Cataluña La SI 34 09 a 12
Índice del Artículo
Cataluña La SI 34 09 a 12
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El 11 de Septiembre en Cataluña  La SI 08/09/34 p.14
Una de las pequeñas grandes regiones de España: la famosa Rioja La SI 22/09/34 p.8
Las tres crisis de España (a) La SI 06/10/34 p.1-4
El terremoto español, síntoma de desequilibrio interior La SI 13/10/34 p.12-14
Otra vez el regionalismo en España La SI 22/12/34 p. 3

Ref: a la historia de Cataluña y al regionalismo catalán, con ocasión del 11 de Septiembre de 1713, fecha en que, tras unas guerra de 12 años, Felipe V, impuesto por Luis XlV, “suprime de un plumazo las centenarias leyes catalanas e impone, en lugar de ellas, su voluntad”

Una de las pequeñas grandes regiones de España: la famosa Rioja
La SI 22/09/34 p.8

            La división provincial española, como la mayor parte de las divisiones provinciales de los demás países, no tiene arraigo alguno en la realidad nacional. Data esa división del tiempo napoleónico, es decir, de nuestros mismos días casi. Tiene menos de siglo y medio, lo cual representa en la vida de los pueblos un lapso insignificante.
            España, desde los tiempos más remotos, estuvo dividida en comarcas regionales. Y esa sí que era división natural y objetiva, fundamentada sobre la realidad de las cosas. Galicia, la región céltica y del dulce idioma que tanto amaba Alfonso el Sabio; las anchas Castillas, con su interminable meseta ocre, recia en tierras, hombres y horizontes; la graciosa Valencia, florida en su árboles y en sus mujeres; las Vascongadas de hierro, donde se puede encontrar a la raza más antigua de Europa; Aragón, tozudo y cordial, a la vera de su Ebro y de su Pilarica; Andalucía suave y prolífica, pródiga en frutos y en sentimientos; la brava Navarra, fuerte como granito en su tierra y en sus hombres; toda una serie de regiones bien determinadas, que han hecho que España fuese llamada mosaico y que Alfonso X la llamase “las Españas”: ese es el verdadero constitutivo de la estructura peninsular, integrada por quince regiones vivas y variadas comarcas, con fisonomía propia.”

Las tres crisis de España (a)
La SI 06/10/34 p.1-4

Ref: a la Dictadura de Primo de Rivera: no resolvió, mas bien agravó, el problema catalanista (p.2 col.1); a la República que resolvió el problema catalanista, con el Estatuto de Cataluña, pero que no solucionó el problema regionalista, al olvidar que Cataluña no era España, y que el problema regionalista exigía también un Estatuto para las demás regiones(p.2 col.2-3); a Francisco Cambó, jefe del partido catalanista, por haber olvidado los principios de éste, y renegado “prácticamente de la autonomía”, cayendo en la crisis que asola a todos los partidos de la península p.2 col. 4-5

El terremoto español, síntoma de desequilibrio interior
La SI 13/10/34 p.12-14

Ref: muy claro y preciso al separatismo catalán y, también, a la concepción separatista de JBC  Ref: en este mismo Diskette, en el Arch. España34 p.12, donde están copiadas las columnas 2,3,4 de la página 12, ya que excluí lo escrito en la col.5 y en la p.13 en las col.1-2

Otra vez el regionalismo en España
La SI 22/12/34 p. 3
ver España
Índice de ideas: sobre el regionalismo catalán; los políticos de la monarquía (caciquismo) y la monarquía (ignorancia) y su desatención del regionalismo español; la república y la ilusión -frustrada- de que encararía adecuadamente el problema regional; el Estatuto catalán –solución “buena”, “sentada sobre falsos cimientos”, al decir de JBC-; la imposibilidad de que sea el Estado centralizador quien se ocupe de definir el derecho regional; el fracaso del gobierno autónomo de Companys,  provechoso para los “agrarios de Madrid”; la novedad en la política española (el partido de Gil Robles, “que obedece –al menos teóricamente- a los principios de la Democracia  Cristiana”) y lo arcaico (el partido agrario que obedece a Velasco, que no es más que un derivado de “los antiguos partidos liberal y conservador que arruinaron a la monarquía”); a la