Democracia Autopsia 43 02 06 y 13
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Democracia Autopsia 43 02 06 y 13
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Autopsia de una palabra sonora Democracia  (106) La SI 06/02/43 p. 12
Autopsia de una palabra sonora Democracia  (107)  La SI 13/02/43 p. 12

995. Pi y Margall
            El famoso jefe del partido federalista español llegaba, en 1873, a la Presidencia de la primera República española. A las pocas semanas renunciaba al cargo, decidido a no ser parte en la farsa: “Esta República –dijo- es una pura pantomima democrática, extorsionadora de los derechos y de la libertad; y ni directa ni indirectamente quiero colaborar en ella”.

1.000 Punto final

            Y decía Jesús a sus discípulos: “La verdad os hará libre”.

Resumen Lógico

            Hemos venido publicando por espacio de veinticinco meses una sucesión de hechos relacionados con la palabra Democracia. Porque, como decíamos al comenzar dos años atrás el estudio de este tema, las palabras nos tiene completamente sin cuidado, sólo atentos a los hechos de los grupos, los partidos y los pueblos.
            No se dirá que, reducidos a hechos puros, hemos cargado la mano. Nos hemos limitado a sentar hechos, en su 90% hechos de estas mismas horas, y realizados por los mismos que nos charlan continuamente de democracia y sus alrededores.
            Hemos recibido a través de esta publicación, numerosísimas cartas. En una de ellas, una alta personalidad chilena nos resumía su opinión en estas palabras, breves pero fuertes: “Por lo que muestran los hechos, la democracia es una bella hoja de parra para ocultar a la masa ignara el despotismo más constante y feroz”.
            No diríamos tanto. Sin embargo, por ahí andan las cosas, más o menos. Y todo ello ajeno a discusiones posibles, porque los hechos no las admiten, especialmente cuando uno no se ha largado a explicar, sino que se ha limitado a eso: los hechos.
            Estos mil hechos expuestos durante largos meses, han ido apareciendo sin orden ni concierto, generalmente tal como los daba la realidad viva. Aún así, estamos seguros de que un lector de sano juicio habrá hecho su opinión.  Porque hay temas que no necesitan siquiera ser ordenados en fila lógica  para ser absolutamente comprendidos: ellos en sí, y en su aparente desorden, llevan la ordenación lógica y la evidencia.
            Sin embargo, vamos a procurar ahora, para terminar esta Primera Parte del tema, agrupar esos hechos y estructurar la democracia de facto de manera que quede el tema ceñido lógicamente a un desarrollo preciso.
            Hubo en los días dorados del manchesterismo político –allá por los años prehistóricos del 1880, un grupo de estudiosos, algunos de ellos políticos, que sinceramente creyeron en la Libertad y la Democracia, aún reconociendo sus peligros. Era suyo aquel lema: “los males de la libertad por la libertad se curan”, que algunos, encaramados al poder, llevaron a la práctica gubernamental. Era un chico grupo, y la historia de Francia, España, Chile y demás países conoce sus nombres –sinceros y consecuentes- honrosamente (continúa).

Autopsia de una palabra sonora Democracia  (107)
La SI 13/02/43 p. 12