Alemania 37 04 b
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Alemania crea el nuevo “delito social”  La SI 24/04/37 p. 3

1. El nuevo Código Penal alemán signo de los tiempos
            Alemania acaba de poner en vigor un nuevo Código Penal.  Era necesario. Sea cual sea la situación y régimen de un país, siempre es necesario que una norma escrita indique a el Estado por delito(sic).  Y es tanto más importante esta determinación  legal-legítima, o ilegítima “de iure” o “de facto”, aceptable o rechazable, pero existe como hecho -cuanto que, sin determinación legal no hay disposición que, en rigor, obligue al cumplimiento: “nihil volitum” (o “nihil rejectum” “quin praecognitum”.
            Pero esto, con ser cosa de cimientos, no es nada, comparado con lo que quiere decir esto: “creación del delito social” que Alemania, antes que nadie, avanza en su nuevo Código, que el mundo entero habrá de copiar más que de prisa.
            De ello hace ya tres meses.  La prensa no nos habla de ello. Y a fe que es esto –las to con el gremialismo(sic)- las dos ruedas sobre las cuales está llegando un nuevo mundo.
            En diversas ocasiones hemos aludido a esa inconsecuencia increíble de la prensa. Hemos ojeado durante estos meses los mejores diarios de Buenos Aires, por ejemplo. Entre  centenares de artículos de primera fuerza, ni una sola línea acerca de esos dos grandes principios de la nueva Edad que amanece sobre nuestras cabezas. Y, por otra parte, se nota los enormes esfuerzos que realizan esos grandes diarios –por ejemplo “La Nación” y “La Prensa”- para tener al lector al corriente de todas las novedades en cualquiera de las ramas de la vida actual. Se habla, incluso, de “pajaritas de papel como base biológica” y no deja de tener importancia este problema una columna siquiera al gremialismo, al nuevo Código Penal alemán, al Delito Social, no pueden encontrase.
            ¿Tendría razón Bernard Shaw cuando recién decía, con un humorismo que toca a las raíces, que “la sociedad avanza a pesar de la prensa”?
            Vamos a tratar de presentar nosotros a nuestros lectores  el nuevo delito: el Delito Social. Y vamos, adrede, a prescindir de toda terminología penalista, porque no queremos subirnos a las  ramas. Preferimos excavar en las raíces.
            Desde el momento, no podemos contentarnos con frases. “Delito social es aquel que ataca, no a individuos determinados, sino a la sociedad”. “Delito Social es aquel que contraviene el interés social”.
            Pero ¿qué entiende usted por interés social? Morgan entiende por interés social vender armas al 500% de su valor.
            Y Trotzky entiende por interés social al comunismo integral. Un cura con el cual acabo de hablar -que vive en las batuecas(sic) heréticas del individualismo rousseauniano- me dice que interés social  es volver al “latifundismo feliz” del siglo XlX. Y un anarquista nos añadiría que no hay más interés social que  echar una bomba en los cimientos de la sociedad y retornar a lacos(sic) molecular que cantó Lucrecio.
            Llegaríamos al mismo “preciosismo definitorio” –que constituye bellas definiciones  que no explican nada- si “a priori quisiéramos determinar lo que sea ese Delito Social de que habla el nuevo Código alemán. Y será mejor, como decía antes, excavar en las raíces y ver de qué materiales se nutre esta nueva criatura.

          

2. La sociedad y el individuo
            Hay que partir de la base de que, durante miles de años, y, a pesar de todas las aberraciones, siempre se había creído que la Sociedad Humana no era un producto artificioso y voluntario, hijo de los hombres, sino un hecho anterior al hombre, por cuanto fue condición necesaria para que el hombre fuese.