soc nac 34 09 22
Índice del Artículo
soc nac 34 09 22
Página 2
Página 3
El Congreso baila otra vez La SI 22/09/34 p. 3-4
 
El Congreso baila otra vez
La SI 22/09/34 p. 3-4

    La Sociedad de Naciones está reunida nuevamente en sus espléndidos palacios ginebrinos. Y bien puede decirse que toda la política internacional de esta semana está dando vueltas alrededor de esa reunión de sumidades –palabra ambigua- que tienen en sus manos inhábiles el teje-maneje de los problemas internacionales
    Quiero recordar los orígenes de la Sociedad, su organización, sus éxitos y fracasos, así como los asuntos que constituirán el objetivo de la reunión en Ginebra.

    a) La Sociedad de Naciones fue hija del Presidente Wilson,  el cual, al redactarse el Tratado de Versalles  quince años atrás, exigió que ese Convenio comenzase por un capítulo estableciendo  una sociedad internacional. Los políticos de 1919 –Clemenceau, Lloyd George, etc.- se oponían a esa iniciativa. Ante la terquedad inquebrantable de Wilson, tuvieron que firmar el Pacto de Sociedad, cuya sede determinaron fuese Ginebra.
    La Liga de Naciones está formada por 4 organismos principales, permanentes, y varias docenas de Comisiones de estudio ocasionales. Los cuatro organismos son:
    1) Un Consejo General –un Directorio- constituido por docena y media de miembros, representantes de otras tantas naciones. Hay miembros permanentes de grandes países,  miembros semi-permanentes cuya duración en el Consejo dura unos 8 años y miembros variables, que duran en el Consejo solo un año. Este Consejo es, como si dijéramos, el poder ejecutivo de la famosa sociedad y se reúne unas veinte veces cada año.
    2) Una Asamblea, que viene a ser el poder legislativo, formada por representantes de unos 56 países independientes, es decir, los 9/10 partes No están adheridos solo unos ocho o diez: Estados Unidos, Brasil, Japón y otros menos importantes.  Se reúne todos los años en Septiembre.
    3) Una Secretaría general es el instrumento organizador y tramitador del Consejo y de la Asamblea. Está organizada ampliamente, con unos 400 empleados. También tiene a su cargo el archivo y las publicaciones de la Liga, que forman unos 40 gruesos volúmenes cada año.
    4) Una Oficina Internacional del Trabajo, que organiza estudios, asambleas y reuniones sobre cuestiones sociales, celebrando también todos los años una reunión internacional, hacia el mes de Mayo.

    b) La actuación de la Sociedad de Naciones ha sido óptima en cuanto a cuestiones sociales y medianeja en cuanto tiene relación con la política, la paz internacional y los armamentos.
    Sería cosa larga detallar la obra magnífica que durante catorce años ha realizado en cuanto a protección del trabajador, horas de trabajo, higiene urbana y rural, salubridad, lucha contra las drogas heroicas,  corrupción de menores, comunicaciones varias, etc. También en cuanto a prestar ayuda a China y otros países en cuanto a organización de las finanzas, de la educación, de la higiene.
    Esa labor callada es demasiadamente desconocida. Y vale la pena de conocerla, ciertamente. Ella va de frente al verdadero progreso de las naciones. Y yo creo que bastaría ese aspecto de la labor de la Liga para justificar ampliamente su existencia.
    No así podía ser fructífera la labor política de la sociedad. He dicho antes que los grandes políticos mundiales no aceptaban crear una Sociedad de Naciones, solo accediendo ante la terquedad de Wilson. Accediendo de mala gana. Con ello puede sacarse una consecuencia: que la Liga, manejada por ellos, no podía dar los frutos que de ella podía esperarse.     
    De ahí, más que de su propia virtud, arrancan los fracasos. Una Liga de Naciones es absurda si en ella se hace diferenciación entre los países que la constituyen. No son capaces los políticos que hicieron la gran guerra de reconocer que todo país –vencedor o vencido, grande o chico, de este o aquel color- tiene los mismos derechos esenciales.
    De ahí los fracasos. Para solo recordar los últimos,  nombremos la Manchuria y el Chaco. En la Manchuria la Liga realizó lo contrario de lo que sus Estatutos mandan. En el Chaco no fue tenida para nada en cuenta por los beligerantes.