Democracia Cristiana 46
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Democracia Cristiana 46
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Los triunfos demócrata cristianos en Europa  La SI 23/03/46 p. 5
M. Bidault, Presidente provisional de Francia. Significado de M. BidaultLa SI 29/06/46 p. 1-2
La Democracia en Hungría La SI 03/08/46 p. 4-5
Index Librorum Prohibitorum La SI 31/08/46 p. 5-6
Francia vota que no y que si La SI 19/10/46 p. 4-5
Elecciones en Francia e Italia  La SI 23/11/46 p. 3-5

 

Los triunfos demócrata cristianos en Europa
La SI 23/03/46 p. 5

 Confesamos con cierto rubor dos cosas: primero que el programa demócrata cristiano y sus principios nos han llamado la atención constantemente, como algo equilibrado que podría devolver al mundo aquella paz relativa posible en esta tierra de miserias; segunda, que, desde la comedia idiota de los dos últimos cancilleres austríacos, diciéndose cristianos y demócratas e implantando –con perdón del cardenal de Viena- la dictadura más feroz y el liberalismo más absoluto, todo movimiento que se apellida demócrata-cristiano nos pone en guardia.
 Un diario de los “serios” que profesa los principios más opuestos a la democracia cristiana, nos sale ahora con un artículo en el cual después de relatar los triunfos de la democracia cristiana en Italia, Francia y Bélgica, celebra ese resurgimiento, oponiéndolo vis a vis al movimiento comunista en esos países.
 En Bélgica acaba de tener el partido cristiano el mayor número de votos. Quiere decir que el buen sentido en las masas de aquel país continúa. Pero quiere decir que sus jefes son los mismos, y que, tomando el rábano por las hojas, llaman cristianos a accidentes circunstanciales, dejando en el arroyo los verdaderos principios cristianos.
 Ahora ese partido ha hecho tema capital de su política la defensa del rey, que poco importa, en cambio olvidando siquiera un leve asomo de corporativismo, de equidad social y de los demás principios esenciales de la democracia cristiana.
 Esa democracia no nos interesa, y Bélgica, sin negar que puede sacar de ello ciertas ventajas, no podrá decir que ha triunfado la Democracia cristiana. Triunfaron los llamados demócrata cristianos, lo cual hoy es del todo distinto.
 En Francia han tenido una buena votación minorista los demócrata-cristianos. Añadamos que no profesan, en la práctica legal, uno solo de sus principios. Ahora mismo, su canciller (demócrata cristiano) está pisoteando desde su ministerio los más sagrados principios internacionales del Cristianismo democrático, exactamente como lo podrían hacer, sin diferenciación, los liberales, los socialistas o los comunistas.
 En Italia ¿para qué hablar de las aberraciones, y aún de los crímenes cometidos o consentidos por esos demócratas cristianos, que nada tienen de ello hasta ahora?
 Es una Democracia cristiana –sin democracia y sin cristianismo- que sale de las urnas en estos días turbios. Democracia y Cristianismo, que, naturalmente, le van muy bien al diario que se regocija con esos triunfos, como podría regocijarse del triunfo de los antidemócratas y anticristianos, que sería exactamente lo mismo

M. Bidault, Presidente provisional de Francia. Significado de M. Bidault
La SI 29/06/46 p. 1-2

 a) Celebradas en Francia nuevas elecciones, los resultados fueron evidentemente poco satisfactorios. Los demócratas cristianos sacaron alrededor de 160 diputados, los comunistas unos 140 y los socialistas unos 120.
 La prensa, especialmente la que tira hacia el lado derecho, ha menudeado las críticas en el sentido de un resultado hacia sus fundamentales principios. La que tira hacia el lado izquierdo, saca sus
consecuencias, buscándole el ajuste hacia sus egoísmos. Una y otra se equivocan, caso de que basen sus críticas en algo lealmente confesado. Si no se equivocasen, sería peor todavía: darían una idea inexacta del hecho a su público; y, al fin de cuentas, todos serían los chasqueados: el tiempo tarda, pero habla.