Guerra 1939 42 05 09 16
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Guerra 1939 42 05 09 16
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Inglaterra pierde Birmania. Catástrofe aliada en Birmania La SI 09/05/42 p. 1-4
Gran Bretaña se apodera de Madagascar. Gran Bretaña “se hace” con Madagascar   La SI 09/05/42 p. 4-6
Dos discursos sintomáticos La SI 09/05/42 p. 6-7
¿Qué hará la China? La China y sus vecinos  La SI 16/05/42 p. 1-5
ver Asia países
Anarquía jurídica aliada. Anarquía en las alturas La SI 16/05/42 p. 7-8
Ofensiva alemana en Kertsch. Prueba de armasLa SI 16/05/42 p. 8-10

Inglaterra pierde Birmania. Catástrofe aliada en Birmania
La SI 09/05/42 p. 1-4

 a) Y van siete… Noruega, Dunkerque, Grecia, Creta, Filipinas, Java y ahora Birmania. Comunicado oficial: “Nuestras tropas en el valle del Irawady se retiraron hacia el oeste protegidas por las fuerzas chinas. Posteriormente, después de la caída de Mindalay, se han corrido, en una ordenada y feliz retirada, hacia el noroeste, camino de la India”. Lo cual estaba previsto en estas sencillas crónicas al explicar, semanas atrás, la característica especializada del general Alexander, héroe de la gloriosa retirada de Dunkerque mientras 150.000 franceses le protegían las espaldas. El que el Estado Mayor británico sea experto en retiradas heroicas no quiere decir que no se distingan, dentro de él, algunos generales más que otros. Alexander es un de ellos. Wavell es el fabricante “a priori” de derrotas. Alexander, el orientador y generador de retiradas perfectas.
 Pero, ordenemos los sucesos.
 En la crónica de la semana pasada, página 5, dábamos por ganada de antemano por los nipones la batalla que se estaba desarrollando al sur de Mandalay y esta ciudad por perdida para los británicos. Aunque la acción se estaba desarrollando, era fácil cosa prever el resultado. Cuando se tienen todos los factores de una ecuación, no es difícil buscar el resultado.
 El mapa 1 mostrará al lector cómo las cosas han tenido lugar, hasta llegar, mediante una brillantísima operación nipona, a una verdadera catástrofe para los ejércitos aliados.
 En el 1 –zona petrolera- alrededores de Yaung, los japoneses habían cercado a las fuerzas británicas –léase hindúes- tan completamente, que fueron pedidos auxilios, no precisamente a los británicos de la frontera  india, que habría sido lo correcto militarmente hablando, sino a los chinos que estaban entre Mandalay y Lashio, guardando la vía férrea que, continuada desde la última ciudad por una carretera (4 del mapa) entra en China.
 Lo natural habría sido que los chinos cerraran los oídos a ese llamado. Pero desde que los chinos de esta zona tuvieron la mala suerte de ser puestos bajo la  jefatura de un general norteamericano, Joseph Stilwell, su suerte quedaba echada. Este, al parecer ayuno de ciencia militar, enviaba el socorro, llegando a marchas forzadas como media división china a la zona petrolera, reconquistando la ciudad petrolera de Yenang y liberando a los británicos cercados.
 La operación parecía brillante, pero era sumamente desgraciada, a pesar de la recaptura de la ciudad. La vía férrea de Mandalay a Lashio quedaba desguarnecida y los chinos (una división) que peleaban en Tongou (2 del mapa) quedaban sin protección en su retaguardia. Así fue que, mientras los Comunicados británico.-chinos cantaban las glorias de la liberación de Yenang, vuela calladamente una columna china, atravesando los montes del Chan, hacia Lashio, iniciando un movimiento envolvente que delataba una gran audacia –y mucha cabeza- por parte del Comando nipón. La flecha b del mapa nos dice cómo operaba esta columna japonesa, enfilando por el oriente de Lashio, llegando más al norte de la ciudad y, dando media vuelta a su izquierda, descendiendo hacia Mandalay en amplio semicírculo que, no solo aseguraba la captura de la capital, sino que dejaba muy al sur en una trampa tanto a los británicos del Irawady como a los chinos que habían acudido a auxiliarlos. Estos abandonan nuevamente Yenang a los japoneses y avanzan hacia Mandalay, en cuyos suburbios meridionales se daba la batalla decisiva para rematar esta campaña.
 Actualmente todas las fuerzas chinas están, salvo una división que arranca hacia la frontera de su patria (flecha c), cercadas en la zona de las crucecitas, al sur de Mandalay, 3 del mapa, estando su mala suerte echada. En tanto las fuerzas británicas –es decir, hindúes dirigidas por británicos- están volando, que no corriendo, hacia la cuenca del río Chinduin (flecha a), afluente del Irawady, montañas a través hacia la India, abandonando todo su material y provisiones que, al decir de la prensa de Londres, eran muchas.
 Con ello queda terminada la guerra de Birmania, todo el país a manos de los nipones, salvo la parte extremo norte, que con montañas impenetrables, base del Tibet y que tampoco poseen los británicos. Birmania queda perida para el Imperio, otra catástrofe añadida a la ya larga suma de las sufridas anteriormente. Solo queda (martes) en manos inglesas el puerto y costa de Achiab, en la frontera hindú, cuyos días están también contados.