01. Necesidad de educador. - Página 1
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01.01 "Los problemas de la autoeducación y la heteroeducación: su fundamento en la naturaleza del hombre. El educador.

1. La naturaleza del hombre desde el punto de vista de la causalidad eficiente de la educación.

1.a. Inhabilidad fundamental del dinamismo humano para la consecución de su perfección.

-          Ignorancia

-          Capacidad de errar

-          Debilidad de su motor específico: la voluntad

-          Multiplicidad simultánea de tendencias:

-          Contrarias o contradictorias, imposibilidad de satisfacer todas no contrarias ni contradictorias, pero imposibles, de hecho, de satisfacerlas: causa de sentimientos de frustración, insatisfacciones, tensiones, neurosis, etc.

Consecuencia: exigencia natural de auxilio perfectivo, fundamento de la heteroeducación y de su necesidad.

1.b. La naturaleza del hombre

-          Como autoconductora por

-          Inteligencia práctica (fines y medios)

-          Voluntad:

-          Dinamismo específico

-          Indeterminación

-          Elección libre

-       Como fundamento de la crítica de influencias y de la libre elección de las mismas consecuencia: exigencia de autoconducción, fundamento de la autoeducación.

2. Imposibilidad de:

- la sola autoeducación:razones

- la sola heteroeducación: razones

3. Consecuencias:

3.a. Complementación de la heteroeducación y la autoeducación

3.b. Subordinación de la heteroeducación a la autoeducación

3.c. Trasvasamiento del educador al educando

c.a. del conocimiento de los fines y medios

c.b. de criterios de conducción

c.c. del escondido valor de lo valioso y, en consecuencia, de la atracción (amor) que ejerce sobre el educador

c.d. de su calidad de educador (incluida la condición básica de la capacidad crítica frente a las deficiencias del educando que en éste debe convertirse en capacidad de autocrítica, previa a la autodisciplina)

3.d. Proceso progresivo desde la heteroeducación a la autoeducación

(Ruiz, F., Esquema tentativo para una estructuración de la temática fundamental de la Pedagogía, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 1973, p.101-102)

01.02 "Dijimos, al hablar de los caracteres típicos de la persona, que es esencial a la personalidad el tender a la comunión.

Importa insistir sobre este punto que tan a menudo se echa en olvido: la persona exige por naturaleza, en virtud de su dignidad así como de sus necesidades, ser miembro de una sociedad. Las sociedades animales sólo en sentido impropio se llaman sociedades o ciudades. No pasan de ser agrupaciones colectivas formadas de simples individuos. La sociedad propiamente dicha, la sociedad humana, es una sociedad de personas; sólo por estar compuesta de personas es la ciudad digna de este nombre. La unidad social es sólo la persona.