Nº 7 Bardina y la historiografía chilena
Índice del Artículo
Nº 7 Bardina y la historiografía chilena
Página 2
Página 3
Página 4
Nota actual Nº 7 Juan Bardina y la historiografía chilena

Nota actual Nº 7
Juan Bardina y la historiografía chilena

 El tema de esta Nota actual lo abordé en la Nº 4 de  modo general. Me propongo referirme a él nuevamente en particular. Concretamente vinculándolo a un libro del historiador Raffaelle Nocera, profesor de la Universidad de Nápoles “L’Orientale”, fruto de una investigación  con que obtuvo el Grado de Doctor en la Universidad de Pisa (Italia). Es aquél -lo dice en el Prefacio- “una versión mejorada y revisada para el lector chileno de mi tesis de doctorado” (1). Lo intituló “Chile y la Guerra. 1933-1943”. Lo prologa el profesor Joaquín Fermandois, siendo editado en Chile por Lom Ediciones y Edición Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Centro de Investigaciones Barros Arana el 2006
 Conocí casualmente el volumen al visitar una librería santiaguina más de un año atrás. Me llamó la atención el título. Trajo de inmediato a mi mente la memoria de Bardina y La Semana Internacional. En esta, Bardina escribió sobre la contienda mundial no solo durante el quinquenio que abarcó el conflicto (1939-1945), sino también en los años que la precedieron (la preguerra) y que la sucedieron (la posguerra).
La lectura de “Chile y la Guerra. 1933-1943” me suscitó las siguientes sumarias consideraciones sobre la bibliografía y el contenido.

La bibliografía
Globalmente hablando es una obra intachable en cuanto a la abundancia y pertinencia  de las fuentes y  bibliografía a que recurrió.
Los escritos e impresos consultados van al final del libro, ocupando más de veinte páginas. Pero Bardina (mi objeto de preocupación y de este estudio) no tiene lugar entre ellos. En el largo listado está ausente.
A las Fuentes Nocera se remitió también en el Prefacio. En este, efectivamente, fuera de adelantar apretadamente el tema general de la investigación aludió a la Bibliografía examinada. Y señaló al respecto que una parte de ella constó de una “exigua literatura existente” y que provino principalmente de la documentación diplomática estadounidense y chilena de los respectivos Ministerios de Relaciones, de los informes diplomáticos norteamericanos, chilenos y alemanes, del debate parlamentario y de “la prensa diaria chilena”, a la que enunció, sin incluir “La Semana Internacional”.
En la Nota Nº 4 adelanté algunas explicaciones de esta ausencia. La utilización del periódico y no del libro –como medio de comunicación del escritor con los lectores- sobre la base de ser  presuntamente más perdurable y, sobre todo más disponible, el segundo que el primero.  El paso del tiempo, factor que atenta a la memoria de cualquier literato que no llegue a ser un clásico y a codearse con ellos. La desestima de sus  escritos sea cualquiera el motivo: uno de ellos, el desacuerdo no tanto de forma cuanto de fondo con la obra y, muy particularmente, con el ideario del autor (por ejemplo, el supuesto nazismo de Bardina).
Esta –el desconocimiento de su persona y la revista- es una desmedrada situación, que contradice la expresa voluntad bardiniana si la recordamos de nuevo: “Una Colección de “La Semana Internacional” es un buen regalo a hacer a una biblioteca o escuela, a un hogar intelectualmente distinguido y a cuantos –políticos, militares, profesionales, etc.- necesiten consultar habitualmente el pasado inmediato”. Así concebía aquella al semanario  en un aviso a “Nuestros abonados y amigos” (2).
A nuestro juicio, la omisión suya y de “La Semana Internacional” del Índice Bibliográfico del libro de Nocera no es casual, sino una muestra más de una realidad manifiesta. En la historiografía chilena Bardina no cuenta. Efectivamente en vano  he conseguido dar con su nombre y el de la revista en las Referencias Bibliográficas literarias, sea de índole educacional, política, social, económica, militar, etc.
Si esta es la realidad, no cabe achacarle a Nocera responsabilidad alguna de la ausencia que lamentamos. Si hay culpa es de todos, masiva,  nacional. Y puntualmente gremial, esto es, de los historiadores chilenos.
El Sitio Web estudiosbardina.cl erigido hace un lustro persigue modificar esa injusta realidad, colocándola –ceñida solo a sus escritos, aparte mis contados Artículos- a la vista de