El educador y la formación de educadores
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El educador y la formación de educadores
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Juan Bardina Castará y algunas ideas cardinales sobre el educador y la formación de educadores

Síntesis biográfica

            Juan Bardina Castará nació en mayo de 1877 en Saint Boi, pequeño villorio asentado en las riberas del Llobregat, hoy incorporado al radio urbano de Barcelona.
            Vino al mundo en el seno de una familia de modestos recursos. Su padre era artesano. Era un herrero. Ello no constituyó impedimento para que desde temprano recibiera educación escolar gracias a una beca, que le fue otorgada vista su aptitud para los estudios y su gran talento. 
            Quizá influido y motivado por la piedad de su madre, ingresó a los diez años al Seminario de Barcelona, dejándolo en 1896 cumplidos los diecinueve. Cabe señalar que hasta su muerte mantuvo un invariable apego al sentimiento religioso que le fue inculcado durante la niñez y juventud. 
            Entre 1896 y 1899 cursó bachillerato en el Instituto de Gerona. Prosiguió estudios superiores en la Facultad de Filosofía y Letras, obteniendo al cabo de cinco años el grado de Licenciado, tras elaborar  y defender una tesis que llevó por título "Orígenes de la Tradición y del Régimen Liberal". Además estudió Magisterio.  Igualmente siguió y aprobó algunas disciplinas en
 Derecho, ya que siempre experimentó marcado interés y gusto por las asignaturas de esa especialidad .
            Durante sus años de formación paralelamente a los aprendizajes recién señalados volcó su atención dedicándole no pocos empeños teóricos y prácticos al mundo de la política, sector de la cultura al que Bardina también le tuvo siempre singular afición. 
            Concluidos sus estudios, anheló incorporarse  a la Universidad aparentemente. Sin embargo, las posibilidades de trabajo se le presentaron no en el plano universitario, sino en el ámbito escolar.  Al respecto, entre 1902 y 1912 no hubo actividad pedagógica importante en Barcelona en que Bardina no haya tomado parte. Singularmente entre 1906 y 1912 organizó y dirigió la Escuela Normal de Maestros, fundó y encabezó la Institución Spencer y contribuyó a la reaparición de la Revista de Educación. Durante ese período y en este campo, sus afanes y obras fueron descollantes de una parte, gracias al entusiasmo desplegado en su accionar docente, el que arrancaba de su compromiso incondicional con los principios de la Escuela Nueva. De otra parte tuvieron corta duración. La falta de arraigo temporal de sus empresas lo movieron a pensar en
 venirse a América. 
            Preparó su alejamiento del Viejo Mundo alternando viajes de interés educativo, por distintos países de Europa, con permanencias en su tierra natal. 
            En mayo de 1917, en vez de partir a Colombia, como lo había proyectado, enfiló rumbo a Bolivia a hacerse cargo de una tarea pedagógica en la que tampoco tuvo éxito, no obstante el celo y ardor con que llevó a cabo la empresa. 
            En Diciembre de 1917 llegó a Chile, donde se radicó hasta su muerte en 1950. Durante sus treinta años de vida en nuestra patria continuó sobresaliendo entre sus conciudadanos, al igual que
 en Barcelona, manifestando siempre como antaño idéntico interés por el campo de la educación. Entre nosotros esta atracción, sin embargo, la expresó no tanto en la docencia -fue profesor de Economía Social en la Universidad de Chile, en Valparaíso, durante más de dos décadas. La vertió sobre todo en el periodismo,