Bibliografía La SI 35 10 a 12
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Bibliografía La SI 05/10/35 p. 7

912. Societé des Nations: Publications editées. Ginebra
    En los 16 años de vida que lleva la Liga de Naciones  ha editado más de mil obras. Quienes ojean el Índice, no podrán dejar de no encontrar en él cosas que le interesen directamente, cualesquiera que sean su profesión y sus tendencias.
    
913. Vittini, Manuel Antonio: La Paz y la Guerra. Santiago
    El mundo aún no logra reponerse de las tremendas dolencias que le infirió la profunda cuchillada del 14 y ya está de nuevo listo, ataviado espléndidamente con todos los paramentos guerreros, para entregarse a la locura de una nueva guerra.
    ¿Acaso el Derecho que fulgurara en las Pandectas de Justiniano y que más tarde un genio de la espada, despedazando el mapa de Europa, incorporó a manera de enmienda en su célebre Código –fuente vívida del derecho de las naciones modernas- no ha podido aún detener el hacha de Atila, el fiero tabú de los antiguos bárbaros?
    ¿Qué son entonces los Derechos del Hombre, los códigos  escritos, la moral cristiana: una pura invención y una ilusión de los sentidos, como proclama Ferri, el propulsor de la escuela antropológica italiana?
    Estas y otras consideraciones nos hemos venido haciendo a través de la interesante lectura del libro “La Paz y la Guerra”, cuya segunda edición ha lanzado en un texto de lujo la Editorial Cultura.
    El autor, ya fogueado en veinte años de periodismo, no se anonada ante la visión dantesca de un mundo en llamas. Parece seguir el sabio consejo que a Lot le sugiriera la revelación divina cuando huía de Sodoma. No mira, no quiere mirar atrás. esa prescripción inmemorial de las guerras no tiene para él ningún sentido jurídico. Por eso es que cree firmemente en la perfectibilidad humana, cree asimismo en la evolución del Derecho, cree en la Justicia internacional, cuya prueba de fuego están dando en estos instantes las más grandes potencias militares de Europa, y cree finalmente en la internalización del mundo, ajustada sobre bases naturales que emanen de un mismo derecho y de una misma moral.
    La circunstancia de no estar el autor ungido internacionalista oficial, le da a su obra contornos de solvencia que los estudiosos e inquietos de la América deben considerar. Puede Vittini irse anotando un puesto de avanzada entre los pocos internacionalistas americanos, desprejuiciados y libres, lo que no es de poca importancia en un ambiente de oficialismo retardatario y timorato.
    Nadie, entre nosotros, había comentado la obra de Juan Bautista Alberdi y Ruy Barbosa en la forma brillante como lo ha venido haciendo el autor de “La Paz y la Guerra”. Recién no más Vasconcelos le rinde pleitesía en su libro “Bolivarismo y Monroísmo”. Oigamos lo que dice al respecto en e capítulo sobre Alberdi:
    “Con legítimo orgullo ha celebrado la Argentina el aniversario de Juan Bautista Alberdi, abanderado de la libertad. En la efusión de las distintas festividades se ha advertido el deseo de reafirmar la tradición argentina, democrática en el gobierno, civilizada en su vida pública, bondadosa en el trato privado. Adheridos sin reserva a estos ideales generosos nos ha ocurrido, sin embargo, y quizás para mejor protegerlos en el futuro, que es tiempo de confrontar la doctrina alberdiana con las exigencias del presente”.
    Precisamente, esta confrontación de la doctrina alberdiana con las exigencias del presente, digamos mejor, con las necesidades apremiantes de la América Indo-Ibérica, es la que ha venido empujando el entusiasta internacionalista chileno, con una perseverancia y una tenacidad poco comunes que le dan relieve de un verdadero apóstol. Este solo hecho es una incursión revolucionaria por el campo adormecido del vetusto y anacrónico derecho de gentes.
    Para aquilatar y demostrar al lector la importancia y la trascendencia de los tópicos que se estudian en la obra que comentamos, tendríamos que hacer el análisis de la obra misma; pero ello nos demandaría un espacio que la síntesis periodística no nos permite. Con todo, queremos dejar establecido un hecho de suma significación. La obra de Vittini tiene perspectivas hermosísimas en cuanto se refiere a la internalización de América. Decimos perspectivas, porque el autor solo ha dejado insinuado este tema en el último capítulo de su libro; pero dentro