Edu anexo post 2002 1946
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La SI 13/07/46 p. 8
    “La instrucción primaria dada al pueblo más bien fue perniciosa. ¿De qué sirvió al hombre del pueblo saber leer? De motivo para verse ingerido como instrumento en la gestión de la vida política que no conocía; para instruirse en el veneno de la prensa electoral, que contamina y destruye en vez de ilustrar; para leer insultos, injurias, sofismas y proclamas de incendio, lo único que pica y estimula su curiosidad inculta y grosera. No pretendo que debe negarse al pueblo la instrucción primaria, sino que es un medio impotente de mejoramiento comparado con otros, que se han desatendido. La instrucción superior en nuestras repúblicas no fue menos estéril e inadecuada a nuestras necesidades. ¿Qué han sido nuestros Institutos y Universidades de Sud América, sino fábricas de charlatanismo, de ociosidad, de demagogia y de presunción titulada?”
Juan Bautista Alberdi (“Bases”)

Bibliografía. Donoso Torres, Vicente. Filosofía de la Educación Boliviana. Buenos Aires
La SI 07/09/46 p. 10

    Donoso Torres ha publicado un nuevo libro, referente –como todos los otros suyos- a la educación boliviana. El –magüer que abogado- es maestro, y puede decirse que ha vivido una vida magisterial toda su vida. El, además de vir cerebralmente su vida pedagógica, la ha vivo integralmente, ocupando altísimos cargos  en la educación de su país. Todo lo cual concluye en una especie de “maniático de la educación”, que da sus frutos.
    (Es idea del que critica ese libro que todo fruto sano ha de ser de un maniático, es decir, de un apóstol y un fanático por su idea. Lo que sale del cerebro y a él se reduce, no tiene raíces de eficacia vital. Es decir, que tengo de los “maniáticos por algo científico” una idea vital altísima)
    El libro de Donoso es una confirmación de su anterior obra escrita y una confirmación de su vida.
    La idea central de este volumen parece ser la democracia en la educación; pero lo que realmente es central es una loa cabía la educación antimaterialista de la escuela y una aspiración de las finalidades espirituales. Y está por decir  que estamos del todo en que es un verdadero acierto ese eje céntrico de su filosofía docente.   
    Bolivia anda nerviosa en su vida pública, y no se crea que, con la última revolución, ello ha terminado. No es raro, por tanto, que ande de aquí para allá también su educación y los ideales pedagógicos de sus hombres, especialmente desde que su autor máximo, Franz Tamayo, escribiera sobre este tema un libro cuyo es valor es notable precisamente no solo  por no pertenecer el autor a capillas pedagógicas, sino ni aún estar en la médula de la ciencia pedagógica.
    Se va la idea pedagógica de Donoso tras el norteamericano Hutchins, que, de frente contra Dewey y su materialismo, acepta por sobre todo los valores espirituales.
    Bolivia ha sido dañada por ese materialismo vivido en los últimos años. Antes era un materialismo pasivo, porque, aparte una minoría pequeña, aquel pueblo no hacía más que vivir materialmente, casi inconscientemente. Los trajines de estos últimos años lo han lanzado a una especie de pre-consciencia, y desafortunadamente, hacia la vida material, que era el ideal medular de pueblos cuya médula interior deja mucho que desear.
    Ojalá que el viejo campeón de la educación espiritual boliviana vea hechos una realidad  sus ideales (espíritu y democracia) y que la realidad muestre que son muy compatibles esas dos eminentes cualidades con el cultivo de la fuerza integral de ese pueblo, ideal máximo de Tamayo.  (¿La redactó JBC esta crítica?)