Democracia Autopsia 43 04
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Democracia Autopsia 43 04
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Autopsia de una palabra sonora Democracia  (114). El régimen de gobierno en los Imperios Mesopotámicos La SI 03/04/43 p. 12
Autopsia de una palabra sonora Democracia  (115).  El régimen de gobierno en el viejo Egipto. El régimen de gobierno en el viejo Egipto. La SI 10/04/43 p. 12
Autopsia de una palabra sonora Democracia. El régimen de gobierno en la India antigua  (116) La SI 17/04/43 p.12                                                                                
Autopsia de una palabra sonora Democracia. El régimen de gobierno entre los fenicios. Régimen de gobierno entre los antiguos griegos  (117) La SI 24/04/43 p. 12

                                                                                  V

El régimen de gobierno en los Imperios Mesopotámicos

            Una mirada general a lo que se entiende ahora por Edad Antigua lleva a la convicción de una ininterrumpida sucesión de Imperios que ejercían el poder  mediante una doble tiranía o dictadura: la interior, dominando una ínfima minoría sobre la generalidad, valiéndose de diversos medios de sujeción; y exterior, en el sentido de que cada uno de esos pueblos consideraba al resto como bárbaros, no sujetos de derechos, indignos de ser reconocidos como países iguales.
            Siempre, con la observación hecha de que, en ese mar de tiranías dos islas solitarias vivían su vida especial: Israel y China.
            Bajo este punto de vista, los llamados Imperios Orientales, que desarrollaron su vida entre la Prehistoria y Cristo tienen todos un denominador común dictatorial desde ese punto de vista.
            Estos viejos Imperios gravitaron todos alrededor en la parte hoy conocida con l nombre de Cercano Oriente - Mediterráneo Oriental, y pueden dividirse geográficamente e históricamente en tres núcleos:
            1º el oriental, que comprende principalmente los Imperios mesopotámicos y persas y el pueblo hindú;
            2º el núcleo intermedio, con Fenicia y su hija Cartago y Egipto; y
            3º el núcleo mediterráneo con Grecia y Roma.

            a) La Mesopotamia es una de las comarcas más importantes en la historia humana, situada además, en una región que era tenida modernamente como indigna de llamar la atención, y que en estos últimos años ha revelado grandes posibilidades de diversos órdenes de riquezas.
            Meso y pótamos en palabras griegas que significan, respectivamente, medio y río. Efectivamente, riegan ese país los dos grandes ríos históricos Tigris y Eufrates, al compás de cuyas corrientes el hombre ha realizado hechos fundamentales en la historia de la civilización.
            En la parte intermedia de esas dos grandes corrientes (tierras entrerrianas) se distinguen dos regiones completamente distintas, la una hija geológica de la otra. Por el norte, un informe arremolinamiento de montañas, cuyo nudo capital parece estar  en el famoso Ararat, donde, según la Biblia, el arca de Noé quedaba varada después de la catastrófica inundación diluviana.  En el sur, una inmensa llanura arenosa y gredosa formada a través de los milenios por el acarreo de tierras desde las montañas la región anterior por las lluvias y los vientos. Un gigantesco revolutum de rocas, al norte. Un llano interminable, al sud. Región de vieja formación geológica, la primera. Región sedimentaria, hija de los dos grandes ríos y sus légamos, la segunda.
            Hoy ese país lleva el nombre de Irac, y sus capitales son: en el norte montañoso, Mosul, la antigua Nínive; en el sud, Bagdad, la vieja y famosa Babilonia.
            Históricamente, el norte era la Asiria y el sud la Caldea.
            Es interesante esa distinción, porque no es simplemente geológica y geográfica. Es, también, histórica. Porque vivían en esas dos regiones dos razas hermanas, pero constantemente o en guerra o en sujeción la una de la otra. De ahí que, al tratar algún problema mosopotámico de los antiguos tiempos, haya que distinguir entre los Imperios asirios o ninivitas, y los Imperios caldeos o babilónicos.

            b) En esos Imperios mesopotámicos había cuatro clases sociales, además de los esclavos, tenidos como bestias. La clase eminente era la sacerdotal. Seguían los guerreros. Tras ellos los agricultores, artesanos y comerciantes, formando éstos la última clase ciudadana.
            Aparte esos ciudadanos, una enorme masa de esclavos que eran en número más del doble que todos los ciudadanos juntos, carecían de todo derecho, no constando como personas siquiera. Por esto solo, puede