Periodismo 35
Un enorme problema en puerta: el empleo de las horas libres de cada día
La SI 13/07/35 p. 2-4
Un enorme problema en puerta: el empleo de las horas libres de cada día
La SI 13/07/35 p. 2-4


    1.- Un Congreso
    El 15 del mes pasado se abría en Bruselas un Congreso de extraordinaria importancia; también de extraordinaria novedad. Los periódicos ponían un telegrama, y no han hablado más; los periodistas no habían entendido.  Lo probaba el título que el diario de mayor circulación en América ponía a ese cable: “Estudia Problemas Relacionados con el Trabajo un Congreso Internacional reunido en Bruselas”. Y era lo contrario: no se iba a estudiar problemas del trabajo, sino del no-trabajo.
    En Bélgica funciona una interesante “Comisión de Educación Popular”, que no descansa en cuanto a tratar toda clase de problemas que tengan relación con la elevación del nivel educacional del pueblo. En la Sociedad de Naciones, Oficina Internacional del Trabajo, funciona una “Comisión Internacional de Horas de Trabajo Libre de los Obreros”. La preside el profesor belga Louis Pierard; y ha sido éste el que se puso al habla con la “Comisión de Educación Popular” de su país para la organización de este     Congreso.
    Han asistido a sus sesiones 17 países. Entre los asistentes se notó la concurrencia del norteamericano profesor Heriberto L. May, delegado permanente de Estados Unidos en la Oficina Internacional del Trabajo; el capitán Glynn Jones, de la directiva de la “Sociedad de Bienestar Industrial” británica; Mr. C. A. Siepmann, director de la “Corporación de Broadcastings” de Londres; Eugenio Zamaiatine, director del Teatro Popular ruso, autor de varias obras; Mr. Gustavo Mequet, delegado de la Oficina Internacional del Trabajo.
    Ha habido profundas discusiones, siempre concordes. Los delegados viven el problema a fondo, y no pueden, por lo mismo, discordar: el problema es uno. No hay delegados de sociedades interesadas en una u otra solución. En suma: que se ha laborado eficazmente y en constante concordia.
    ¿Vale la pena de dedicar a ese problema una crónica especial? En verdad os digo que este problema vale más que los seis problemas internacionales juntos que ocupan actualmente mayor espacio en las columnas de los diarios. Que los periodistas no lo entiendan así, no es más que una nueva prueba de cómo andan divorciadas la prensa y la realidad.