15.0. Es intencional

            15.1 "No merece el nombre de educación cualquier influencia ejercida sobre el desarrollo, sino la que se ejerce con la intención de elevar al educando hasta un fin, aunque no es indispensable que este fin se halle siempre presente a la conciencia del educador."

(Göttler, Joseph, Pedagogía Sistemática, Ed. Herder, Barcelona, 1962 p.51; ver tb. p.45-47)

             15.2 "Al hablar de perfección humana han surgido ciertas ideas que también contribuyen a delimitar el concepto de educación: las ideas de dirección, influencia, intención, reflexión, aluden a un fin preconcebido y operante en virtud del cual la educación toma un determinado rumbo y ponen de relieve que la educación, tanto como obra del intelecto, es obra de la voluntad. Estas ideas se pueden resumir en la nota de intencionalidad, que también ha de atribuirse a la educación.

            Con la cualidad de intencional se podrá pensar que se descartan de la educación multitud de factores que de un modo inconsciente y difuso intervienen en el proceso educativo; es que en realidad son eso: factores, es decir, elementos que ciegamente pueden influir en el proceso evolutivo de un hombre, pero que para alcanzar rango educativo han de ser conjugados por una voluntad y sometidas sus fuerzas a una actividad consciente.

            Por otra parte, si suprimimos de la educación ese carácter de intencional, entonces reducimos el proceso educativo a una evolucion psíquica o biológica, con lo cual la Pedagogía se confundiría con la Psicología o Biología evolutivas, cuando es de dominio universal, más o menos consciente, su distinción. Pocos han hablado con tanta insistencia como Dewey de los múltiples lazos que ligan la vida humana con circunstancias exteriores, sociales principalmente, que influyen en la formación del hombre; pues bien, en uno de sus últimos escritos habla de la educación como una obra "deliberada e intencional"(1). Por otra parte, desde la concepción idealista de la Pedagogía, J. Cohn la define como "la influencia consciente sobre el hombre dúctil e inculto con el propósito de formarle(2)"

(1)Dewey, J., La ciencia de la educación, trad. cast. Buenos Aires, 1957, p.90

(2)Cohn, J., Pedagogía fundamental, trad. cast. Buenos Aires, 1944, p.17

(García Hoz, Victor, Principios de Pedagogía Sistemática, Ed. Rialp, Madrid, 1968 p. 20-21)

            15.3 "Intencionalidad educativa quiere decir que en el encuentro y en el quehacer se establece un comportamiento orientado a ayudar al otro, como a quien se está haciendo todavía, para que adquiera una mayor fuerza en el dominio de la vida, una comprensión espiritual y más elevada, una valoración más alta y un despertar ético y existencial más profundo. Uno, el que capta mejor la situación del otro, pugna por fomentar en el otro la evolución hacia la madurez, en cuanto de él depende. Este es el fenómeno originario de la comunidad de educación. Esta intencionalidad, de acuerdo con nuestros supuestos, puede darse bajo la forma de un saber vital, inmediato, de tipo intuitivo. Constituye entonces un comportamiento, transmitido como "costumbre", ojetivado en las "instituciones" del sistema educativo históricamente dado. Puede chocar con dificultades y entonces, como resultado de una reflexión ulterior, se hace expresamente "consciente". Si la intención puede o no valer como auténtica, depende de si va dirigida hacia aquellos fines educativos desde la profundidad de nuestras relaciones vitales. Si encuentra respuesta, surge entonces  la relación educativa; una relación que, al igual que todas las demás, es responsable, pero lleva consigo su propia forma de responsabilidad."  

(Flitner, Wilhelm, Manual de Pedagogía General, Ed. Herder, Barcelona, 1972 p. 84)

            15.4 "Influencia deliberada y sistemática. Se quiere con esto indicar el ejercicio de un control autoritario sobre las actividades de los otros. Habría que señalar aquí también que la educación concierne siempre al hecho de llevar a la perfección, en tanto cuanto sea posible, a alguien, sea un niño o un adulto inmaduro. Muy frecuentemente la tarea de la educación se relaciona con el joven, puesto que la generación antigua tiene la misión inmediata  de elevar a los más jóvenes a su propio nivel particular que han de alcanzar cultural, moral y espiritualmente. Para cumplir esta tarea se precisan los cuidados y orientaciones de la persona madura revestida de autoridad. Tal visión del proceso educativo ofrece un claro contraste con las modernas teorías ultraprogresistas, en las que el principio de la autoridad del profesor está debilitado o se niega abiertamente."

(Redden y Ryan, Filosofía Católica de la Educación, Ed. Morata, Madrid, 1961 p. 53)

            15.5 "Pero se puede educar de muchas maneras. Hay una educación casi "instintiva" y experimental, como es casi siempre la de la madre y, en general, la de la familia: una educación que se guía de la intuición y la tradición, que muchas veces es variable e irregular según las circunstancias y según los humores y estados de ánimo, y otras veces es rígida y casi obstinada en ciertas ideas fijas y principios que muchas veces no son más que prejuicios.

            No debe contentarse con eso la educación, sino que debe llegar a ser una obra  consciente, inteligente y dirigida; debe convertirse en una ciencia de los principios y un arte del modo de llevarla a cabo."                                                        

(Agazzi, Aldo, Historia de la Filosofía y la Pedagogía, Ed. Marfil, Alcoy (España), 1966 p.82)