Epidemia Nacional
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Epidemia Nacional
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¡Epidemia Nacional!  Precocidad Infantil   Educación Sexual
Imprenta San Rafael  1930

                                   
Advertencia
            Al editar el presente folleto, debido a la pluma del eminente pedagogo señor Juan Bardina, nos mueve un doble propósito: hacer llegar tan autorizadas líneas a todos los hogares y colectividades juveniles, hasta donde sea posible, a fin de colaborar modestamente si se quiere, a la gran cruzada en defensa de la niñez inconscientemente viciosa, emprendida patrióticamente en el seno de una institución de este puerto; y dar a viso a las autoridades en general, sobre esos terribles males que se ciernen sobre tantas inocentes cabecitas, segadas en flor, cuando empezaban a ser una esperanza vigorosa para la raza.
                                                                                                          Los  Editores
                                                                       *
            A principios de este año, unas investigaciones médicas realizadas en escuelas de Valparaíso y Viña, llegó a resultados terriblemente reveladores: una parte de la niñez escolar estaba afectada por dolencias sifilíticas, amén de una proporción horrorosa de tuberculosos y pre-tuberculosos, cuyo volumen avanza día a día en vez de decrecer.
            Ante el espantable hecho, don Joaquín Lepeley llevó el asunto a las sesiones del Rotary Club, exponiendo patrióticamente la llaga, trazando proyectos medicinales, invitando a sus compañeros a no dejar de la mano un problema tan grave. El directo de “El Mercurio” ha insistido nuevamente en la misma sociedad, aportando conclusiones de Congresos Internacionales a este respecto.
            Últimamente, el Dr. Jorge Figueroa Castro, especialmente capacitado  para asuntos relativos a la niñez enferma, habló también el Rotary sobre el problema , especialmente en sus aspectos etiológicos. Fulminó anatemas, bien marcados, contra el cinema usual, inadecuado para los niños, aún en las sesiones infantiles, y señaló un hecho nuevo, que ha de llamar la atención de cuantos se preocupen de la salud de los niños; el carácter excitante de la gimnasia sueca, que está realizando en la niñez latina el grosero rol de avanzador de una pubertad ya demasiado temprana y de alimentador de los placeres sexuales artificiales (1).
            ¿Quién permanecerá quieto y tranquilo ante esas revelaciones traídas a la general consideración por los señores Lepeley y Figueroa Castro?
            Ha sido esta la causa de mi decisión en aportar un dato siquiera modesto, al problema. Ha sido este el motivo íntimo de La Semana Internacional, publicada en “La Unión”, el 28 de Julio.
            Mis propósitos eran dos: primero, demostrar ese precocismo grosero que no es un mal chileno, sino una colosal y amenazante epidemia mundial, que avanza como ola de cieno sobre todas las latitudes. Ello aumenta la gravedad del mal. Segundo, que el remedio no está en atacar los síntomas, aunque no deben ser descuidados, sino en descender a la raíz, tomando en los jóvenes un carácter capaz de resistir a las influencias de un ambiente prostituidor.
            Al publicarse ahora aparte este trabajo, una cosa sería necesaria: que prensa y entidades, educadores y gobierno, se resuelvan a tratar seriamente el problema y a oponer a la ola pútrida que avanza un dique inmediato.
                                                                                                Juan Bardina
                                                                                              (firmado a mano)

(1) El artículo del Dr. Figueroa Castro a que alude el sr. Bardina, va a al final de este folleto