11 El hombre: ser en relación con las cosas; - Página 1
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            El hombre: ser en relación con las cosas; con la naturaleza. Trabajo. Técnica. Ecología. Ideas afines: Homo faber. Valor económico. Valor técnico. Valor útil. Medio Ambiente. Educación económica. Educación profesional. Educación general y educación especial.

            11.01 "La historia en sentido estricto se puede representar aproximadamente de esta manera en un esquema:

            De la oscuridad de la prehistoria, que dura cientos de milenios, y de la vida de hombres semejantes a nosotros, que dura decenios de milenios, surgen, miles de años antes de Cristo, las viejas grandes culturas en Mesopotamia, Egipto, en la región del Indo y a orillas del Hoang-ho.

            En la totalidad del globo terráqueo se ven como islas de luz en la amplia masa de todos los demás hombres, en el espacio de los pueblos primitivos que lo rodean todo, hasta casi nuestros días.

            De las viejas culturas, en ellas mismas o en su ámbito surge en el tiempo-eje, del año 800 al 200 antes de Cristo, la fundamentación espiritual de la humanidad en tres lugares separados entre sí, en el mundo occidental polarizado en Oriente y "Occidente", India y China.

            Desde fines de la Edad Media en Europa, el mundo occidental desarrolla en Europa la ciencia moderna, y con ella comienza, a fines del siglo XVlll, la Edad Técnica -el primer acontecimiento real y plenamente nuevo, tanto en sentido material como espiritual, después del tiempo-eje.

            América fué poblada y fundada espiritualmente desde Europa. Rusia, que tiene sus raíces en el cristianismo oriental, fué decisivamente informada por lo racional y técnico, mientras, por su parte, poblaba todo el norte asiático hasta el océano Pacífico.

            El mundo actual con sus grandes bloques de América y Rusia, con Europa, India y China, con el Asia anterior, Sudamérica y las restantes regiones de la Tierra, por virtud de un lento proceso, a partir del siglo XVl, y gracias a la técnica, se ha convertido de hecho en una unidad de comunicación que, aun en medio de luchas y disensiones, empuja cada vez hacia la unificación política, sea compulsivamente en un despótico Imperio mundial, sea, por inteligencia y acuerdo, en una ordenación jurídica del mundo.

            Se puede decir: hasta ahora no hubo historia universal, sino solamente un agregado de historias locales.

            Lo que llamamos historia, que en el sentido que ha tenido hasta ahora está tocando a su fin, no es más que el intervalo de cinco mil años transcurridos entre la población de la tierra, a lo largo de los milenios prehistóricos, y el comienzo actual de la verdadera historia universal. Antes de la historia los grupos aislados de hombres sin conciencia de su conexión vivían una vida en que no hacía más que repetirse todo siempre, muy parecida al acontecer natural. Pero después, en nuestra corta historia hasta el presente, los hombres se encontraron, se reunieron para actuar en la historia universal y adquirieron el bagaje técnico y espiritual para arrostrar el viaje. Nosotros lo comenzamos precisamente ahora.

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            Siempre se incurre en groseras simplificaciones cuando estructuramos la historia en unos cuantos períodos; pero, no obstante, estas simplificaciones deben apuntar a lo esencial. Tracemos una vez más el esquema de la historia universal para no quedarnos prisioneros en la rigidez de una interpretación única, falsamente unívoca.

            Cuatro veces parece haber partido el hombre, por así decir, de una nueva base:

            Primera, de la prehistoria, de la época prometeica, inaccesible para nosotros, (origen del lenguaje, de las herramientas, del empleo del fuego), a lo largo de la cual se convirtió en hombre.

            Segunda, de la fundación de las grandes culturas más antiguas.

            Tercera, del tiempo-eje, por la cual se convirtió en hombre verdaderamente espiritual en plena franquicia mental.

            Cuarta, de la época técnico-científica, en la cual, como en un crisol, la humanidad se halla hoy en estado de fusión.

            Correspondiendo a estos cuatro puntos de partida se plantean, para nuestra comprensión de la historia, cuatro grupos de preguntas que hoy parecen ser las cuestiones fundamentales de la historia universal.

            1) ¿Cuáles fueron los pasos decisivos para el ser del hombre en la prehistoria?

            2) ¿Cómo nacieron las primeras grandes culturas a partir del año 5.000 antes de Cristo?

            3) ¿Cuál es la esencia del tiempo-eje y de dónde le vino?

            4) Cómo ha de entenderse la génesis de la ciencia y de la técnica y por virtud de qué llegó a convertirse en Edad Técnica?