3 El hombre: ser educable (imperfecto, inacabado) - Página 1
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03.01 "El hombre es la única criatura que ha de ser educada. Entendiendo por educación los cuidados (sustento, manutención), la disciplina y la instrucción, juntamente con la educación(1). Según esto, el hombre es niño pequeño, educando y estudiante.

            Tan pronto como los animales sienten sus fuerzas, las emplean regularmente, de modo que no les sean perjudiciales. Es admirable, por ejemplo, ver las golondrinas pequeñas, que, apenas salidas del huevo y ciegas aún, saben, sin embargo, hacer que sus excrementos caigan fuera del nido. Los animales, pues, no necesitan cuidado alguno; a lo sumo, envoltura, calor y guía, o una cierta protección. Sin duda, la mayor parte necesitan que se les alimente, pero ningún otro cuidado. Se entiende por cuidado (Wartung), las precauciones de los padres para que los niños no hagan un uso perjudicial de sus fuerzas. Si un animal, por ejemplo, gritara al nacer, como hacen los niños, sería infaliblemente presa de los lobos y otros animales salvajes, atraídos por sus gritos.

            La disciplina convierte la animalidad en humanidad. Un animal lo es ya todo por su instinto; una razón extraña le ha provisto de todo. Pero el hombre necesita una razón propia; no tiene ningún instinto, y ha de construirse él mismo el plan de su conducta. Pero como no está en disposición de hacérselo inmediatamente, sino que viene inculto al mundo, se lo tienen que construir los demás.

            El género humano debe sacar poco a poco de sí mismo, por su propio esfuerzo, todas las disposiciones naturales de la humanidad. Una generación educa a la otra...

            ...Únicamente por la educación el hombre puede llegar a ser hombre. No es, sino lo que la educación le hace ser. Se ha de observar que el hombre no es educado más  que por hombres, que igualmente están educados. De aquí que la falta de disciplina e instrucción de algunos, les hace también, a su vez, ser malos educadores de sus alumnos..."

(1) Como ni en ésta ni en las restantes obras se encuentra una distinción precisa entre Bildung, formación, y Erziehung, por educación, se ha traducido frecuentemente Bildung por educación a fin evitar confusiones (N. del T.)

(Kant, Innmanuel(1724-1804), Pedagogía, Akal editor, Madrid, 1983 p.29 y 31 respectivamente)

            03.01 "Todo individuo tiene en sí mismo un ejemplo más próximo. El hombre es lo que debe ser, mediante la educación, mediante la disciplina. Inmediatamente, el hombre es sólo la posibilidad de serlo, esto es, de ser racional, libre; es sólo la determinación, el deber. El animal acaba pronto su educación; pero esto no debe considerarse como un beneficio de la naturaleza para con el animal. Su crecimiento es sólo un robustecimiento cuantitativo. El hombre, por el contrario, tiene que hacerse a sí mismo lo que debe ser; tiene que adquirirlo todo por sí solo, justamente porque es espíritu; tiene que sacudir lo natural. El espíritu es, por tanto, su propio resultado."

(Hegel, Georg Wihelm Friedrich (1770-1831), Vorlesungen über die Philosophie der Weltgeschichte, Introducción general, ll, 1, b; cit. por Marías, Julián, El tema del hombre, Ed. Espasa-Calpe, Colección Austral, Madrid, 1968 p.241)

             03.02 Educación es "dar al cuerpo y alma la perfección de que sea susceptible".

(Platón, en Hernández Ruiz, Santiago, Antología Pedagógica de Platón, Luis Fernández G., editor, México, 1957 p.2)

            03.03 "...el hombre sobrepasa infinitamente al hombre..."

(Pascal, Blas, Pensamientos, Ed. Sarpe, Madrid, 1984 núm.438 p.150; ver tb. Guardini, R., Mundo y persona p. 10; Aninat, A., El cristianismo en óptica de evolución p.28)

            03.04 "El hombre es algo que debe ser superado. ¿Quién de vosotros ha hecho algo para superarle".

(Nietzsche, Friedrich (1844-1900), Así habló Zarathustra (1883), Ed. Sarpe, Madrid, 1983 p.26)

            03.05 "Asentadas estas nociones metafísicas, podemos ahora considerar las cosas bajo su aspecto moral o ético. Cada ser humano, ya lo hemos dicho, es un individuo al igual que el animal, la planta o el átomo; es fragmento de una especie, parte de este universo, parte singular de la inmensa red de influencias cósmicas, étnicas e históricas que lo dominan. Y al mismo tiempo es una persona, es decir, un universo de naturaleza espiritual, dotado de libre arbitrio y, por ende, un todo independiente frente al mundo. Ni la naturaleza ni el Estado pueden hacer mella en él sin su permiso, y Dios mismo, que está y opera en él desde adentro, opera de un modo especial, con una delicadeza exquisita que muestra el caso que de él hace. Dios respeta su libertad, en cuyo corazón habita sin embargo; no la fuerza jamás: la solicita.