Alemania 45 06 09
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Alemania 45 06 09
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Así fue Adolfo Hitler (5) La SI 09/06/45 p. 1-5
Alemania, “incapaz “de gobernarse La SI 09/06/45 p. 7

 

Así fue Adolfo Hitler (5)
La SI 09/06/45 p. 1-5

Tercera Parte. Errores bélicos

37. Italia y la guerra

 Es muy común hablar del error  que cometía el Eje  con la entrada de Italia en la guerra activa. Otra cuestión es esta: esa entrada ¿fue resolución común entre Mussolini y Hitler.

 a) Hay que entrar en este problema afirmando un hecho, pero negando la explicación  que de él quieran dar los enemigos de Italia.  Es cierto que ese país no estaba preparado para entrar a la guerra  por numerosas razones expuestas en su día al hablar de Mussolini. Especialmente, por haber este tolerado la existencia de una oficialidad comodona, extraída en su gran mayoría de las viejas casas bien puestas, y de ideas –como las del rey- absolutamente contrarias al Duce. 
 También, por parte del pueblo (por tanto, de los soldados), a causa del mismo fascismo, que había colocado a las masas en el plano de una vida económica fácil: demasiado fácil para un pueblo que quería extender a la expansión y a la acción.
 Pero están en un error los que quieren atribuir a aquel pueblo la negación absoluta de cualidades militares. Diríamos casi lo contrario. Más de mil años seguidos muestra la Italia de la Edad Media ser demasiado amiga de las luchas y de las polémicas a mano armada. Como la antigua Grecia llega ese espíritu belicoso a los extremos de convertir las ciudades en una especie de kabilismo local, en el cual se comportan como enemigos hermanos de raza, más dados a la pelea que al quietismo.
 El hecho de estar Italia mal preparada por el fascismo para una guerra muestra dos cosas interesantes: 1) que el belicismo fascista era más una invención aliada que un hecho real, Mussolini creyendo más en las artes de la paz que en las de la guerra; 2) que el Duce se equivocaba completamente  al juzgar bajo un mismo nivel de energía a las Milicias fascistas y a los regimientos normales.
 ¿Puede ser considerada como otra equivocación de Hitler –la sexta- esa entrada de Italia en la guerra?
 Equivocación o no, nadie podría en estos instantes, mientras no se acumule la documentación, a cuál de los dos jefes europeos del Eje atribuirla.  Puede estarse convencido de que se trate de un error grave. No sabríamos fijar la paternidad de él.
 Sin embrago, estamos por decir – a causa de detalles considerables que delatan a veces las causas de las cosas- que se trataba de una común decisión de ambos jefes. Y que, el hecho, excelente o deplorable, ha de ser encarado también ante la vida integral de Hitler.

 b) Hablando con entera ecuanimidad, no se ven las ventajas que podía presentar esa entrada de Italia en la guerra.
 El ejército no estaba preparado en hombres ni en material, y la idea de la oficialidad, era antifascista, deseando vegetar en paz en los Casinos comodones.
 La industria del norte de Italia no tenía empezada siquiera su transformación en efectiva y bien montada industria de guerra. Ahora mismo, por lo que publican los aliados, resulta que la fabricación en el triángulo industrial (Milán, Turín, Génova) la han encontrado monada exactamente igual que antes de la guerra, produciendo en su mayor parte objetos manufacturados de uso civil.
 La llamada de soldados para la guerra había de traer en los campos italianos el abandono parcial, agravándose la falta de víveres. Alemania tenía que acudir (como se ha demostrado después) con enormes cantidades de trigo y otros alimentos para la subsistencia de parte de la población industrial del norte de Italia. La despensa alemana quedaba debilitada.