Guerra 1939 41 11 22
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La marcha de la guerra. Alemania a la vista del Cáucaso La SI 22/11/41 p. 5
La paz o la guerra en el Pacífico La SI 22/11/41 p. 6 ver Asia países Japón
Los aliados de los británicos inician una segunda ofensiva en África La SI 22/11/41 p. 8
Bibliografía Gorner, Alexander. La Economía del Reich desde 1914 a 1939. Buenos Aires. La SI 22/11/41 p. 11 col. 5

 

La marcha de la guerra. Alemania a la vista del Cáucaso
La SI 22/11/41 p. 5

 Esta semana se ha distinguido especialmente por tres hechos y una probabilidad: la conquista de Kertsch,  la resistencia rusa en Moscú, la iniciación de una nueva ofensiva en el Donetz y las perspectivas de que la guerra llegue al Kubán, antepuerta del Cácaso
 Las contraofensivas rusas en el arco oriental de Moscú han tenido sus resultados en el sentido de detener la ofensiva alemana en este sector No ha podido lograr los efectos que se buscaban de hacer retroceder a los germanos. Es una situación igual a la de la semana pasada y no hemos de hacer reflexiones repetidas, salvo una, que tiene cierto interés bélico: los rusos están usando intensamente la caballería, lo cual constituye un síntoma de especial valor.
 Se ha hablado tanto de tanques en esta guerra, que el caballo ha quedado relegado casi al olvido. Sin embargo, no solo en esta guerra rusa, sino ya en la de Polonia dos años atrás, el noble bruto tuvo su parte por ambos lados. Porque el caballo, aparte otras ventajas, tiene la de ser superior al tanque en dos circunstancias especiales: cuando los fangos de esa Europa oriental convierten los pésimos caminos en barrizales, y cuando escasea, en una hora determinada, el aceite motor de las máquinas modernas. Ya en Polonia rendía el caballo  servicios inapreciables, arrastrando cañones y toda clase de cosas arrastrables por los fangos de ese país atrasado. Puede suponerse lo que puede rendir ahora cuando, con las primeras nieves, todavía no endurecidas, el tanque se hunde, y también el tractor que podría empujarlo.
 Seguramente que esas dos causas son las que han obligado a los rusos a emplear grandes formaciones de caballería. Los caminos barrosos han estorbado  lo mismo a ellos que a los alemanes. Y aseguraríamos que escasea mucho, también, el petróleo, a causa especialmente de haber los alemanes inutilizado el oleoducto que llegaba al Donetz, y de haber interrumpido su aviación las líneas férreas por las cuales eran transportados grandes volúmens de aceite a la Rusia central.
 Al mismo tiempo que los rusos podían contener la ofensiva alemana ante Moscú, se iniciaba una nueva operación  en el arco cóncavo del Donetz, que viene marcado en el mapa 2 de este número, así como en varios mapas anteriores. Una quincena entera se ha dedicado a la reorganización de las fuerzas del Eje en este sector y podemos esperar noticias procedentes de esta zona.
 La embestida, que se ha iniciado ya, no va solamente a lanzar  al otro lado del río Donetz a los últimos rusos, y completar de este modo la total conquista de la República autónoma de Ucrania. La operación podría tener sus finalidades estratégicas, desde el punto de vista de rebasar la ciudad de Rostov por el norte y proyectar por detrás una punta de lanza que sería fatal para la persistente resistencia  de la gran ciudad del Don.
 La conquista por asalto, de la ciudad crimeana de Kertsch  se ha realizado esta semana,  y hay que dar a ella toda la importancia que realmente tiene.  Es una zona abundante en hierro y manganeso, cuya caída sumirá a los rusos en necesidades mayores, especialmente de esa última materia prima, tan necesaria para la fabricación bélica. En la misma semana caían las dos zonas productoras de manganeso, una en el occidente petersburguense, y esta otra en ese sur crimeano.
 Los soldados alemanes están, pues, en la orilla occidental del estrecho de Yenikalé. Tiene esa manga de agua menos de 13 kilómetros. Y, aunque la otra orilla es pantanosa y de fácil defender,  no sería raro que un buen salto llevase pronto a los alemanes a esa ribera, que pertenece ya a la región de Kubán.
 El mapa 2 nos muestra la totalidad del Mar Negro, así como la extensión de costa que dominan los países asomados a esas aguas. Los turcos neutrales mantienen la costa sur, así como los estrechos, por los cuales un interrogante tortuoso del mapa nos pregunta si la armada rusa se decidirá a escapar, entrando en aguas y puertos de Turquía. El eje tiene ya la mitad de las costas, desde Bulgaria a la punta del mar de Azov, salvo Sebastopol. Los rusos conservan todavía la costa sur del Azov, así como la costa  desde la desembocadura del Don hasta Batum, puerto Terminal del principal acueducto petrolero, que viene de Bakú.
 Un hecho interesante se ha revelado esta semana, con motivo del hundimiento del “Arc Royal” en aguas gibraltarinas. La aviación italiana cortaba las agallas al gigantesco portaviones. La aviación alemana lo hundía, con cincuenta de sus 60 aviones y toda su artillería.  El hecho es