8.0. Tiene límites - Página 1
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            8.1. "Dado que la educabilidad reside en el hombre, cabe preguntarse hasta qué punto puede la educación transformar al individuo. Estamos dentro del problema de los límites de la educación. Desde un prisma histórico, encontramos las posturas mas variadas, desde los que contemplan la educación como una posibilidad infinita, que se ha venido denominando optimismo o dogmatismo pedagógico (1) hasta los que en el límite opuesto se declaran escépticos según un pesimismo pedagógico, no viendo ninguna posibilidad de modificación y perfección intencional(2). Frente a este antagonismo radical, pueden contemplarse ciertas limitaciones y posibilidades.

            a) Limitaciones por parte del educando

              - Biológicas

              - Psicológicas

              - Eticas

              - Sociales

            b) Limitaciones por parte del educador (personal)

              - Personales (intrínsecos a su persona)

              - Culturales      

              - Materiales

              - Temporales

            c) Limitaciones por parte del educador (no personal)

              - Imposibilidad de filtrar todas las interferencias

              - Imposibilidad de crear ambientes educativos óptimos

              - Dificultad de aislar variables

              - Incongruencia entre el ser y el deber ser de toda comunidad

            d) Límites por parte de la educación misma

              - Humana, puesto que es realizada por el hombre

              - Complejidad del mismo acto educativo

              - El estado actual de las Ciencias de la Educación

            "Es necesario contemplar el problema de los límites de la educación, como una situación cambiante según el grado en que éstos inciden en cada momento."

(Castillejo Brull, José Luis, Nuevas perspectivas en las Ciencias de la Educación, Anaya/2, 1981 p.25-26)        

            8.2. "Consideremos ahora los límites de la educación. Son teóricamente claros, pero no es fácil precisarlos en la práctica. Existen, además, barreras u obstáculos que también afectan a la educación, aunque más debilmente que los límites. Se clasifican los límites en absolutos y relativos. Son límites absolutos las disposiciones hereditarias, las leyes de desarrollo y el destino. No sabemos todavía en qué grado actúan las disposiciones hereditarias; debemos precavernos contra las exageraciones de su alcance. Mayor información poseemos sobre las  leyes del desarrollo, pero nuestros conocimientos sobre los períodos óptimos son bastante incompletos. Por lo que sabemos ahora, parece que es preferible el estímulo ligeramente prematuro, que fomente ampliamente las potencialidades del niño a proceder con retraso, aunque la acción marcadamente prematura es tan inútil como la marcadamente tardía. El destino o azar es el conjunto de las circunstancias y acontecimientos que inevitablemente existen o aparecen en la vida de una persona. Forman parte del destino, para un niño, los padres y hermanos, la lengua y el país, la raza y la religión. Algunos golpes del destino pueden ser muy duros, como, por ejemplo, la muerte de la madre, una grave enfermedad, un accidente, una guerra, etc. Para el creyente, estos límites son comprensibles y superables.  Nos muestran que Dios es el supremo educador, cuyos decretos se manifiestan en las disposiciones, el desarrollo y el destino.