaventura Delgado deciden hacer un libro homenaje con ocasión del centenario del nacimiento de este pedagogo silenciado”. Relata luego como aquel profesor, siendo ella alumna del tercer grado de pedagogía, le propuso realizar su tesis doctoral sobre Joan Bardina. Y como aquél emprendimiento la trajo a Chile para ahondar en la investigación, dándole a su tesis una índole “coral”, ya que, conociendo a las hijas de Bardina y a los profesores que en la PUCV estábamos abocados al mismo estudio, resultó aquél trabajo ser fruto “de aportaciones y miradas que sumaron a la mía” (p. 79) (3).    

En la obra de 1980 el profesor Delgado aportó un “Esbozo Biográfico” en cuya “Introducción” se refirió a los trabajos existentes sobre Bardina en Cataluña y España –dos- lamentando el olvido en que se le tenía, habiendo hecho tanto por la educación. Tampoco según él .habían conseguido reponerlo en la memoria viva las reseñas – de escasas líneas, plagadas de errores- incluidas en Diccionarios pedagógicos  y Enciclopedias (Espasa Calpe, por ejemplo) (4).     
Culmina el Esbozo con un apartado titulado “El arraigo definitivo en Chile”, de apenas dos páginas (22-23), entregando las escasas noticias de que disponía de la vida de Bardina en Chile, parquedad que detonó este estudio. Fuera de aludir a su matrimonio y familia chilena, hace mención al quehacer de Bardina en Santiago y Valparaíso, como lo resumimos en la Nota Nº 1. Nos interesa registrar aquí su referencia a “La Semana Internacional” porque incrementa nuestra base de datos en cuanto a su tiraje, difusión y renombre, asunto que nos ocupó en la Nota Nº 3. Los dos párrafos rezan así:
 “Fundó con Joaquín Blaya el Anuario Internacional Americano, para cuya redacción se vio obligado a viajar de acá para allá en busca de información de primera mano: Perú, Colombia, Venezuela, Argentina, Ecuador y el propio Chile fueron países visitados una y otra vez. En el periódico La Unión, en cuya redacción entró en 1921, tenía reservada una página titulada “La Semana Internacional”, página que le proporcionó un gran prestigio y aumentó considerablemente el número de lectores. Durante una huelga en que los obreros pedían mejoras salariales, se puso del lado de los obreros y tuvo que abandonar el periódico; con este motivo fundó uno nuevo con el título de la página que lo había hecho famoso, La Semana Internacional, publicación que consiguió ininterrumpido éxito durante 17 años, como lo demuestra el “Gran Diploma de Honor” obtenido en la Exposición Internacional de Publicaciones Periódicas celebradas en Matanzas, en diciembre de 1937; a esta Exposición había acudido más de un millar de publicaciones representando a 51 países. Anteriormente –junio de 1936- el presidente de la de la República de Bolivia lo había nombrado “Gran Maestre de la Orden Nacional del Cóndor de los Andes”, en reconocimiento por su destacada labor americanista.
 Después de la segunda guerra mundial, los Estados Unidos de Norte América declararon el boicot a La Semana Internacional hasta conseguir su desaparición definitiva. Al parecer, La Semana se oponía sistemáticamente a los afanes imperialistas yanquis en la América Latina” (5)