4.0. Consiste en un proceso de humanización, de personalización - Página 1
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            4.1."La ciencia contemporánea ha aportado un elemento muy singular al conocimiento del hombre mostrando que es biológicamente inacabado. Cabría decir de él que no deviene nunca  adulto, porque su existencia es un proceso sin fin de terminación y aprendizaje. Su carácter incompleto es lo que le distinguiría esencialmente de los otros seres vivientes, toda vez que debería recibir de su entorno las técnicas vitales que ni el instinto ni la naturaleza le proporcionan. Esta sería la razón de estar obligado a aprender constantemente para sobrevivir y devenir.

            Según la frase de un psicólogo contemporáneo(1) el ser humano nace "prematuramente". Viene al mundo con un lote de potencialidades que pueden o abortar o tomar forma en función de las circunstancias favorables o desfavorables en las que el individuo está llamado a evolucionar. Es, pues, por esencia, educable. En realidad, no cesa de "entrar en la vida", de nacer a lo humano(2). Y este es el principal argumento de la educación permanente.

            Gracias a la experiencia y a los medios existentes o en potencia, en las sociedades actuales, es posible (dicho sea sin desconocer en nada las dificultades de la tarea) ayudar al hombre a desplegarse en todas sus dimensiones: en cuanto agente del desarrollo, agente del cambio y autor de su propia realización, lo cual equivale a tender, por los caminos de lo real, hacia el ideal del hombre completo."

(1) George Lapassade, L'Entrée dans la vie, Essai sur l'inachevement de l'homme, Paris, Editions de Minuit, 1963.

(2) "La vida entera del individuo no es más que el proceso de darse nacimiento a sí mismo: en verdad habremos nacido plenamente cuando muramos"(E. Fromm, Le drame fondamental de l'hommme: naître al'humain)

(Faure, Edgar, Aprender a ser, Unesco/Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1973)           

            4.2. "El hombre es una realidad personal, es una realidad formalmente "suya", es una realidad cuyo carácter formal es suidad. Es una realidad relativamente absoluta frente a todo lo demás. Y lo es, repito, formalmente. Por esto, esta suidad, este relativamente absoluto, es por tanto vida. Vida, en efecto, es posesión de sí mismo como realidad, es autoposesión. Ahora bien, esta autoposesión se va realizando. La vida es ir tomando posesión de su propia realidad en cuanto tal. En definitiva, las persona se va haciendo "viviendo". La vida es realización personal. Y esta realización se lleva a cabo ejecutando acciones. Las acciones no son la vida sino que, por el contrario, la vida se va plasmando en acciones, y sólo por esto tales acciones son vitales: las acciones son vitales porque son la posesión de sí mismo. La persona se va haciendo al ir ejecutando acciones; recíprocamente las acciones se ejecutan porque la vida se plasma en ellas. Tomadas por sí mismas, las acciones no son la vida sino el argumento de la vida. Por tanto se nos plantean dos cuestiones: 1. Qué es el hombre según estas acciones  2. Cómo se hace persona el hombre en sus acciones..."

(Zubiri, Xavier, El hombre y Dios, Alianza Editorial, Madrid, 1984 p.75)

            4.3. "¡...el hombre no es nunca seguramente hombre, sino que ser hombre significa, precisamente, estar siempre a punto de no serlo, ser viviente problema, absoluta y azarosa aventura o, como yo suelo decir, ser, por esencia, drama! Porque solo hay drama cuando no se sabe lo que va a pasar, sino cada instante es puro peligro y trémulo riesgo. Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse, el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse. No solo es problemático y contingente que le pase esto o lo otro, como a los demás animales, sino que al hombre le pasa a vecesnada menos que no ser hombre. Y esto es verdad, no sólo en abstracto y en género, sino que vale referirlo a nuestra individualidad. Cada uno de nosotros está siempre en peligro de no ser el sí mismo que está esperando ser, y para decir toda la verdad, es nuestra individualidad personal un personaje que no se realiza nunca del todo, una utopía incitante, una leyenda secreta que cada cual guarda en lo más honde de su pecho. Se comprende muy bien que Píndaro resumiera su heroica ética en el conocido imperativo: "llega a ser el que eres".

(Ortega y Gasset, José, El hombre y la gente, Revista de Occidente, Madrid, 1970, Tomo l p.43)

            4.4. "Débese notar aquí que el hombre debe realizar y completar, por su voluntad, aquello que su naturaleza es en bosquejo. Según una frase conocida que remonta a Píndaro, y que es de mucha profundidad, el hombre debe devenir o hacerse lo que es. Y esto a costa de muchos dolores y a través de grandes dificultades."

(Maritain, Jacques, La persona y el bien común, Club de Lectores, Buenos Aires, 1968 p.47)

            4.5. "El hombre verdadera y plenamente natural, no es el hombre de la naturaleza, la tierra inculta; es el hombre de las virtudes, la tierra humana cultivada por la recta razón, el hombre formado por la cultura interior de las virtudes intelectuales y morales. Sólo por él tiene una consistencia, una personalidad...Pero la naturaleza no forma en nosotros su rostro sino cuando está terminada por el espíritu, el hombre no obtiene su verdad sino al ser modelado desde adentro por la razón y la virtud..."

((Maritain, Jacques, Religión y Cultura, Editorial del Pacífico, Santiago de Chile, 1975 p.18)