La SI y la propiedad horizontal
Índice del Artículo
La SI y la propiedad horizontal
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7
Página 8

La SI y la Propiedad Horizontal (Urbanismo. Torres y Blocks)

    Si Bardina resucitara y viera lo que sus ojos le mostrarían anhelaría volver a la tumba, sobrecogido, preguntándose una y otra vez sobre el extremo divorcio entre su soñar  de entonces y la realidad actual.
    Sus diferencias entre el ayer y el hoy no solo inciden en el tema a que alude el título (Propiedad Horizontal, Urbanismo, Torres y Blocks) sino a otros igualmente relevantes de la vida social: explosión demográfica, expansión urbana, disfuncionalidad regional, miopía política, menoscabo ambiental, desinteligencias pedagógicas y educacionales, etc.   
Diferiría sobre el dicho Viña-Bella


Bibliografía  3141. Reffino Pereira, Virgilio: la propiedad horizontal de los inmuebles. Buenos Aires. La SI 10/05/47 p. 9

Un libro lleno de datos y doctrina; y, en nuestro concepto, completamente equivocado.
    En él se defiende un verdadero disparate, como es la propiedad de inmuebles por partes superpuestas, sin jardín ni patio, y completamente contra los elementales principios sociales, que son los que van informando el mundo moderno.
    Lo social prima cada día más. Y a él van a someterse todos los códigos relativos a otras materias, principalmente el Civil, que es como una reproducción vetusta de cómo pensaban y vivían una minoría de leguleyos hace la friolera de veinte siglos.
    La propiedad privada, que va a tomar el carácter, cada día más acentuado, de “bien familiar”, es opuesta a la propiedad horizontal, en todo y por todo. Toda razón que presenten la economía u otras ciencias (aunque fuesen razones verdaderas y no aparentes como son) es nula, si otra razón de interés social, que es la médula del mundo del porvenir, se opone a ello.
    Buen autor el que ha escrito ese libro, tanto mejor porque defiende muy bien una mala tesis.  

Bibliografía 3180. López Domínguez, Ramón: La propiedad horizontal en el Código Civil Argentino. Buenos Aires La SI 16/08/47 p. 9
    Esa nueva manera de la propiedad en la ley argentina.  


Bibliografía 3233. Serey, Luís: Un año al servicio de la ley 6815. Santiago La SI 01/11/47 p. 9
Hemos sostenido siempre que se necesitan tres condiciones para que una nueva institución tenga éxito, condiciones que han de darse a la vez, si se busca de veras la efectividad: 1) que la ley, institución o lo que sea, sea necesaria y de corte nuevo; 2) que sea servido ese servicio, ley o disposición por  hombres que “sientan” aquella ley; y 3) que se vea este hombre fuertemente respaldado por los favorecidos.

    1) Deambulando por Europa se pueden apreciar los esfuerzos tanto del público como de los gobiernos para llenar todos los vacíos que en cuestiones sociales tenía sin servir la economía individualista y antisocial del viejo régimen. Uno de los esfuerzos legales y de acción era el que se refería a lo que aquí llamamos huertos obreros y allí acostumbran llamar de “industrias domésticas complementarias”.
    Es una de las iniciativas más ingeniosas que he conocido.  
    Casa propia, con espacio para organizar un negocio cualquiera, un pequeño negocio. Al recibir la casa hecha, reciben con ella el negocio organizado, que puede ser múltiple, pero uno solo: huerto en marcha, aves de corral, cría de conejos finos, apicultura, gusanos de seda, cría de chanchos, de capones, de patos, etc.
    Mientras se hace la casa, los futuros dueños (la mujer o la hija de la casa) reciben unos meses de lecciones teórico-prácticas sobre el negocio que han escogido.