Nº 9 Bardina y Levinas
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Nota actual Nº 9 Juan Bardina (1877-1950) y Emmanuel Levinas (1906-1995)

Nota actual Nº 9 Juan Bardina (1877-1950) y Emmanuel Levinas (1906-1995)

 

 Proponerme relacionar en esta Nota Actual Nº 9 a Bardina (español, catalán, radicado en Chile la segunda mitad de su vida) con Levinas (judío lituano nacionalizado francés) no me ha resultado fácil, como me acaeció con la Nota Actual Nº 2, empeñado entonces en parangonar a Bardina con Maritain (1882-1973, francés, que vivió años en USA). Pero las identidades y los distingos efectuados esa vez concluyeron por justificar a mi juicio la congruencia de dicho cotejo. Contrastar ahora a Bardina con Levinas puede devenir -a los potenciales lectores de esta Nota- no menos provechosa para la comprensión de la valía del ser, pensar, decir y hacer de uno y otro.      

 Confieso que a Levinas lo conozco poco. Ahora bien, no hace más de un año tuve oportunidad de adquirir en una librería viñamarina un notable texto suyo sobre el nacional-socialismo, en el cual lleva a cabo una entrañable disección filosófica de ese ideario, uno de tantos de la historia contemporánea.
 El libro antedicho, inopinadamente llegado a mis manos –de tamaño y grosor pequeño y pocas páginas- se intitula “Algunas reflexiones sobre la filosofía del hitlerismo”. Contiene tres obras escritas separadamente. Un artículo con ese nombre aparecido en “Esprit”, revista católica francesa, en 1934 (p. 7 a 22). Un “Post scriptum”, agregado como Prefacio con ocasión de la traducción norteamericana del primero, inserta en “Critical Inquiry”, en 1990 (p. 23-24). Y un Ensayo de Miguel Abensour “El Mal elemental” (p. 25 a 111) -muy ilustrativo del tema tratado por Levinas en los anteriores- incluido por la editorial Fondo de Cultura Económica, en la primera edición conjunta del trío el año 2002. Mi  ejemplar fue impreso en Buenos Aires, el 2006.  
 Los textos de Levinas guardan relación con dos ideas básicas.
Primeramente, con  el surgimiento del hitlerismo o nacional-socialismo en el segundo cuarto del siglo pasado pesquisando y detectando los efectos que trajo consigo (De esa aparición fueron testigos e intérpretes Levinas, filósofo –entre estos, también Maritain-  y Bardina, periodista).
Luego, con un acontecimiento en la historia de la filosofía que la divide en dos grandes momentos: una filosofía tradicional o clásica, larga en siglos, afincada en el ser y esencia, y una filosofía nueva cimentada en el existir y existencia, renovando y anchando el camino de la reflexión filosófica a sus cultores.    
Concerniente a lo de la “filosofía de Hitler” -tema central de esta Nota Actual,  Levinas parte en su artículo caracterizándola así.
Es “primaria”, dice. Responde y tiene origen al “empuje de una fuerza elemental”, que revela “la nostalgia secreta del alma alemana” (p.7).
 El encuentro y relación del ideario hitlerista –y de sus sentimientos- con la filosofía lo resume así.
“Más que un contagio o una locura, el hitlerismo es un despertar de sentimientos elementales.
 Pero desde entonces, terriblemente peligroso, el hitlerismo se vuelve interesante en términos filosóficos. Pues los sentimientos elementales entrañan una filosofía. Expresan la actitud primera de un alma frente al conjunto de lo real y a su propio destino. Predeterminan o prefiguran el sentido de la aventura que el alma correrá en el mundo” (p. 7).
 El resto del artículo ahonda en lo que el autor llama “filosofía del hitlerismo”. Asevera que su contenido “pone en cuestión los principios mismos de una civilización” (p. 7). Que en el caso de ésta -la europea- entra el hitlerismo en conflicto no solo con el liberalismo, sino con el propio cristianismo, también con el judaísmo. Señala por fin como anteriormente al hitlerismo, el marxismo ya impugnó la concepción del hombre de la filosofía tradicional, sin llegar a una