Sobre la significación etimológica y actual del término educación

Sobre la significación etimológica y actual del término educación

            1.0 "Es elemental la significación etimológica del término educación. La propia palabra educación ofrece una nueva evidencia del carácter problemático de la misma. Su doble etimología presenta una antinomia, un juego de acepciones opuestas. Educar deriva del verbo latino educare, que significa criar, alimentar. Este verbo, a su vez, procede de otro antiguo, exducere, compuesto de la preposición ex, que expresa hacia afuera, y ducere, que equivale a conducir o llevar.

Ambas etimologías han engendrado sendos conceptos de la educación. La primera acepción envuelve la idea de nutrir, es decir, la de un proceso que marcha de afuera hacia adentro. La segunda encierra la idea opuesta, llevar de adentro afuera, exteriorizar. En consecuencia, la educación es o un simple proceso de incorporación de elementos que han de construir el mundo espiritual, o, contrariamente, un estímulo para el proceso de desarrollo de lo que duerme latente en el ser. Es un acrecentamiento o un crecimiento. En Herbart prevaleció la idea de la educación como un proceso que va de afuera hacia adentro. Para Pestalozzi fué predominantemente una expansión de adentro hacia afuera.

            Esta doble concepción determinó una larga lucha en la historia pedagógica. El significado de la educación es el que ha dado todo el material a esa historia. Cualquier tema pedagógico constituye una referencia expresa o implícita al concepto de la educación. De este concepto ha dependido la configuración del sistema pedagógico. Pero la educación entendida en su verdadero fondo, no es un proceso tan simplista, como se verá más adelante. Es, a la vez, un proceso de creación y de recepción. Combina las posibilidades originarias del ser que se educa con el aporte del medio histórico-cultural. Entrecruza la tendencia individual-subjetiva con la norma objetivo-espiritual"                        

(Mantovani, Juan, Educación y Plenitud Humana, Editorial El Ateneo, Buenos Aires, (1a ed. 1933), 1972  p.8-9)

     2.0  "En la etimología de la palabra educación no hay perfecto acuerdo. Unos la hacen derivar del verbo educare, que significa "criar", "alimentar". Y otros, del verbo educere, compuesto de la preposición ex, que significa dirección hacia fuera, y del verbo ducere, conducir, significando, en consecuencia, conducir de adentro a fuera.

     Algunos ven en la existencia de este doble origen dos conceptos distintos de la educación.

     Sin embargo, las dos significaciones etimológicas se unen y completan para decirnos que el proceso educativo se halla constituído por dos movimientos: uno de dentro a fuera, o desenvolvimiento -que es el esencial al proceso educativo, el que produce la maduración o perfección del sujeto-, pero que necesita para producirse del otro movimiento, del de fuera a dentro. Es decir, hay que alimentar con medios apropiados, tanto naturales como sobrenaturales, al sujeto educando para que se desarrolle y alcance el ideal humano que le ha impuesto Dios, y que es el hombre perfecto en naturaleza y gracia" 

(Sánchez Buchon, Consuelo y Valdivia Sánchez, María del Carmen, Pedagogía, Iter Ediciones, (1a. ed. 1954), 1969 p.141)

            3.0. "La educación puede ser considerada también desde su etimología. A veces, se duda cuál de las dos significaciones etimológicas de educación expresa mejor su contenido. Educar procede de educare, que significa "criar", "alimentar", "nutrir", y de educere, que equivale a "sacar de", "extraer".

            La educación vendría a ser, a partir de educare, nutrición, instrucción, información. Así se ha entendido, con alguna frecuencia, que educar equivale a informar, a ponerlo todo desde fuera, a conducir -en el sentido de dar una dirección a un proceso. Y, en efecto, la educación en parte es eso. Pero sólo en parte.

            La educación, a partir de educere, consiste en actualizar lo que potencialmente está en el hombre. Así se entiende, a veces, que la información debe estar ausente del proceso educativo; todo radica en sacar algo, mediante procedimientos interrogativos -socráticos-, de dentro del hombre. También, en parte la educación es eso.

            Tener en cuenta sólo educare o sólo educere conduce a una visión parcial del quehacer educativo, a tomar la parte por el todo. Y cualquier reducción -"parcialización", diríamos-, es incompatible con la acción educativa.

            La verdadera educación se apoya, a la vez, en el significado de los dos verbos latinos educare y educere, referidos al educando como protagonista con capacidad de aceptar y buscar ayuda y con diferentes posibilidades de ser ayudado"

(Otero, Oliveros F.,  Educación y Manipulación, EUNSA, Pamplona, 1981, (p.38-39)

             4.0. "...la palabra educación tiene tres sentidos muy distintos, pero que a menudo se confunden; y designa ya un proceso cualquiera mediante el cual un hombre es formado y conducido a su perfeccionamiento (educación en su más amplio sentido), o bien la obra de formación que los mayores realizan con la juventud, o ya también (en el sentido más estricto) la tarea especial de las escuelas y las universidades."

(Maritain, Jacques, La educación en este momento crucial, Ed. Desclée, de Brouwer, Buenos Aires, 1954, p.12)

            5.0. "Educación es el proceso a través del cual el hombre actúa el recto e integral desarrollo de todas sus facultades; mejor dicho: es la formación integral del hombre mismo y de su personalidad; por esto la educación es una obra que cada hombre realiza en sí mismo: en cuanto vive, cada uno de nosotros desarrolla su yo, lo forja conscientemente según metas e ideales con la inteligencia y la voluntad, es decir, da forma en sí mismo al hombre. Sin embargo, en sentido específico se entiende por educación la obra con que ayudamos a los otros hombres a educarse, especialmente cuando aún no pueden por sí solos desarrollar la propia personalidad; por esto, en un sentido más estricto, la educación hace referencia sobre todo a la ayuda que prestamos a los niños, a los muchachos y a los jóvenes en su proceso educativo..."

