4.0. Es una ciencia teórica y práctica - Página 1
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            4.1. "Para mayor claridad dividiré los actos de nuestro entendimiento en dos clases: especulativos y prácticos. Llamo especulativos los que se limitan a conocer, y prácticos los que nos dirigen para obrar.

            Cuando tratamos simplemente de conocer alguna cosa se nos pueden ofrecer las cuestiones siguientes: primera, si es posible o no; segunda, si existe o no; tercera, cuál es su naturaleza, cuáles sus propiedades y relaciones. Las reglas que se den para resolver con acierto dichas tres soluciones comprenden todo lo tocante a la especulativa.

            Si nos proponemos obrar, es claro que intentamos siempre conseguir algún fin, de lo cual nacen las cuestiones siguientes: primera, cuál es el fin; segunda, cuál es el mejor medio para alcanzarle.

            Ruego encarecidamente al lector que fije la atención sobre las divisiones que preceden y procure retenerlas en las memorias, pues además de facilitarle la inteligencia de lo que voy a decir le servirán muchísimo para proceder con método en todos sus pensamientos"

(Balmes, Jaime, El Criterio, Espasa-Calpe, Madrid, 1960 p.17)

            4.2. Orden especulativo y orden práctico. La inteligencia, como lo hemos notado ya muchas veces, encierra un orden especulativo y un orden práctico.. El primero tiene como fin el conocimiento de las cosas, de sus relaciones y de sus principios. El orden práctico tiene por fin directo, no el conocimiento, sino la obra a realizar fuera del sujeto que conoce como tal. El conocimiento interviene aquí también, por supuesto, pero como medio, no como fin.

            El obrar y el hacer. El orden práctico es doble. En efecto, comprende el dominio del hacer y el del obrar. Puédese tratar de hacer o producir una obra sensible (dominio del arte), o bien de obrar o comportarse  según las exigencias del bien (dominio de la moral). De ahí que la filosofía práctica comprenda dos partes distintas: filosofía del arte y filosofía moral."

(Jolivet, Regis, Curso de Filosofía, Ed. Desclée de Brouwer, Buenos Aires, 1965 p.313)

             4.3. "Caracter especulativo y normativo. Es propio de las ciencias de la educación la actitud especulativa, teorética, por la que se determina qué son y cómo se realizan los fenómenos educativos; pero aún es más típica de su campo la investigación de cómo deben ser y cómo deben realizarse los hechos educativos, o sea la actitud directiva. Y así, aunque estudia el ámbito del ser, estudia también el del deber ser. Y principalmente en esa actitud que se proyecta hacia el futuro, en este conocimiento del ser y del proceso educativo para  conducirlo a lo que debe ser, en esta dirección, es en lo que estriba lo más específicamente pedagógico y lo que confiere a la Pedagogía el rango de ciencia normativa.

            En resumen, la Pedagogía es ciencia especulativa y normativa de la educación, porque investiga el proceso educativo para conocerlo, y quiere conocerlo para mejor dirigir la educación científicamente."

(Sánchez y Valdivia, Pedagogía, Iter Ediciones, Madrid, 1969 (1a ed. 1954) p.31-32)

            4.4. "La ciencia puede ser teórica o práctica. En ambos casos se dirige a la realidad. También la pedagogía, en su calidad de ciencia de la educación, puede ser teórica o práctica. La pedagogía teórica trata de averiguar cómo se produce efectivamente la educación, cómo se educa el individuo. La pedagogía teórica estudia la educación como hecho; la describe y explica, trata de comprenderla  y establece comparaciones. La pedagogía teórica no es meramente descriptiva ni meramente fenomenológica; no es solamente un análisis de categorías o una comprensión de conexiones o una investigación de hechos. Es todo esto. Pero es también una visión de la educación en la trama de todo lo que es y actúa.

            La pedagogía práctica se propone averiguar cómo debe llevarse a cabo la educación, cómo debe ser educado el individuo. La pedagogía práctica considera la educación como tarea y misión. Así como en la pedagogía teórica predomina una actitud más objetiva y distante, lo característico de la pedagogía práctica es una decisión existencial, una actitud orientada a la voluntad y el deber. La pedagogía práctica es activa; hace indicaciones y formula exigencias. Pero no es autónomamente "normativa", sino que necesita a menudo tomar sus principios de otras ciencias y de otros campos: de la ética y la teología moral, del derecho, de la medicina, de la cultura y la religión.