Democracia Autopsia 45 07
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Democracia Autopsia 45 07
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Autopsia de una palabra sonora. Democracia (222). 66. Demócrata yanki contra demócrata yanki (conclusión) 67. Un escritor ultraignorante La SI 07/07/45 p. 12
Autopsia de una palabra sonora. Democracia (223). 67. Un escritor ultraignorante (conclusión) 68. Nietzsche, la universidad argentina y la momificación cerebral La SI 14/07/45 p. 12
Autopsia de una palabra sonora. Democracia (224). 68. Nietzsche, la universidad argentina y la momificación cerebral (continuación) La SI 21/07/45 p. 12
Autopsia de una palabra sonora. Democracia (225). 68. Nietzsche, la universidad argentina y la momificación cerebral (continuación) La SI 28/07/45 p. 12

66. Demócrata yanki contra demócrata yanki (conclusión)
                                                                                  Xlll
            La conferencia del prof. Seidel está llena de sugerencias acerca de Walt Whitman y la democracia; pero no acierta a sintetizar las ideas  del gran poeta norteamericano acerca de este candente tema. Tal vez sea por carecer el profesor de estudios especiales sobre la materia, ya que se dedica más a crítica literaria que a investigaciones sociales. Tal vez sea por no querer hablar claro sobre la materia, por ser ese profesor un decidido aliado, antitotalitario, etc. Y sabemos que los yankis hacen “ciencia” para su patria, importándoles poco aclarar; pero sí hacer propaganda.
            Pero nosotros estamos en el campo contrario: no nos importa (en la crítica) ni la propaganda ni un pueblo determinado y menos lo que los intereses llaman “mentiras por patriotismo”, indignas de un estudioso. Vamos, pues, a sintetizar la mente de Whitman sobre la democracia y regalamos el resultado al prof. Seidel, por si se anima a completar su estudio acerca de las relaciones entre el poeta, la democracia y Norte América.
            Según Whitman hay cuatro clases de democracia, que ascienden de menos a más en la ruta de la dignidad democrática:

            la democracia de la Constitución (de la norteamericana, por ejemplo) consistente en conceder a los ciudadanos, sin distinción de clases, sexos ni circunstancias, voto electoral decente. Es la democracia siglo XlX y XX de faz liberal. La cual no interesa a Whitman “No me interesa el voto”, dice. Lo cual es una blasfemia para Seidel, y por esto pasa de largo sobre la opinión.

            la democracia respetadora de los derechos naturales del hombre. Esta no la tienen las Constituciones, ni aún la norteamericana. Porque al lado de afirmar esos derechos naturales del hombre, ponen la facultad del gobierno de suprimirlos cuando yo los necesito (tiempo de revolución) y a él le interesa quitarme esos derechos en la práctica.
            la democracia con contenido social, es decir, en la cual se obtiene la plenitud de los derechos del ciudadano pobre a la vida decente y justa: un salario suficiente, derecho a sindicarse, parte de las utilidades de los negocios, ser mantenido por el estado en caso de cesantía extraordinaria, jubilación, etc. Whitman insiste en que se le reconozca al individuo esos derechos; pero todavía los cree no los más importantes. Porque según él, la riqueza no es lo mejor para una sociedad bien constituida
            la democracia con contenido fisiopsicológico, es decir, que el Estado entregue a la sociedad seres perfectos, física, moral e intelectualmente; Hombre y Mujeres integralmente bien conformados. Para Whitman es ésta la democracia verdadera. Y una de las razones que debía tener el poeta social debía ser ésta: porque si todos quedamos debidamente formados y conformados, de ello se deducen las tres democracias anteriores forzosamente. Porque ya no serían bien conformados los hombres que dejasen  sin satisfacer los derechos y deberes de las tres democracias anteriores, cada una en su tiempo.
            Y de ahí al Nacional Socialismo no hay ni siquiera un paso. Y por esto hemos afirmado antes que podrían firmar la democracia waltwhitiana todos, y a la cabeza Hitler
            Y aquí encontramos la causa –maliciando un poco- porque el prof. Seidel no llega a explicar claramente en qué se distingue la democracia de Whitman de las demás democracias: porque las demás (la primera, especialmente: la menos importante, según Whitman) son las de los pueblos que en la guerra se llaman aliados, y Seidel tiene el defecto de ser aliado dentro de la Universidad y de sus escritos científicos. Con lo cual deja de ser universitario y científico: la ciencia y la Universidad  dejan todos los ideales ( y más aún todos los idealoides) en las puertas de las aulas.
            Con esas cuatro clases de Democracia, no sólo se entiende bien lo que quería Whitman, sino que se palpa que entre Whitman y los aliados pseudodemocráticos hay un abismo de disconformidad.