Castilla 34
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Presentación de países: las anchas Castillas en el corazón de España  La SI 07/07/34 p. 6-7
Presentación de países: las anchas Castillas en el corazón de España
La SI 07/07/34 p. 6-7

España es un mosaico
    España, geográficamente hablando, es una pirámide truncada de forma bastante regular. Su base lame las olas del mar por todos lados. Desde las costas van subiendo las tierras, abrigándose en esos planos ascendentes diversas regiones: Valencia, Andalucía, Murcia, Cataluña, Vascongadas, Portugal… Arriba, el plano superior, a una altura media de 700 metros. Es el ancho solar de la castellana gente: arriba, del mar Cantábrico al centro de la península, el castellano viejo, que echara a los moros de su suelo en los primeros siglos de la reconquista. Abajo, tocando a Andalucía y Sierra Morena, los castellanos nuevos, por cuyos campos de horizontes infinitos paseara heroicamente el Caballero inmortal de la Triste Figura.

Castilla no es la política española
    La más honda desgracia de esa recia gente castellana fue el que una de sus villas solitarias fuese escogida por Felipe ll para sede de la monarquía y capital del reino.
    Habían de pasar los siglos. Habían de venir los monarcas degenerados de las Austrias, los extranjeros Borbones, los partidos del siglo XlX.  Habían de arruinar a España todos juntos. Y habían de arruinarla desde Madrid. Y buenas zonas populares habían de confundir al pueblo castellano con la política que desde una de las villas castellanas desgobernaba a España.
    Es el error de muchos habitantes de las regiones periféricas de España, fruto de no haberse podido poner en contacto con el pueblo castellano, íntegro, serio, tolerante y laborioso, que ha logrado clavarse en una meseta en la cual la vida y el progreso son de un obtener difícil.
    Castilla ha sido la primera víctima de los desaciertos políticos de los gobernantes.
    Ya en sus albores tiene que luchar por su autonomía aquel genial conde Fernán González, del cual van llenas las historias.   El rey de León, Alfonso, llama al conde, para que le rinda homenaje. Y él habla así:

    E yo maravillado me fago,
conde, como sodes osado,
de non me venir a mis cortes,
nin me bessar la mano:
ca siempre fue Castilla
de León tributario;
ca León es reyno
e Castilla es condado.
Essas horas dixo el conde:
-Mucho audaces en vano;
vos estades sobre buena mula
gruessa, e yo sobre cavallo;
porque yo vos sofrí
me pago mucho maravillado
en aver Sennor Castilla
e pedirle vos tributaryo.
Essas horas dixo el rey:
-En las cortes serás jusgado
si obedecerme debedes:
si non, fincadros en salvo…

Pasan seiscientos años. Las molestias no han terminado. Castilla es víctima de los malos políticos.  Álzanse las Comunidades, es decir, los hombres de trabajo y las municipalidades. Levantan bandera por un buen gobierno, por sus fueros, por su libertad. El César los vence. Y los jefes comuneros -Acuña, Bravo, Maldonado- cuelgan de la horca, defendiendo a su pueblo contra los malos políticos triunfantes…