6.0. Es una necesidad, es necesaria - Página 1
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6.1. "...porque Melesias, y tú, Lisimaco, ¿imagináis que se trata aquí de un negocio de poca trascendencia? No hay que engañarse; se trata de un bien, que es el más grande de todos los bienes; se trata de la educación de los hijos, de que depende la felicidad de las familias; porque, según que los hijos son viciosos o virtuosos, las casas caen o se levantan."

(Platón, Laques o del valor, en Diálogos, Ed. Porrúa, México, 1984 p.47)

            6.2. "No puede negarse, por consiguiente, que la educación de los niños debe ser uno de los objetos principales de que debe cuidar el legislador. Dondequiera que la educación ha sido desatendida, el Estado ha recibido un golpe funesto."

(Aristóteles, La Política, Ed. Universo, Lima, 1968 p.138)

            6.3. "Los hombres, según se dice, se hacen y son virtuosos, ya por naturaleza, ya por hábito, ya mediante la educación. En cuanto a la disposición natural, no depende de nosotros, evidentemente; por una especie de influencia divina se encuentra en ciertos hombres que tienen, verdaderamente, si puede decirse así, una suerte dichosa. Por otra parte, la razón y la educación no ejercen influencia sobre todos los caracteres; siendo preciso que se haya preparado muy de antemano el alma del discípulo, para que sepa ordenar bien sus placeres y sus resentimientos, como se prepara la tierra que debe suministrar el jugo a la semilla que en ella se deposite. El ser que vive sólo para la pasión no puede escuchar la voz de la razón, para separarse de lo que él desea; ni puede siquiera comprenderla..."

(Aristóteles, Moral, a Nicómaco, Ed. Universo, Lima, 1967 p.255-256)

            6.4. "...sólo por la educación nos convertimos de criaturas animales en hombres."

 

(Kant, Innmanuel, Pedagogía, Akal editor, Madrid, 1983 p.98)

            6.5. "Para lograr cierto grado de elevación en el conocimiento y cierto grado de perfección en la vida moral, el hombre necesita una educación y el socorro de sus semejantes. Por si solo no llegará nunca a la perfección de su ser específico, ni realizará todo lo que está contenido en estas cinco letras: razón.

            Conviene, pues, dar un sentido riguroso al dicho de Aristóteles según el cual el hombre es por naturaleza un animal político, y ello en la medida en que es animal racional; pues la razón requiere desarrollarse por la educación, por la enseñanza y el concurso de los demás hombres".

(Maritain, Jacques, Para una Filosofía de la Persona Humana, Club de Lectores, Buenos Aires, 1984 p.171-172)

            6.6. "La biología corrobora las anteriores sugerencias. El hombre es un animal nacido antes de tiempo. Si saliéramos del vientre materno un año más tarde, naceríamos maduros, con un sistema nervioso anatómicamente acabado y funcionando casi como el del adulto. Pero, no sucede así. Nuestros 13.000 millones de neuronas ofrecen mucho más juego gracias a la inmadurez con que ingresan en la sociedad. Nacer inmaduros nos resulta beneficioso. Somos casi nada en concreto al venir al mundo de las gentes, y esta pobreza nos constituye en prodigiosa plasticidad. Nuestra indefinición biológica pide y facilita un proceso educador. Porque biológicamente no somos ni esto ni lo otro, necesitamos la educación para ser esto o lo otro. El hombre es constitutivamente un animal educando,  que tiene que ser educado so pena de no superar el nivel de bruto."

(Fullat, Octavi, Las finalidades educativas en tiempos de crisis, Hogar del Libro, Barcelona, 1982 p.21)

            6.7. "Que la educación es necesaria, nadie lo ha puesto nunca en duda seriamente, con excepción, quizá, de algunos hombres utópicos o de algunos aficionados a las paradojas. Esta necesidad se deduce de la consideración de la propia naturaleza del niño y también de la experiencia. El niño, al nacer, es acaso el animal más desamparado de la naturaleza. Si bien los recursos de que dispone son grandes, mayores que los de cualquier otro ser vivo, están muy lejos de ser todos ellos utilizables desde el principio. Es sólo poco a poco como las facultades del niño pasan al estado de ejercicio, y esto bajo la doble influencia de la maduración y del medio. Abandonado a sí mismo desde los primeros años, el niño no tardaría en sucumbir, y si después de cierto tiempo, era capaz, por un milagro, de mantenerse vivo, el desarrollo natural no produciría resultados muy brillantes. Las observaciones hechas en algunos casos extraordinarios muestran que el desarrollo que ha sido abandonado completamente a las fuerzas naturales no permite apenas diferenciar al ser humano del animal(1). Y la educación es tanto más necesaria, puesto que la vida individual se transforma constantemente bajo la influencia de la vida social. Esta está infinitamente más desarrollada hoy que en otro tiempo y lo estará más todavía en el futuro. Gran número de exigencias actuales complican enormemente la tarea del educador, haciéndola cada vez más indispensable."