1.0. Es una ciencia, cuyo objeto es la educación - Página 1
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            1.1. "Ciencias y objeto de la educación. La distinción entre ciencia y objeto de la ciencia es básica en cualquier tratado epistemológico especial. También para el estudio de las ciencias de la educación es menester presuponer algunas ideas generales acerca de esa distinción.

            Objeto de la ciencia es aquél conjunto de seres o aquél aspecto de algunos seres sobre los que recae o termina un conocimiento sistemático elaborado por los hombres. Ciencia es, por el contrario, ese conocimiento alcanzado por los hombres acerca del objeto. Esta distinción aquí enunciada es muy general, y sólo la indicamos para poner de relieve que la ciencia es producto de la actividad reflexiva del hombre, mientras que el objeto de la ciencia no depende para nada de la reflexión científica que sobre él se realiza. El objeto de la ciencia es siempre una realidad existente en el mundo externo, ya se trate de una realidad física o de una realidad cultural, como las creaciones artísticas del hombre, o bien de una realidad humana, como los actos morales del hombre. El objeto de la ciencia, en cuanto que forma parte de la realidad externa, puede existir sin que de hecho sea conocido por ningún conocimiento científico. En este caso constituirá solamente un objeto perteneciente a la realidad externa, pero todavía no podrá denominarse objeto de una ciencia. Tan pronto como sea conocido científicamente, además de pertenecer a la realidad exterior que nos rodea, habrá adquirido el carácter de objeto de la ciencia que lo estudia. Según esto, la ciencia y el carácter de objeto de tal ciencia que adviene a algún aspecto de la realidad, aparecen juntos desde el momento en que el hombre se pone a reflexionar deliberadamente sobre ese aspecto de la realidad para conocerlo científicamente.

            La misma distinción anotada se cumple también entre objeto y ciencia de la educación. El objeto estudiado por la ciencia de la educación es una realidad específicamente educativa que podemos designar de momento, sin mayores precisiones, con el nombre de educación. Esta constituye, sin duda, una realidad existente en el mundo que nos rodea, como una realidad específicamente humana. El conocimiento científico de esta específica realidad humana constituye la ciencia de la educación. El objeto de la ciencia de la educación ha existido siempre en el mundo, pero solamente ha comenzado esa realidad humana a adquirir el carácter de objeto de ciencia cuando ha comenzado a existir la ciencia de la educación; es decir, cuando los hombres han comenzado a reflexionar científicamente sobre ella. Y la ciencia de la educación aparece en época muy reciente de la Historia.

            La ciencia, en cuanto tal, es conocimiento científico. Con ello se quiere decir que no constituye verdadera ciencia cualquier conocimiento acerca de un objeto. Una madre de familia puede conocer lo que hace cuando educa a su hijo; y, sin embargo, es muy probable que tal madre no tenga ciencia de la educación. Un conocimiento científico se distingue de otro no científico por varios motivos. El conocimiento no-científico lo pueden tener todos los hombres, mientras que el conocimiento científico sólo es patrimonio de algunos especialmente dotados. Pero, sobre todo, el conocimiento se distingue del conocimiento no-cientifico porque el primero posee unas notas que le son propias y que no convienen al segundo. Cabe señalar los siguientes entre los caracteres del conocimiento científico: a) el conocimiento científico se adquiere mediante métodos rigurosos y exactos de investigación, que permiten controlar el valor de los conocimientos; b) el conocimiento científico se formula en leyes generales, que permiten conocer todos los casos singulares sin necesidad de tener que estudiarlos todos; c) los conocimientos adquiridos científicamente se organizan en un sistema, de tal suerte que se vinculan entre sí por medio de relaciones lógicas."

(San Cristobal Sebastian, Antonio, Filosofía de la Educación, Ed. Rialp, Madrid, 1965 p.11-12)

            1.2. "la palabra ciencia proviene del latín scientia, que significa conocimiento, posesión de la verdad. Más corrientemente se habla de un cuerpo sistematizado de conocimientos, lógicamente dispuesto y derivado de una serie definido de principios. La ciencia es universal y sistemática, aspirando a la explicación de los fenómenos, sus causas y las leyes que gobiernan su acción. Sus hechos están probados y validados en términos de verdad.

            Por razón de sus objetivos, la ciencia se divide en ciencia pura y ciencia aplicada. Una ciencia pura es un cuerpo organizado y sistematizado de conocimientos comprobados, cuyo propósito es aportar verdades a un campo particular de la investigación. La Biología, la Astronomía, las Ciencias Físicas y la Química son ejemplos de ciencia pura. Una ciencia aplicada hace uso de los hechos, principios y hallazgos de la ciencia pura para encauzar la práctica hacia una aplicación más satisfactoria en un campo particular del esfuerzo humano. Así, puede llamarse ciencias aplicadas a las siguientes ciencias: la Medicina, la Agricultura, la Horticultura y la que hoy puede llamarse ciencia aplicada al hogar. Se admite corrientemente que un estudiante ocupado en una ciencia aplicada está más o menos familiarizado con el contenido de la ciencia pura que se relaciona con aquella.

            El objeto material de una ciencia es aquella cosa o sujeto material con la que la ciencia trata; por ejemplo: el objeto material de la Química y la Física son los cuerpos inorgánicos. El objeto formal de una ciencia es el aspecto desde el que una ciencia estudia el objeto material; por ejemplo, el objeto formal de la Química son los cambios intrínsecos de los cuerpos inorgánicos.