Educación y Lucro
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Educación y Lucro
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Evoco este escrito para contrastar el caso de cierta Universidad hispanoamericana de otro tiempo, con otras del Chile actual, ocupando por ello éstas reiterado lugar en nuestra prensa y medios audiovisuales. Pienso que da ocasión a cualquier lector actual para ventilar las diferencias, para evaluar los pro y contra de cada caso, como asimismo para interrogarse  del por qué Bardina  incluyó esa información entonces en la Sección Documentos de su revista. Fruto esperable de esta mirada histórica: iluminar el presente con miras al futuro (JVG).

 

Documentación

Cómo nacía una Universidad en la Época Colonial

La SI 05/10/35 p. 14 (citado -el texto- en castellano antiguo lo he copiado tal cual lo registró mi computador, enmendando automáticamente muchas palabras de aquél).

 

He ahí la Fe de Bautismo de la Universidad de Antioquía, en Medellín (Colombia)

 

El Rey

Por la Villa de Medellín Provincia de Antioquía se me hizo presente con documentos, que para su basto vecindario compuesto de más de veinte mil almas solo había doce sacerdotes útiles que le suministrasen el pasto espiritual, los que aunque se desvelaran no podían cumplir sus deseos conforme a sus intenciones, y a la necesidad  del crecido número de habitantes. Que éste poderoso fundamento había excitado a varios vecinos celosos a pensar sobre el remedio  de la falta de operarios espirituales, estimulándoles más el doloroso estado en que miran la Juventud, sin tener Maestros que sirvan para instruirla en las primeras letras, Gramática y Filosofía en aquella Villa, ni en toda la Provincia, siguiéndose de esto grandes perjuicios así a los sujetos pudientes como a los pobres por que aquellos tienen que enviar a sus hijos a Santa Fe, y éstos por falta de facultades carecen de lograr una mediana instrucción, resultando de aquí la continua vagancia y relajación de costumbres, siendo siempre unos vasallos inútiles al Estado. Que para evitar estos daños y otros que refería  no hallaban dichos vecinos mejor medio que el de la fundación de un Convento de Franciscanos de los de la Provincia de Santa Fe, que se componga de veinte Sacerdotes y cuatro legos, con obligación de enseñar las primeras letras, Gramática y Filosofía, y ayudar a los Párrocos  a suministrar el Pan espiritual según lo manifestaba el Reverendo Obispo de Popayán en el informe que se acompañaba. Que diferentes sujetos que ya habían fallecido dejaron varias cantidades para este objeto, y los demás vecinos habían entregado las que constaba de la Lista que presenta, que ascendían a veinte y cuatro mil quinientos y cinco pesos; habiendo muy poco que gastar en custodia, vasos sagrados y ornamentos por cuanto lo principal se hallaba ya corriente. Que cuando la liberalidad de aquellos fieles con tan franca mano se había desprendido de aquellas sumas por conocer la necesidad y utilidad del establecimiento sin tener hasta el presente, otro apoyo que los deseos de su ejecución, podía considerarse la diferencia que habría, luego que tuviese noticia de que era de mi Real agrado la citada fundación, y en llegado este caso no dudaba el Procurador del Común que representaba que todos los vecinos contribuirían generosamente para que a la mayor brevedad se viera en su perfección  el establecimiento, siendo digno de atención que para la construcción de edificios no solo ayudarían los vecinos pobres, sino también los poderosos facilitarían sus Esclavos como lo tenían ofrecido: en cuya atención suplicaba me dignase conceder mi Real permiso para la Fundación de un Convento de Franciscanos de la Provincia de Santa Fe en catorce de Febrero de mil setecientos setenta y siete, para que oyendo al Prelado Diocesano de la expresada Villa de Medellín, y procediendo con voto consultivo de mi Real Audiencia de aquel Reyno, y oyendo también al Ayuntamiento de dicha Villa informarse lo que ofreciese, y pareciese. En su cumplimiento dirigió el Virrey con carta del diez y nueve de Enero de mil ochocientos testimonio del expediente formado en el asunto, del cual sustancialmente resulta que la Población de la Vila de Medellín y su jurisdicción es de veinte a veinticinco mil almas, que hay muchos vecinos decentes y acomodados; que aquel es el lugar más floreciente de la Provincia y mayor aún que Antioquía, su capital; que está situado casi en el centro del Gobierno; que en toda la Provincia no hay establecida otra religión ni colegio, o casa de enseñanza; que los eclesiásticos son pocos; que hay falta de operarios para administrar el pasto espiritual y mucha más de Maestros para la enseñanza pública de los jóvenes que tienen