(Sciacca, M.F., El problema de la educación, Ed. Luis Miracle, Barcelona, 1962, p.7-8; ver tb. p.40)

             6.0. "...educación es un término análogo cuyo analogado principal es la formalidad adquirida que constituye a un hombre en "educado", como cuando decimos "la educación de Pedro es excelente" o bien "Pedro da muestras de su buena educación".

            Los otros usos de la palabra de alguna manera hacen referencia a  este primero; en efecto, tras el término pueden entenderse también:

a)  El proceso que acontece en el sujeto, educando, al que hicimos referencia, como cuando se dice "Pedro progresa en su educación";

b)  El acto -ya mencionado- que emana de un agente y que incide en un sujeto como cuando decimos "Pedro recibe de su familia una buena educación". Esto no quiere decir que haya pasividad en el sujeto pues toda asimilación educativa es activa por parte del sujeto (educando);

c)  La faena que incumbe a padres, maestro, Iglesia, Estado, etc. Es el caso anterior (b) tomado en sentido universal y objetivo, como cuando se dice "la educación es tarea irrenunciable de las familias";

d)  Con frecuencia se usa el término efiriéndolo no a todo el sujeto sino a alguna de sus facultades (p. ej. educación de la voluntad), o a alguna de sus dimensiones perfectivas (p.ej. educación estética, educación política), o a alguna etapa (p.ej. educación del párvulo) o modalidad (p.ej. educación permanente, educación personalizada) etc.etc."

(Ruiz S., Francisco, Fundamentos y fines de la educación, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 1978, p.20-21)

            7.O. Otras referencias bibliográficas: Agazzi, A., Historia de la Filosofía y de la Pedagogía, Tomo l, p...82; Castillejo, José Luis, Nuevas perspectivas en las ciencias de la educación, Anaya/2, Madrid, 1981 p.17-18; Dawson C., La crisis de la educación occidental, Ed. Rialp, Madrid, 1962 p.7-8; Enciclopedia Espasa-Calpe: ver educación; Fullat, O., Filosofías de la Educación...p.12;  García Hoz, V., Principios de Pedagogía Sistemática...p.15; Göttler, J., Pedagogía Sistemática...p.45; Isaacs, D., La educación de las virtudes humanas...p.33-35; Mialaret, Gastón, Ciencias de la educación, oikos-tau ediciones, Barcelona, 1981 p.11-13, 11-33; Millán Puelles, A., La formación de la personalidad humana...p.16; Morando, D., Pedagogía...p.6;  Nassif, R., Pedagogía General...p.5-7;  Quiles, I., Filosofía de la educación personalista...p.5-7; Redden y Ryan, Filosofía Católica de la Educación...p.52; Sciacca, M.F., El problema de la educación, Ed. Luis Miracle, Barcelona, 1962 p.7,40;  Tusquets, J., Teoría de la Educación...p.16-17;

Educación, concepto. Referencias bibliográficas: Adler, Mortimer, En defensa de la Filosofía de la Educación, en Kilpatrick y otros, Filosofía de la Educación, Ed. Losada, Buenos Aires, 1967 p.221-226; Braido y Gianola, EDUCAR Teoría de la educación, Ed. Sígueme, Salamanca, 1982 p.14-18; Cunningham, William, Filosofía de la Educación, Ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1955 p.15-20; Faure,Edgar y otros, Aprender a ser, Unesco/Ed. Universitaria, Santiago de Chile, 1973 p.171e-172; Hubert, René, Tratado de pedagogía general, Ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1970 p.1-5; Luzuriaga, Lorenzo, Pedagogía, Ed. Losada, Buenos Aires, 1966 p.35-53; Mialaret, Gastón, Ciencias de la Educación, oikos-tau, ed. s.a., Barcelona, 1981 p.11-32; Munizaga Aguirre, Roberto, Principios de educación, Imprenta universitaria, Santiago de Chile, (1a. ed. 1946) 1954 p.18-27; Nassif, Ricardo, Pedagogía General, Ed. Kapelusz, Buenos Aires, 1958 p.3-18;131-133; Power, Edward, J., Educación para la democracia, ll, Un enfoque histórico de la evolución del pensamiento educativo, Bibliográfica Omega, Buenos Aires, 1968 p.14-19;

Educación, definiciones. Referencias bibliográficas: Adler, Mortimer, En defensa de la Filosofía de la Educación, en Kilpatrick y otros, Filosofía de la Educación, Ed. Losada, Buenos Aires, 1967 p.221b-222a; Cunningham, William, Filosofía de lka Educación, Ed El Ateneo, Buenos Aires, 1955 p. 20, 28-32; Fullat, Octavi, Las finalidades educativas en tiempos de crisis, Hogar del Libro, Barcelona, 1982 p.28; Fullat, Octavi, Reflexiones en torno a la educación, Hogar del Libro, Barcelona, 1968 p.36;  Hubert, René, Tratado de pedagogía general, Ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1970 p.4; Power, Edward J., Educación para la democracia, ll, Un enfoque histórico de la evolución del pensamiento educativo, Bibliográfica Omega, Buenos Aires, 1968 p.13b;