10 Veintiuno de Mayo
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10 Veintiuno de Mayo
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Patriotismo vivo   La SI 25/05/35 p.1
El heroísmo, plexo solar de las naciones  La SI 20/05/39 p.1
21 de Mayo: Heroísmo y sacrificio La SI 16/05/42 p. 12 ( apareció antes en La SI 19/05/34 p.1)
La Epopeya de Iquique 1879  21 de Mayo  1945   La SI 19/05/45 p. 8-9

            En estos tiempos corridos que corremos se habla no poco del patriotismo. Y, cierto, que ello es necesario.
            Patriotismo es amor a los padres que nos dieron la vida, al linaje del cual formamos parte, al suelo que nos vió nacer y en el cual se nos deslizó, entre flores y ensueños, la niñez, cuando teníamos de la vida una bella rosada ilusión. Patriotismo es amar cada cual lo suyo con la intensidad del instinto de conservación. Y, si necesario es, en aras de ese amor, ofrendar los sacrificios que las circunstancias demanden y la vida misma, si ella puede contribuir al esplendor de la patria.
            Pero, en las épocas en que más se habla de patriotismo suele confundirse éste con el patrioterismo, que es caricatura deplorable del verdadero patriotismo. Y toca a cada uno, al tratar de ser verdadero patriota, apartarse decididamente de esa lepra que confunde lo más santo con lo más menguado.
            La primera faz del patrioterismo es la pura explosión verbal de sentimientos que se llaman patrióticos, y que no pueden serlo si puramente son verbales. Cierto que las banderas son necesarias, enseña gloriosa de la patria a la vista de todos. Pero quien limita su patriotismo a la bandera, no ha entrado a la esencia del verdadero patriotismo. Son necesarios los panegíricos y las odas heroicas. Pero el que se limitase a cantar a la patria, y no más, estaría abrazado a una verdadera caricatura patriótica. Ojos y boca, ciertamente. Palabras y Banderas. Pero, algo más que palabras y banderas.
            La segunda faz del patrioterismo es la que confunde las ideas propias de uno con la patria. Para el comunista la patria es su ideario ácrata y el resto de los mortales no ama a la patria y menos a la humanidad. Para el individualista la patria son sus ideas interesadas, porque convienen a su bolsillo, y los de enfrente no son patriotas. Y de este modo, cada modo de pensar se atribuye la exclusividad patriótica, eliminando, y todos sabemos por qué razón, a los demás de la comunión patriótica.
            Patriotismo es acción patriótica y amplia visión de la familia nacional. Acción y hechos, y no palabra pura y bandera sola. Y acción que llegue al sacrificio. Y es, también, tolerancia ideaística, todos y cada uno, por poco que convenga a nuestros intereses, con el mismo derecho mío a tener los propios ideales, y con el deber de no confundirlos con la Patria.
            Chile conmemora en estos días el acto heroico del 21 de Mayo, en que un capitán verdaderamente patriota, lleno de vida y reventante de juventud, sabe ofrendarlo todo en el altar sagrado de la patria. Y es este el patriotismo vivo, el que no piensa en sí ni en sus intereses, sino en los demás; el que, en vez de identificar a la patria y al patriotismo con los gajes materiales, los identifica con el propio sacrificio.
            He ahí el patriotismo verdadero. Prat es una bandera viva, blanca como sus ideales, azul como sus esperanzas, lacre como la sangre generosa que supo verter en la hora misma en que el sol brillaba en su cenit. Y es por esto que el 21 de Mayo brilla en la historia nacional con el esplendor inmarcesible de las grandes gestas nacionales.

El heroísmo, plexo solar de las naciones
La SI 20/05/39 p.1

            ¿Qué personaje ha superado la gloria de Prat, cuyo nombre anda en la boca de todos los chilenos? Las historias que hablan de él con calor y entusiasmo. Los veteranos os cuentan de sus hazañas, de su patriotismo, de su carácter puro y límpido. Los viejos ensalzan la gloria de su nombre,