Sobre la significación etimológica y actual del término pedagogía - Página 1
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1.0. "Cuando comunicamos nuestros pensamientos, casi siempre usamos palabras. Podemos reforzar éstas valiéndonos de otros medios, como, por ejemplo, gestos, tonos de voz, expresiones faciales; pero las palabras, generalmente, son el vehículo principal del mensaje. También nos ayudan a poner en claro nuestros pensamientos. De hecho, a veces hasta producirán pensamientos, porque un pensamiento no verbalizado es apenas el embrión de un pensamiento, si es que llega a serlo.

            Las palabras, entonces, son una herramienta indispensable del pensamiento. De la misma manera que puede malograrse un proyecto si no se emplean las herramientas que requiere su realización, un pensamiento puede ser oscurecido o distorsionado al expresarse en palabras, si no se utilizan las que son correctas. Algunas son simples y precisas, y por lo tanto no es fácil usarlas de manera incorrecta: palabras tales como libro, escritorio, aula. Otras son complejas y vagas, y parecen significar cosas distintas para distintas personas: palabras tales como democracia, intelecto, bueno, adaptación. Si yo les digo: "En el aula hay veinte escritorios" y realmente hay veinte, es muy difícil que surja un desacuerdo o que se entienda mal lo que se quiere decir. Pero si yo digo: "Esta forma de enseñar no es democrática" , o "La educación que tiene como meta la adaptación social descuida el intelecto", se me puede entender mal y sin lugar a duda habrá quienes no estén de acuerdo conmigo."

(Kneller, George F., La lógica y el lenguaje en la educación, Ed. El Ateneo, Buenos Aires, 1969 p.2; ver tb. Aristóteles, Moral, a Nicómaco, Ed. Universo, Lima Perú, 1967 p.8-9; Azevedo, Fernando de, Sociología de la educación, Fondo de Cultura económica, México, 1969 p.32; Bars, Henri, La política según Maritain, Ed. Nova, Barcelona, 1966 p.37; Bochénski, J.M., Introducción al pensamiento filosófico, Ed. Herder, Barcelona, 1962 p.21-22; Bochénski, J.M., ¿Qué es autoridad? Ed. Herder, Barcelona, 1989 p.7-9,17-22; Cousinet, Roger, La formación del educador, Ed. Luis Miracle, Barcelona, 1969 p.6; Fullat, Octavio, Reflexiones en torno de la educación, Ed. Nova, Barcelona, 1968 p.123-126; Leclerc, Jacques, Las grandes líneas de la filosofía moral, Ed. Gredos, Madrid, 1960 p.248; López Quintás, Alfonso, El conocimiento de los valores, Ed. Verbo Divino, Estella Navarra España, 1989 p.33, 53, 92, 113-114, 120-123; Ortega y Gasset, El hombre y la gente, Revista de Occidente, Madrid, 1970, Tomo l p.28; Pieper, Josef, Las virtudes fundamentales, Ed. Rialp, Madrid, en coedición con grupo editor Quinto Centenario S.A. Bogotá, 1988 p.94b,301,419b,420a,422ab,423b; Sanvisens, Alejandro, Introducción a la Pedagogía, Ed. Barcanova Temas Universitarios, Barcelona, 1984 p.6; Tepe, Valfredo, El sentido de la vida, Ed. Paulinas, Bogotá, 1981 p.66)

            2.0. "El término pedagogía expresa un contenido muy vasto y generalmente bastante confuso. Esta extensión y esta imprecisión surgen, naturalmente, del número y naturaleza de los problemas que presenta la educación. Por lo tanto, nuestro primer cuidado consistirá en precisar la significación del término, examinar su contenido multiforme de manera que podamos orientarnos. Sin esta precaución inicial corremos el riesgo de ser mal comprendidos y de perdernos en una serie de estudios sin ilación. La ausencia de una terminología estable y uniforme explica muchas interpretaciones erróneas en el campo de la educación , y estos errores pueden tener consecuencias perjudiciales en la práctica. Hablando el mismo idioma no se habla siempre el mismo lenguaje, puesto que las palabras no tienen otro valor y significación que el que nosotros les damos, y ocurre que las palabras más sencillas y más empleadas son precisamente aquellas respecto de las cuales hay más profundas divergencias. Pensad en palabras tales como "libertad", "democracia", "moralidad", "personalidad", etc. La palabra "educación" es también uno de estos términos respecto de cual no existe, ni con mucho, un acuerdo perfecto."

(Planchard, Emile, La pedagogía contemporánea, Ed. Rialp, Madrid, 1969 p.23)

            3.0 "Pedagogía es una voz griega compuesta de paid-os, del niño, y agogía, conducción. Los griegos llamaron paidagogos (pedagogo) al sirviente encargado de acompañar a los niños, el cual, unas veces lo conducía a la escuela y otras veces lo instruí por sí mismo. Como generalmente todos los servidores de la familia, solía ser un esclavo; y como este oficio no necesitaba fuerzas corporales, sino paciencia, se destinaban a él los esclavos viejos o tullidos. Por donde, de un esclavo que se había quebrado una pierna, dice un autor: "Se ha hecho Pedagogo". Desde esta humildísima condición se elevaron los pedagogos, aún sin dejar de pertenecer a la clase servil, a una gran estimación y cultura, sobre todo en Roma, donde los pedagogos griegos fueron en gran parte el vehículo por donde se transfundió a los romanos la cultura helénica..."

(Enciclopedia ESPASA-CALPE, 1958, p.1184a)