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Bibliografía
Biblioteca Orbe: Neutralidad. Santiago
La SI 23/08/41 p. 14

    Una nueva editorial en Santiago. Ella ha inaugurado sus tareas con un interesante folleto de cien páginas sobre el candente tema que lleva por título. El lector, cualesquiera que sean sus ideas, puede entrar en la lectura de ese estudio con alma tranquila. Es una exposición científica, imparcial, situada más arriba de los bandos, solo atenta a la cuestión misma, como podría haber podido ser escrita en días de tranquilidad y paz.  
     En estos tiempos hay demasiada literatura filo –y fobo-. Generalmente, despistadora, incompleta, pre-intencionada, y, por lo mismo, anti-científica. “Neutralidad” no pertenece a ese género. Es desapasionamiento, investigación sin prejuicios, y, a pesar de la brevedad del estudio, cosa completa.
    Hoy en que el tema es tan candente y alrededor del cual tantos intereses materiales están dando vueltas, es preciso tener de él ideas claras. Y ello puede conseguirse calmosamente rumiando las verdades de esta interesante obra, que tiene relación directa con la posición de América ante el trágico conflicto mundial.


¿Democratismo O Racismo?
La SI 19/09/42 p. 20
De Manuel Antonio Vittini, en su libro recién publicado “Carta a mi país”


    Se nos replicará, sin duda, que en la presente guerra no podríamos ser neutrales, porque siendo nosotros países democráticos y estando la democracia mundial en peligro, implícitamente estamos abocados al conflicto y debemos, por tanto, ponernos del lado de quienes rechazan la agresión.
    Este modo de argüir que se ha generalizado tanto y hasta ha llegado a influir en las personas cultas e lustradas, tiene un defecto básico de lógica. Se da por establecida una premisa que en esta guerra se está discutiendo a cañonazos.  
    ¿Pero cuál es democracia verdadera y cuál es democracia falsa? Esas son cuestiones previas que tendríamos que resolver por la discusión. Pero ahora ya no se admite discusión posible. Precisamente esa discusión quedó cerrada y enterrada con el Tratado de Versalles y la Liga de las Naciones, su primogénito, porque fue allí donde se originaron los nuevos regímenes totalitarios, opuestos a los democráticos.  
    Se nos quiere obligar a que tomemos el camino de los países que se proclaman a sí mismos defensores de la democracia, entre los cuales ponen a Rusia, que es la antitesis; pero no se nos deja ser democráticos, es decir, pensar y obrar libremente por nuestra propia cuenta y riesgo.
    Si ya manifestamos en Río de Janeiro, en presencia de las 21 repúblicas americanas nuestro sentir conjuntamente  con la vecina república del Plata ¿cómo es posible que se nos fuerce a salir de esa actitud?
    Lo grande que tiene la democracia reside en la libertad de pensamiento y en la libertad de acción, sin las cuales la democracia no sería más que un mito. Se nos ha enseñado desde la escuela que los países democráticos son esencialmente opuestos a los países de régimen dictatorial o aristocrático. Nos han dado los ejemplos clásicos de Suiza en Europa y de Estados Unidos en América. Pues bien, nadie en Europa, ni británicos ni germanos, ni aliados ni totalitarios, han estado presionando a Suiza –en la forma que lo han hecho con nosotros se entiende- para que quebrante su neutralidad y esa sí que es neutralidad verdadera y no neutralidad fingida, al estilo de la no beligerancia. Al pueblo norteamericano nadie lo forzó a entrar en la guerra, antes bien, el propio Presidente Roosevelt hizo su campaña electoral, bajo la promesa formal de que no arrastraría a su país a la vorágine de la guerra. ahora mismo, ya muy adentro del conflicto, está gastando millones y millones en pura propaganda belicista para entusiasmar al pueblo con la pelea; pero el pueblo yanqui está tan frío como al comienzo.     
    Señores democratizantes: el problema no es tan simple como vosotros lo exponéis. Vosotros afirmáis que la democracia mundial está en peligro; pero nada decís del peligro que