1.0. Es una realidad, es algo real - Página 1
Índice del Artículo
Página 1
Página 2

            1.1. "Realidad. En lenguaje filosófico, el término real denota, por lo común, lo que es, lo que existe en oposición tanto a lo meramente aparente como a lo puramente posible. Así pues, desde el primer punto de vista se denomina real lo que no es sólo representado, imaginado, pensado, lo que no tiene un mero ser "ideal", sino que existe independientemente de nuestro representar y pensar. Atendiendo al segundo aspecto del vocablo, es decir, como opuesto a puramente "posible", real equivale a "actual".

            De acuerdo con lo que llevamos dicho, realidad significa el estado de ser-real en las dos acepciones apuntadas, oponiéndose, de una parte, a ilusión y, de otra, a posibilidad. Empleando el término en el primer sentido , se habla, v.gr., de la realidad del mundo exterior. Realidad (actualidad), en oposición a posibilidad, es sinónimo de existencia. Según su forma linguística, el abstracto "realidad " designa propiamente el ser-real como estado del ente; pero a veces se utiliza también como término concreto (equivalente entonces a "algo real") denotativo de un ente particular ("una" realidad) también o como expresión de la totalidad de lo real: "la" realidad..."

(Brugger, Walter, Diccionario de Filosofía, Ed. Herder, Barcelona, 1978: ver realidad)

            1.2. "El pensamiento contemporáneo (singularmente, el movimiento dialógico-personalista, el existencial y algunas ramas del movimiento fenomenológico) distingue con energía las formas "objetivas" de realidad y las "inobjetivas". "Das gegenständliche Sein", "l'être objectif" se contrapone drásticamente a "Das ungegenständliche Sein", "l'être inobjectif", en Jaspers y Marcel, por citar dos autores muy representativos a este respecto. Realidades "objetivas" son las realidades asibles, medibles, ponderables, delimitables, verificables por cualquiera. Realidades "inobjetivas" son las que ostentan un modo de espacio-temporalidad superior al empírico y no pueden ser delimitadas, pesadas, cogidas con la mano, etc. Al no ser situables a distancia del sujeto cognoscente -porque en buena medida comprometen al mismo que quiere conocerlas, al que "envuelven", en cuanto le ofrecen campos de posibilidades de juego- no son "ob-jetivables", proyectables a distancia. Son, sin embargo, cognoscibles por el hombre con un tipo de conocimiento de participación, en el cual se vinculan conocimiento y amor, conocimiento y acción creativa, conocimiento e inmersión activo-receptiva en las realidades relevantesque hacen posible la fundación de campos de juego."

(López Quintás, Alfonso, El conocimiento de los valores, Ed. Verbo Divino, Estella (Navarra) España, 1989 p.19-20)

            1.3. "La educación es así un hecho real; un suceso de una efectividad evidente, que determina en su raíz la vida de los hombres. Suele decirse, más como ilustración que como prueba, que la realidad educativa ha existido en todos los pueblos y en todos los tiempos. Todavía más: que aunque de manera muy rudimentaria, los pueblos primitivos, prehistóricos, han ejercido la educación, pues allí, como en los pueblos históricos, merced a ella el hombre se transforma adaptando y adaptándose a la vez a su círculo de vida. La educación es un hecho inseparable de la vida humana; forma parte del ser de ésta, es una de sus esenciales funciones, o, para decirlo en un giro filosófico, es una categoría de la existencia real del hombre."

(Larroyo y otros, Fundamentos de la Educación, EUDEBA/UNESCO, 1971, p.1-2)

            1.4. "Con ella, en sus múltiples formas, nos enfrentamos diariamente. Por ella somos, en gran parte, lo que somos. Hay educación en el afán de la madre para enseñar a caminar, a hablar, a comer a su hijo pequeño, o para darle una norma de vida; la hay en el esfuerzo del maestro por inculcarnos conocimientos y desarrollar nuestras aptitudes; la hay en el amigo que quiere transmitirnos un sentimiento; o en el adversario que quiere convencernos de nuestro error, y de la verdad de sus creencias; la hay en la acción anónima del sabio que lucha denodadamente por iluminar algo más el camino del hombre. La hay en la presencia sutil de la sociedad que, sin sentirlo, nos impregna de sus usos, sus costumbres y sus normas convencionales, y hasta en la naturaleza misma que nos ayuda a configurar el carácter. Toda nuestra vida es el fruto de un permanente contacto de nuestra subjetividad con las influencias exteriores que rechazamos, aceptamos o transformamos, pero que nunca están ausentes, sino muy presentes y en forma concreta y real.

            La educación es también una realidad en la vida de las comunidades. Para comprenderlo es preciso apelar al sentido de lo real. En su acepción más amplia real es lo inserto en el espacio y en el tiempo; lo que está en el espacio y  se desenvuelve en el tiempo. De que la educación se desenvuelve en el tiempo no hay ninguna duda, puesto que tiene historia (la historia de la educación); está dotada de temporalidad y condenada a sufrir, en su estructura y en su forma, la evolución que sufren las culturas en las diversas épocas. Está también en el espacio porque la vida de cada pueblo se desarrolla dentro de un ámbito físico delimitado política y geográficamente. Al decir la "educación argentina" no nos referimos sólo a un conjunto de instituciones y de ideales que se realizan en un determinado tiempo, sino también a un cuadro físico en que esa realización fué y es posible."

(Nassif, Ricardo, Pedagogía General, Ed. Kapelusz, Buenos Aires, 1958 p. 9-10; ver tb. 17,26,36,53,66,70)