IDEALISMO, RACIONALISMO Y ESPIRITUALISMO - Página 1
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Generalidades

            01. "Idealismo. Sistema que da prioridad a las ideas y no a las cosas".

(Mayer, Frederick, Historia del pensamiento pedagógico, Ed. Kapelusz, B. Aires, 1967 p.376)

            02. "Idealismo. Etimológicamente, idealismo es aquella concepción que asigna a las ideas, al ideal, y con ello al espíritu, una posición dominante en el conjunto del ser: el ser, en última instancia está determinado desde las ideas, desde el espíritu. Así entendido, el idealismo no se opone al realismo genuino, sino únicamente al materialismo. El ser primero es, en efecto, el Ser puramente espiritual de Dios, en quien se identifican por completo ser y conocer espiritual y conforme a cuyas ideas está formado todo ente divino; así, todo ser está desde su origen penetrado por la luz del espíritu siendo, por lo tanto, "verdadero" y cognoscible. Este legítimo idealismo pertenece justamente a la inalienable herencia de la filosofía escolástica.

            Pero el idealismo incurre en seguida en la más extrema oposición al realismo, mantenido no menos resueltamente en la escolástica, cuando el Espíritu, el Pensar, de quien todo ser objetivo depende, es equiparado de alguna manera al pensar humano. Así se llega al idealismo gnoseológico, que encierra una interpretación completamente distinta no sólo de la esencia del conocimiento humano, sino también del ser en general. El conocer humano, según él, no significa una asimilación al ente como objeto previamente dado, sino una producción del objeto; mas porque el pensamiento solo no puede poner ninguna cosa en sí, el verdadero ser, objeto del conocimiento, aparece como mero contenido del pensar, como ser puramente ideal; cuando en ciertas formas de idealismo elaboradas de manera menos rectilínea y consecuente, se admite todavía una realidad independiente del pensamiento, ésta es absolutamente irracional, o por lo menos lo es para nosotros. La interrogación en cuya respuesta discrepan las distintas formas del idealismo es la siguiente: ¿cuál es la naturaleza del "pensar", de la "conciencia", del "sujeto" que pone todo lo objetivo?..."(el texto hace referencia en seguida al idealismo empírico, trascendental, lógico)

(Brugger, Walter, Diccionario de Filosofía, Ed. Herder, Barcelona, 1978 p.272-273)

            03. "Noción de idealismo.

            A. Principio del idealismo.

            El idealismo ha tenido, desde tiempos de Descartes, inmensa fortuna y ha sido enseñado por muchos filósofos bajo muy diversas formas. Podemos, no obstante, reducir todas esas teorías a la afirmación de un principio común a todas, que se llama principio de inmanencia. Este principio consiste en decir que el hombre no conoce directa e inmediatamente sino su propio pensamiento (o sus ideas, y de ahí el nombre de idealismo).

            B. Problema del mundo exterior.

            Este problema nace inmediatamente del principio de la inmanencia. Porque si nosotros no conocemos directamente sino nuestras ideas, la existencia de un mundo distinto del de nuestro pensamiento deja de ser cierta, y se convierte en un problema que hay que resolver.

            C.  Las formas del idealismo. Puédense distinguir:

            1. El idealismo propiamente dicho.- Podemos agrupar bajo este nombre todas las doctrinas que reducen el universo a un sistema de ideas. Dicho de otra manera, el universo, para estas doctrinas, no tiene realidad sino en el espíritu. Fuera del espíritu no hay nada. Los principales filósofos que han enseñado esta doctrina son Berkeley, Fichte, Schelling, Hegel.

            El idealismo invoca en favor suyo los siguientes argumentos:

            a) La inmanencia del conocer. El principio de la inmanencia del conocer es considerado por el idealismo como evidente. De hecho, la demostración que pretende dar y que consiste en decir que el espíritu, para conocer, no puede salir de sí para irse a pasear por las cosas, no tiene sino las apariencias de una demostración. Es una simple petición de principios o un círculo vicioso. El principio de la inmanencia es un puro postulado.

            b) Crítica de las nociones de sustancia y de materia. Estas dos nociones (que Berkeley identifica erróneamente) no responden, dice Berkeley, a ninguna cosa real. En efecto, la idea de sustancia es inconsistente. La sustancia, según se la define, es lo que sostiene los fenómenos. Pero primero, este soporte, si existiera, sería imposible de conocer. Además es contradictoria, porque él mismo tendría necesidad de soporte y así hasta el infinito. Es además inútil, porque los fenómenos se bastan a sí mismos.

            Si nos fijamos en la noción de materia, dice Berkeley, llegamos al mismo resultado. La materia, en efecto, no es esto, ni aquello, ni nada de determinado. Es pues, absolutamente impensable y no responde a nada real.

            Berkeley concluye de aquí que todo lo real se reduce a fenómenos que no son otra cosa que las ideas. Ser, en este concepto, es percibir o ser percibido. El universo es real, pero es un universo de espíritus y de ideas (de ahí el nombre de esta doctrina: inmaterialismo).