3.0. Es algo exclusivamente humano - Página 1
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            3.1. "Todo está bien al salir de manos del Autor de la naturaleza; todo degenera en manos del hombre. Fuerza éste a una tierra para que dé las producciones de otra; a un árbol para que sustente frutos del tronco ajeno; mezcla y confunde los climas, los elementos y las estaciones; mutila su perro, su caballo, su esclavo; todo lo trastorna, todo lo desfigura; la deformidad, los monstruos, le agradan; nada le place tal como fué formado por la naturaleza; nada, ni aún el hombre, que necesita adiestrarle a su antojo como a los árboles de su jardín.

            Peor fuera si lo contrario sucediese, porque el género humano no consiente quedarse a medio modelar. En el actual estado de cosas, el más desfigurado de todos los mortales sería el que desde su cuna le dejaran abandonado a sí mismo; en éste las preocupaciones, la autoridad, el ejemplo, todas las instituciones sociales en que vivimos sumidos, sofocarían su natural manera sin sustituir otra cosa, semejante al arbolito nacido en mitad de un camino, que muere en seguida sacudido por los caminantes, doblegado en todas direcciones.

            A ti me dirijo, madre amorosa y prudente, que has sabido apartarte de la senda trillada y preservar el naciente arbolito del choque de las humanas opiniones(1). Cultiva y riega el tierno renuevo antes que muera; así sus sazonados frutos serán un día tus delicias. Levanta al punto un coto en torno del alma de tu hijo: señale otro en buena hora el circuito, pero tú sola debes alzar la valla.

            A las plantas las endereza el cultivo, y a los hombres la educación. Si naciera el hombre ya grande y robusto, de nada le servirían sus fuerzas y estatura hasta que aprendiera a valerse de ellas, y le serían perjudiciales porque retraerían a los demás de asistirle(2); abandonado entonces a sí propio, se moriría de necesidad, antes de que conocieran los otros su miseria. Nos quejamos del estado de la infancia y no miramos que hubiera perecidoel linaje humano si hubiese comenzado el hombre por ser adulto.

            Nacemos débiles y necesitamos fuerzas; nacemos desprovistos de todo y necesitamos asistencia; nacemos sin luces y necesitamos inteligencia. Todo cuanto nos falta al nacer, y cuanto necesitamos siendo adultos, se nos da por la educación".

            (1) "La educación primera es la que más importa, y ésta, sin disputa, compete a las mujeres; si el autor de la naturaleza hubiera querido fiársela a los hombres, les hubiera dado leche para criar a los niños. Así, en los tratados de educación se ha de hablar especialmente con las mujeres, porque además de que pueden vigilar de cerca que los hombres y de que tienen más influjo en ella, el logro les interesa mucho más, puesto que la mayor parte de la viudas quedan a merced de sus hijos, que entonces les hacen experimentar los buenos o malos frutos de la educación que les han dado. Las leyes, que siempre se ocupan de las cosas, y casi nunca de las personas, porque su objeto es la paz, no la virtud, no otorgan la suficiente autoridad a las madres, aunque sea su estado más cierto que el de los padres, más penosas sus obligaciones, más importantes sus afanes para el buen orden de las familias y, en general, mayor el cariño que a sus hijos tienen. Casos hay en que un hijo que falta al respeto a su padre puede merecer alguna disculpa; pero, si en una ocasión, sea cual fuese, se hallare un hijo tan desnaturalizado que falte al respeto a su madre, a la que le trajo en su vientre, le crió a sus pechos y por espacio de muchos años se olvidó de si propia para no pensar más que en él, bueno fuera sofocar a este desventurado como un monstruo que no merece ver la luz del día. Dicen que las madrs miman a sus hijos; en eso hacen mal; pero no tanto como vosotros, que los depraváis. Una madre quiere que su hijo sea feliz y que lo sea desde el momento actual. En eso tiene razóm: cuando se equivoca en los medios, conviene desengañarla. Mil veces más perjuciales son para los hijos la ambición, la avaricia, la tiranía y la falsa previsión de los padres, que el cariño ciego de las madres. Por lo demás, es preciso explicar el sentido que doy al nombre de madre, cosa que haré más adelante".

(2) "Parecido a ellos en lo exterior, y careciendo del habla y de las ideas que con ella se expresan, no se hallaría en estado de darles a entender la necesidad que tendría de su auxilio, y en nada echarían de ver esta necesidad".

(Rousseau, Juan Jacobo, Emilio o La Educación, Ed. Universo, Lima (Perú), 1970  p. 17-18)

            3.2. "El hombre es la única criatura que ha de ser educada. Entendiendo por educación los cuidados (sustento, manutención), la disciplina y la instrucción, juntamente con la educación(1). Según esto, el hombre es niño pequeño, educando y estudiante.

            Tan pronto como los animales sienten sus fuerzas, las emplean regularmente, de modo que no le sean perjudiciales. Es admirable, por ejemplo, ver las golondrinas pequeñas, que, apenas salidas del huevo y ciegas aún, saben, sin embargo, hacer que sus excrementos caigan fuera del nido. Los animales, pues, no necesitan cuidado alguno; a lo sumo, envoltura, calor y guía, o una cierta protección. Sin duda, la mayor parte necesitan que se les alimente, pero ningún otro cuidado. Se entiende por cuidado (Wartung), las precauciones de los padres para que los niños no hagan un uso perjudicial de sus fuerzas. Si un animal, por ejemplo, gritara al nacer, como hacen los niños, sería infaliblemente presa de los lobos y otros animales salvajes, atraídos por sus gritos.